- AFP
Socorristas civiles y militares batallaban ayer domingo en México para abrir carreteras y caminos rurales que conducen a decenas de caseríos enclavados en una cadena montañosa, devastada por intensas lluvias que dejan al menos 44 muertos.
Los estados de Hidalgo, Puebla (centro) y Veracruz (este) concentran el mayor número de víctimas y daños materiales, detalló un comunicado de la Secretaria de Seguridad federal.
Estos distritos comparten una amplia zona de la Sierra Madre Oriental, afectada por un sistema tropical del Golfo de México que desató intensas lluvias desde el jueves pasado en pleno final de una intensa temporada húmeda.
El Gobierno “acelera los trabajos de atención y recuperación en zonas afectadas por las lluvias”, señaló el comunicado de Seguridad, que contabiliza 139 municipios de cinco estados afectados.
La nubosidad se disipó ayer, lo que permite redoblar esfuerzos para intentar reabrir caminos enclavados en la montaña y que mantienen incomunicadas a decenas de pequeñas poblaciones.

