- AFP.
Kast, un abogado ultraconservador de 59 años, se imponía con un 59 % de los votos frente a 41 % para Jeannette Jara, de acuerdo con el Servicio Electoral.
Kast, devoto católico y padre de nueve hijos, que promete deportar a casi 340.000 migrantes sin papeles, la mayoría venezolanos, y atacar de frente la criminalidad. Jara admitió su derrota a través de un mensaje en las redes sociales.
“La democracia habló fuerte y claro. Me acabo de comunicar con el presidente electo @joseantoniokast para desearle éxito por el bien de Chile”, escribió en su cuenta de X.
GOBIERNO DE UNIDAD
Kast prometió un gobierno de unidad si ganaba el balotaje. “Quien gane (...) va a tener que ser presidenta o presidente de todos los chilenos”, dijo a periodistas luego de sufragar en Paine, a 40 km de Santiago.
Jara votó en Conchalí, el barrio humilde de Santiago donde creció, y pidió un Chile sin odio ni miedo.
Kast cree que Chile “se cae a pedazos”. Este es su tercer intento de llegar a la presidencia, ahora como candidato del Partido Republicano que fundó hace cinco años, porque la derecha tradicional le parecía muy blanda.
En sus actos públicos, detrás de un vidrio blindado en uno de los países más seguros de la región, este exdiputado presenta a Chile casi como un Estado fallido dominado por el narco, que se aleja del “milagro económico” que lo tornó una de las naciones más exitosas de Latinoamérica.
Un 63 % de los chilenos afirman que el crimen y la violencia son su mayor preocupación, seguidos por el bajo crecimiento económico, según un sondeo Ipsos de octubre.
Sin embargo, la percepción del miedo en Chile es mucho mayor de lo que indican las cifras reales de criminalidad.

