El último tratado nuclear entre Rusia y Estados Unidos expiró el 5 de febrero de 2026, poniendo fin abruptamente a décadas de restricciones sobre la cantidad de ojivas que las dos principales potencias pueden desplegar y generando temores de una carrera armamentista global.
El presidente Donald Trump pidió que EE. UU. y Rusia negocien un tratado nuclear nuevo y “modernizado” en lugar de prorrogar uno que expiró ayer, lo que puso fin a décadas de restricciones sobre los arsenales de ojivas.
“En lugar de extender Nuevo START (...), deberíamos hacer que nuestros Expertos en Asuntos Nucleares trabajen en un tratado nuevo, mejorado y modernizado que pueda durar mucho tiempo en el futuro”, dijo Trump en su plataforma Truth Social.
Trump había guardado hasta ahora silencio ante los llamamientos rusos para prorrogar el Nuevo START, el tratado de 2010 que imponía las últimas restricciones a las dos mayores potencias nucleares tras décadas de acuerdos desde la Guerra Fría.
El republicano señaló que el tratado firmado por su predecesor Barack Obama, y extendido por el también demócrata Joe Biden, había sido “mal negociado” y “groseramente violado”.
El acuerdo Nuevo START finalizó a las 00:00 GMT del 5 de febrero, después de que Trump no diera seguimiento a la propuesta de su par ruso, Vladimir Putin, de prolongar por un año los términos del acuerdo.

