- AFP
Las conversaciones se desarrollaron en virtud del acuerdo de alto el fuego entre el Estado hebreo y el movimiento libanés Hezbolá.
A pesar de este nuevo contacto diplomático, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, advirtió que esta reunión no equivalía a unas conversaciones de paz más amplias entre ambos países, que oficialmente siguen en estado de guerra.
El encuentro tuvo lugar en la sede de la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU en Naqura (Líbano), cerca de la frontera con Israel, como parte del mecanismo para supervisar el alto el fuego que entró en vigor en noviembre de 2024.
Hasta ahora, Israel y Líbano, que no mantienen relaciones diplomáticas formales, habían enviado militares como representantes en sus reuniones con esta fuerza de la ONU. La delegación libanesa estuvo encabezada por el exembajador en Estados Unidos, Simon Karam, y la israelí la representó Uri Resnick, del Consejo de Seguridad Nacional de Israel.
“AMBIENTE POSITIVO”
“La reunión se desarrolló en un ambiente positivo y se acordó elaborar ideas para promover una posible cooperación económica entre Israel y Líbano”, indicó la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Por su parte, Nawaf Salam indicó que el objetivo de este tipo de reuniones es lograr “el cese de las hostilidades [y] la retirada total de Israel” del territorio libanés, donde el ejército israelí mantiene posiciones en el sur.

