La UE condenó a Venezuela el sábado por haber despojado a cuatro legisladores de la inmunidad parlamentaria, alegando que se trataba de una grave violación de la Constitución.
La Asamblea Constituyente de Venezuela –un organismo oficialista y totalmente afín al presidente Nicolás Maduro– anunció la medida a principios de esta semana, acusándolos de conspiración y traición.
Ahora hay 20 diputados bajo investigación en el país sudamericano sacudido por la crisis, donde el gobierno de Maduro condujo a que millones de personas decidieran emigrar.
El alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, señaló que la suspensión constituye “una violación grave de las disposiciones constitucionales, el estado de derecho y el principio democrático de separación de poderes”.
“Las acciones en curso contra los miembros de la Asamblea Nacional, incluidos el acoso, la intimidación y las detenciones arbitrarias, están obstaculizando el trabajo constitucional de la Asamblea Nacional”, dijo Borrell.
Instó a las partes a reanudar un auténtico diálogo de después que conversaciones entre colaboradores de Maduro y su oponente Juan Guaidó –reconocido como presidente interino por muchos países de América Latina y Occidente– se rompieran en agosto.

