Roma, Italia. AFP.

El aumento del número de casos de coronavi­rus continuó ralen­tizándose ayer miércoles en Italia, donde ya hay más de 7.500 muertos, según el último balance oficial.

Con 7.503 muertos (+683 en 24 horas), Italia sigue siendo, sin embargo, el país más afec­tado del mundo por la pan­demia. Este miércoles, el periódico de la conferencia episcopal italiana Avvenire reveló que 67 curas italianos contagiados por el coronavi­rus murieron desde el princi­pio de la epidemia.

El balance de ayer supone un aumento de 7,5% de los casos positivos (cerca de 75.000 en total), igual que el lunes y el martes; es decir, las tasas más bajas desde la aparición del virus en Italia.

La región de Lombardía, en el norte del país, sigue siendo la más afectada con 4.474 falle­cimientos (+296 en 24 horas), seguida por Emilia Romaña (norte) con 1.077 fallecimien­tos.

Lombardía, que incluye Milán, también es la región con el mayor número de casos, 32.346 de un total de 74.386 en todo Italia, según cifras de protección civil.

PICO DE CRECIMIENTO

“Estamos más bien en línea con los días anteriores, por eso esa sensación de ralen­tización del crecimiento de casos puede ser calificada de constante”, dijo el gober­nador de Lombardía, Attilio Fontana, en Facebook. “Es muy importante, pero hay que seguir luchando”, añadió.

Según un estudio del Consejo Nacional de Investigación (CNR), 57 de los 107 depar­tamentos italianos alcanza­ron el pico de crecimiento de la epidemia. Es el caso de diez de los doce departamen­tos lombardos, entre ellos el de Milán.

Unos 60 millones de italianos están confinados desde hace tres semanas.

“La ralentización de la veloci­dad de crecimiento es un fac­tor extremadamente positivo. En algunas regiones estamos cerca del punto de caída de la curva y podríamos llegar al pico esta semana, y luego caer”, dijo por su parte en Radio Capitale el director general adjunto de la Orga­nización Mundial de la Salud, Ranieri Guerra.