- AFP.
La Corte Suprema de Estados Unidos acordó ayer revisar la constitucionalidad de la propuesta del presidente Donald Trump para poner fin al derecho a la ciudadanía por nacimiento. Varios tribunales inferiores han bloqueado el intento de Trump de eliminar la ley que contempla que todas aquellas personas que nacen en suelo estadounidense obtienen automáticamente la nacionalidad.
El decreto propuesto por Trump impide al gobierno federal entregar pasaportes o certificados de ciudadanía a los niños nacidos en Estados Unidos cuya madre resida ilegalmente o temporalmente en el país y cuyo padre no sea ciudadano estadounidense o residente permanente.
También se ven afectados los niños cuyos padres residen temporalmente en Estados Unidos con un visado de estudiante, de trabajo o de turismo.
El principio del derecho de suelo, consagrado desde hace más de 150 años en la 14.ª enmienda de la Constitución, establece que todo aquel que nace en Estados Unidos es ciudadano estadounidense.
Esta enmienda de la Constitución fue aprobada en 1868, tras la guerra de Secesión, con el fin de garantizar los derechos de los esclavos liberados y sus descendientes.
La Corte Suprema limitó hasta el 27 de junio el poder de los jueces para bloquear a escala nacional las decisiones del ejecutivo que consideren ilegales.
Sin embargo, no se pronunció sobre la constitucionalidad del decreto presidencial, origen del litigio. Trump firmó este decreto nada más regresar a la Casa Blanca el 20 de enero, con el argumento de combatir la migración irregular. En un escrito presentado ante el tribunal, el fiscal general de Trump, John Sauer, argumentó que “la concesión errónea de la ciudadanía por nacimiento a los hijos de extranjeros en situación ilegal ha causado un daño sustancial a Estados Unidos”.
“Lo más evidente es que ha perjudicado la integridad territorial de Estados Unidos al crear un fuerte incentivo para la inmigración ilegal”, afirmó Sauer.

