Con apenas 882 personas infectadas de covid-19 y un saldo fatal de 25 pacientes, Uruguay es considerado uno de los países modelo para enfrentar la pandemia, sobre todo siendo limítrofe con Brasil, que contabilizó más de 1,1 millones de contagios y casi 52.000 muertos.

Sin embargo, en la ciudad de Treinta y Tres del pequeño país sudamericano las clases fueron suspendidas nuevamente en todos sus ámbitos hasta el 3 de julio, luego de que el fin de semana fueran detectados 18 nuevos infectados. La primera medida fue poner en cuarentena a 215 personas de la localidad.

“Nos relajamos un poco”, reconoció el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, quien como primera medida ordenó la cuarentena de 215 personas de esa localidad. “El cuidado va a ser largo” dijo el mandatario y agregó que aún no es “tiempo de celebrar”, según publica Infobae.

“Vamos a hacer una pausa y a suspender la presencialidad educativa para la ciudad de Treinta y Tres hasta el viernes 3 de julio”, indicó Lacalle Pou en conferencia de prensa después de encabezar la reunión del Centro Coordinador de Emergencias Departamental en Treinta y Tres”, informó el medio.

Según el recuento de datos, Uruguay había suspendido las clases presenciales el 13 de marzo luego de que se detectaran los primeros cuatro casos de la enfermedad, sin embargo a principios de este mes las autoridades consideraron prudente reiniciar el calendario escolar, hecho que se concretó el 15 de junio en las escuelas urbanas fuera de la capital, Montevideo. Otra medida que ordenó el presidente Lacalle Pou fue la instalación de cinco puntos de “control sanitario” en todas las entradas y salidas de la ciudad de Treinta y Tres para que la temperatura de los ciudadanos sea monitoreada constantemente, protocolo semejante que ya fuera implementado en la ciudad fronteriza de Rivera en mayo.

El brote de 18 casos activos –12 de ellos personal de salud– convierte al departamento en la región más afectada del país.

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