- AFP.
El canciller iraní dijo ayer que espera proseguir las negociaciones con Estados Unidos en pos de un acuerdo nuclear “tranquilizador”, pero reiteró las líneas rojas de su país y amenazó con represalias en caso de ataque militar norteamericano.
Abás Araqchi se pronunció tras unas conversaciones en Mascate, la capital de Omán, con un equipo de representantes estadounidenses, el emisario del presidente Donald Trump, Steve Witkoff, y el yerno del líder republicano, Jared Kushner.
El objetivo era evitar una confrontación militar inminente, en un momento en que Washington mantiene una decena de buques de guerra y un portaaviones en Oriente Medio a modo de aviso.
Y explorar un acuerdo sobre el programa atómico iraní, que según las potencias occidentales e Israel tiene como objetivo la bomba nuclear, cosa que Teherán niega.
CONVERSACIONES INDIRECTAS
Araqchi dijo que, “aunque las conversaciones fueron indirectas, hubo la ocasión de estrechar la mano a la delegación estadounidense”, según unos fragmentos de una entrevista con el canal Al Jazeera publicados en su cuenta oficial de Telegram.
Entrando en detalle, Araqchi agregó en la entrevista con el canal catarí que están “listos para alcanzar un acuerdo tranquilizador sobre el enriquecimiento” de uranio, que es “nuestro derecho inalienable y debe continuar”, apuntó.
El diplomático iraní dijo igualmente que debería haber “pronto” una segunda ronda de conversaciones, en una fecha por determinar. Y si bien consideró que las tratativas del viernes fueron “un buen arranque”, queda “todavía un largo camino para establecer la confianza” necesaria.
“Mantuvimos muy buenas conversaciones sobre Irán, parece que Irán quiere llegar a un acuerdo con muchas ganas”, dijo el propio Trump la noche del viernes. “Nos volveremos a reunir a principios de la próxima semana”, aseveró. Según Araqchi, las conversaciones en Omán se limitaron al programa nuclear, como exigía Teherán.

