Curitiba, Brasil. AFP.

El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva prometió “seguir luchando para mejorar la vida del pueblo brasileño” y apuntó contra las políticas del presidente Jair Bolsonaro, en un mitin momentos después de ser liberado de la cárcel de Curitiba (Sur), donde pasó 19 meses.

“Aparte de seguir luchando para mejorar la vida del pueblo brasileño, de luchar para que esos tipos no sigan entregado el país, quiero mostrar el lado mentiroso” de las instituciones judiciales que “trabajan para criminalizar a la izquierda”, dijo Lula, de 74 años, ante centenares de fervorosos partidarios. La medida se basa en una resolución que emitió el jueves la Corte Suprema de Brasil, en la que se estableció que, como dice la Constitución, un condenado solo puede ir a prisión una vez se hayan agotado todos sus recursos.

El ex mandatario se encontraba en la cárcel desde abril del 2018 tras haber sido condenado por un caso de corrupción. La decisión del alto tribunal viene a revertir la jurisprudencia que había establecido en el 2016, por la que un condenado en segunda instancia podía ir a prisión a pesar de tener dos apelaciones pendientes.

El cambio afecta a más de 4.800 presos, entre ellos Lula. El ex presidente siempre alegó que era víctima de un proceso político y que su encarcelamiento solamente buscaba impedir que se presentara a las elecciones del 2018, que finalmente llevaron a la presidencia a Jair Bolsonaro. Tras ser liberado, Lula fue recibido por una multitud de dirigentes y militantes del Partido de los Trabajadores que se habían congregado a las afueras de la prisión para recibirle.

“PUEBLO PASA HAMBRE”

Allí mismo, el ex mandatario ofreció un discurso en el que agradeció a sus seguidores por haber realizado una vigilia constante frente a la cárcel desde el día en que fue detenido hasta su liberación. “Ustedes son el alimento de la democracia”, dijo a los manifestantes.