- AFP
Desafiante, el presidente Donald Trump anunció ayer viernes un nuevo arancel general del 10 % tras una sentencia de la Corte Suprema de Estados Unidos que juzgó que había excedido su autoridad al imponer derechos aduaneros como si fuera una emergencia nacional.
El Gobierno recurrirá ahora a otras leyes, principalmente el código comercial aprobado en 1974, para seguir gravando a todas las importaciones, dijo Trump unas horas después del revés de la Corte, de mayoría conservadora.
Trump se declaró “profundamente decepcionado” por la sentencia, y acusó directamente a algunos magistrados de la Corte de estar sometidos a “intereses extranjeros”.
El republicano, que ha basado gran parte de su política exterior en una serie de aranceles variables a su antojo, reconoció sin embargo que no está claro si deberá reembolsar el dinero recaudado hasta ahora, del orden de 140.000 millones de dólares en 2025, según especialistas.
Ese aspecto “no fue abordado por la Corte"”, lamentó Trump ante los periodistas, y ahora los litigios ante los tribunales podrían durar “años”.
El juez Brett Kavanaugh, que disintió de la opinión mayoritaria (6 contra 3) de la Corte, advirtió que este proceso legal podría ser un “desbarajuste”.
Abanderado del lema “Estados Unidos primero”, Trump no reconoció ningún error o precipitación al utilizar el arma de los aranceles, que la Corte Suprema recordó que está en manos del Congreso.
El error ha sido de los seis magistrados que votaron en contra, por motivos “políticamente correctos”, aseveró.
SIN AUTORIZACIÓN
En estos momentos Estados Unidos aplica una tasa arancelaria media del 16,8 %. La Corte Suprema decidió que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977 “no autoriza al presidente a imponer aranceles”.
Esta decisión se refiere a los derechos de aduana presentados como “recíprocos” por Donald Trump, pero no a los aplicados a sectores específicos como automóvil, acero o aluminio.

