Miles de manifestantes se reunieron ayer en el centro de Nuuk, la capital de Groenlandia, para protestar contra las ambiciones territoriales de Donald Trump, quien insiste en apoderarse de ese territorio autónomo danés.
Bajo una ligera lluvia, los manifestantes –incluido el jefe de gobierno, Jens-Frederik Nielsen, quien ondeaba la bandera groenlandesa– gritaban consignas contra el plan de Washington y cantaban canciones tradicionales inuit.
Copenhague, la capital de Dinamarca, también fue escenario de una manifestación de protesta por las ambiciones estadounidenses.
Por su parte, Trump subió el tono en su empeño por adquirir la isla y amenazó con aranceles de hasta el 25 % a países europeos para presionar por la compra del territorio autónomo danés.
La advertencia de Trump va dirigida a Dinamarca y a otros países europeos, incluidos algunos socios de la OTAN, que se oponen a que ese vasto territorio rico en minerales situado a las puertas del Ártico, con una población de 57.000 habitantes, pase a ser estadounidense.

