• Buenos Aires. Argentina. AFP.

La huelga general de ayer contra la reforma labo­ral que impulsa el pre­sidente argentino Javier Milei tuvo un acatamiento “impor­tantísimo” según fuentes sin­dicales, con la crucial adhesión del transporte público, mien­tras avanza el debate del pro­yecto en el Congreso.

La reforma, calificada de “regresiva y anticonstitu­cional” por la central obrera, reduce indemnizaciones, extiende a 12 horas la jornada laboral y limita el derecho a huelga, entre otros puntos. Su debate en la Cámara de Diputa­dos comenzó poco después de las 14H00 locales. Sindicatos y organizaciones de izquierda se congregaron frente al Con­greso, vallado por la policía.

Es una de las iniciativas de fondo que Milei busca apro­bar en la segunda mitad de su mandato, impulsada por una composición mucho más favo­rable en el Congreso luego de su triunfo en las legislativas de octubre y por el éxito en la baja de la inflación a un tercio en dos años (32 % interanual). El gobierno dice que la reforma ayudará a reducir la informa­lidad, que alcanza a más del 40 % del mercado laboral, ya crear puestos de trabajo gracias a una rebaja de las cargas impositivas al empleador.

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ALTA ADHESIÓN

La medida de fuerza tuvo “nive­les de acatamiento como nunca sucedieron en este gobierno”, dijo a Radio con Vos el cotitu­lar de la central obrera (CGT) Jorge Sola. Pero varias líneas de autobuses desatendieron la convocatoria a huelga y fun­cionaron con algunas unida­des. Conforme avanzó la jor­nada que muchos comercios abrieron, pese al ausentismo de empleados y los pocos clien­tes, con ritmo propio de un fin de semana.

La de este jueves fue la cuarta huelga general en dos años de mandato de Milei que se encuentra en Estados Unidos en la instalación de la “Junta de Paz” de su aliado, el presidente Donald Trump.

En el centro de la capital bancos y financieros estaban cerrados. Unos 255 vuelos de la estatal Aerolíneas Argentinas fueron reprogramados afectando a unos 31.000 pasajeros. El hall del aeropuerto metropo­litano de Buenos Aires estaba casi desierto y los aviones en pista, observó la AFP. Tam­bién se sumaron los trabaja­dores portuarios que paraliza­ron embarques en terminales como la de Rosario, uno de los mayores puertos agroexpor­tadores del mundo. Un polé­mico artículo que redujo a la mitad del salario la remunera­ción durante períodos de enfer­medad fue eliminado por el ofi­cialismo, que busca aprobar la reforma antes del 1 de marzo, cuando Milei dio su discurso ante el Congreso para abrir sesiones ordinarias.