Ghislaine Maxwell, expareja y cómplice de Jeffrey Epstein, se negó ayer a responder preguntas de un comité del Congreso de Estados Unidos, pero dijo que estaba dispuesta a hablar si el presidente Donald Trump le concedía un indulto. Maxwell, quien cumple una condena de 20 años de prisión por tráfico sexual, fue citada para declarar ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes sobre el fallecido delincuente sexual.
Este panel, liderado por republicanos, investiga las conexiones de Epstein con figuras poderosas y cómo se manejó la información sobre sus delitos.
“Como era de esperar, Ghislaine Maxwell se acogió a la quinta enmienda y se negó a responder cualquier pregunta”, dijo a periodistas el presidente del comité, James Comer, en alusión al derecho a no autoincriminarse garantizado por la Constitución de Estados Unidos. “Esto es obviamente muy decepcionante”, añadió.
“Teníamos muchas preguntas sobre los delitos que ella y Epstein cometieron, así como preguntas sobre posibles co-cómplices”.
El abogado de Maxwell, David Markus, dijo que “si este comité y el público estadounidense realmente quieren escuchar la verdad sin filtros sobre lo ocurrido, hay un camino directo”. “La señora Maxwell está dispuesta a hablar plena y honestamente si el presidente Trump le concede el indulto”, señaló en un comunicado.

