- AFP.
El Congreso de Perú elegía ayer a un nuevo presidente, el octavo en una década, tras la destitución del mandatario interino José Jerí por reuniones clandestinas con un empresario chino y la controvertida contratación de mujeres en un contexto de inestabilidad política crónica.
Los legisladores se reunieron desde las 23:00 GMT para votar un nuevo jefe del legislativo, quien asumirá la presidencia interina del país hasta el 28 de julio, fecha en que asumirá el gobierno que gane las elecciones del 12 de abril.
Jerí, de 39 años, había reemplazado en octubre en la presidencia a Dina Boluarte, destituida en un juicio político exprés en el cual se alegó su incapacidad para resolver una ola de extorsiones y asesinatos a sueldo.
El Congreso, que inicialmente consideró a Jerí un candidato idóneo, lo destituyó el martes por “inconducta en sus funciones y falta de idoneidad para ejercer el cargo”, también en un veloz juicio político.
Jerí cayó en desgracia en enero cuando la fiscalía le abrió una investigación por presunto “tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses” tras saberse de una cita encubierta con un empresario chino que hace negocios con el gobierno.
Su situación se complicó este mes con otra indagación sobre “tráfico de influencias” por su presunta intervención en la contratación de nueve mujeres en su gobierno.
“SIN BRÚJULA”
“Estamos aquí, sin brújula”, se lamenta Jorge Becerra, un ingeniero civil de 63 años entrevistado por la AFP en el distrito turístico de Miraflores. “Hay demasiada inestabilidad, ninguna planificación y ninguna estrategia”, indicó.
Esther Tordoya, una diseñadora de interiores de 48 años, considera que esta nueva crisis política “es una farsa, una broma (...) me indigna ser el hazmerreír de la región”.
“Mientras su circo (en el Congreso) continúa, nosotros seguimos trabajando”, añade, sentada frente a la universidad donde su hijo presenta un examen de admisión.
Un número récord de más de 30 candidatos aspira a llegar a la presidencia en las elecciones de abril, que marcarán también el regreso a un Parlamento bicameral.

