- AFP
La Casa Blanca se declaró ayer “muy optimista” sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania, mientras el enviado del presidente estadounidense, Donald Trump, se dirigía a Moscú.
Steve Witkoff, socio comercial de Trump y ahora emisario itinerante, se reunirá hoy con el presidente ruso Vladimir Putin. “Pienso que el gobierno es muy optimista” declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, y añadió que Trump y su equipo “han estado trabajando arduamente en esto y todos desean sinceramente que esta guerra termine”.
PRESIÓN
Más de tres años después de la invasión rusa a Ucrania que dio inicio a la guerra, Moscú reivindicó ayer la toma de una ciudad clave del este ucraniano. Esto aumenta la presión sobre Kiev en medio de las negociaciones de un plan impulsado por Estados Unidos para terminar el conflicto. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, busca el apoyo de sus aliados europeos, quienes temen que el plan de Trump, elaborado sin participación de Kiev ni de Europa, parezca una simple lista de deseos para Moscú.
El negociador ucraniano, Rustem Umerov, afirmó, sin embargo, que se habían logrado “avances significativos” en conversaciones con Witkoff y otros funcionarios estadounidenses el fin de semana en Florida, aunque algunos temas requieren “ajustes”.
AVANCE
La propuesta inicial de Washington de 28 puntos para detener la guerra implicaba la retirada de Kiev del territorio que aún controla en la región oriental de Donetsk y el reconocimiento de facto por parte de Estados Unidos de las regiones de Donetsk, Crimea y Lugansk como territorio ruso.
Tras conversaciones en Ginebra, Estados Unidos enmendó el plan original, pero su contenido sigue siendo incierto. La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, expresó su temor de que “toda la presión recaiga sobre el lado más débil, porque la rendición de Ucrania es la forma más fácil de poner fin a esta guerra”.

