• AFP.

La firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Euro­pea y el Mercosur fue apla­zada a enero, anunció ayer la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante una cumbre en Bruselas, donde miles de agricultores manifestaron su rechazo al tratado.

Con ese acuerdo, los europeos podrían exportar vehículos y maquinaria a los países del Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

A cambio, facilitaría la llegada a Europa de carne, arroz, miel o soja sudamericanos, conside­rados más competitivos debido a sus normas de producción; algo que los agricultores euro­peos perciben con temor.

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El presidente brasileño, Luiz Inácio “Lula” da Silva, había abierto la vía a ese aplaza­miento unas horas antes, des­pués de hablar por teléfono con la jefa del gobierno ita­liano, Giorgia Meloni.

“PACIENCIA”

Según contó, Meloni le había pedido “paciencia”, asegu­rando que Italia terminaría por apoyar el tratado. Este plazo adicional supone un revés para la Comisión Euro­pea, Alemania, España y los países nórdicos, que desean que el acuerdo se rubricara en los próximos días. Ursula von der Leyen esperaba fir­mar el tratado el sábado durante una cumbre del Mercosur en la ciudad brasi­leña de Foz de Yguazú. Pero para ello necesitaba el aval de una mayoría cualificada de los Estados miembros en Bruselas, que no obtuvo, sobre todo, por la oposición de Francia e Italia.

Al final, informó a los líde­res de los 27 países de la UE, reunidos en una cumbre, que la firma se aplazó a enero, según indicaron fuentes diplomáticas. Sin embargo, de momento, no avanzó nin­guna fecha concreta.

ENFADO DE LOS AGRICULTORES

Ayer, en Bruselas, al margen de la cumbre entre jefes de Estado y de gobierno de la UE, miles de agricultores mani­festaron su ira. Las protestas dejaron un panorama de llan­tas ardiendo, con lanzamien­tos de papas, proyectiles y el uso de cañones de agua y de gases lacrimógenos por parte de la Policía. La situación fue especialmente tensa en las inmediaciones de las insti­tuciones europeas, protegi­das por un importante cor­dón policial.