Ukraineʼs Minister of Energy Denys Shmyhal on February 3, 2026, shows Secretary General of NATO Mark Rutte during his visit to a combined heat and power (CHP) plant damaged by Russian air attacks in an undisclosed location in Kyiv.
Ucrania acusó ayer a Rusia de haber lanzado el ataque “más potente” en lo que va de año contra sus maltrechas instalaciones energéticas, que dejó a cientos de miles de personas sin calefacción bajo un frío extremo, la víspera de negociaciones en busca de una salida a casi cuatro años de guerra. Los ataques se llevaron a cabo horas antes de la llegada a Ucrania del secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Durante su visita resonó en toda Kiev una alerta aérea sobre un posible ataque.
“Ataques rusos como los de anoche no demuestran seriedad respecto a la paz”, opinó Rutte en un discurso ante el Parlamento ucraniano.
Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022, lo que desencadenó el peor conflicto armado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con un saldo de decenas de miles de muertos en ambas partes, o incluso cientos de miles. Las armas no callan pese a que hoy y mañana Abu Dabi debe acoger un segundo ciclo de negociaciones en busca de una salida diplomática, bajo mediación estadounidense.
Se escucharon explosiones toda la noche en la capital ucraniana, constataron periodistas de AFP, y más de mil edificios se quedaron sin calefacción, con temperaturas por debajo de los -20 °C.

