El peso argentino cayó ayer viernes a pesar del millonario respaldo de Estados Unidos al gobierno de Javier Milei, en medio de temores de una devaluación que llevan a los argentinos a adelantar compras, frenar proyectos o adquirir dólares a nueve días de las legislativas.
La vida de los argentinos está alterada por el vaivén del mercado financiero, pero la especulación en grande se juega en millonarias operaciones con las que Estados Unidos decidió intervenir a pleno para sostener las chances electorales de su aliado, el presidente Milei.
La incertidumbre crece frente a lo que pueda suceder el día después de las cruciales legislativas de medio término del 26 de octubre, en las que el gobierno busca fortalecer sus bancas en el Congreso para avanzar en reformas y mantener la motosierra encendida sobre el gasto público. La consultora británica Capital Economics consideró que pese “al impulso temporal” que le dio a la moneda nacional la intervención de Estados Unidos, “en esencia no cambia el hecho de que está sustancialmente desalineado, estimamos que (el peso) está sobrevaluado en aproximadamente un 30 %”.
Desde que se inició la corrida, el 8 de setiembre, tras la derrota del oficialismo en las legislativas de la provincia de Buenos Aires, el peso perdió 7 % frente al dólar.

