Ras al-Ain, Siria. AFP.

Turquía intensificó este viernes su ofensiva contra las milicias kurdas en el norte de Siria con el objetivo de controlar la región, una operación que empezó a provocar un importante éxodo de al menos 100.000 civiles.

La operación militar, lanzada el miércoles, en la que participan fuerzas áereas y terrestres, suscitó las críticas internacionales.

Varios países, especialmente europeos, están preocupados por el destino de los civiles y por la posible fuga de numerosos yihadistas detenidos por las fuerzas kurdas.

“Unas 100.000 personas han abandonado sus hogares”, indicó el comunicado de las Naciones Unidas, emitido en el tercer día de la ofensiva de Ankara.

VIOLENTOS COMBATES

Este viernes, violentos combates tenían lugar entre las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) –una coalición de combatientes árabes y kurdos– y las tropas turcas y sus apoyos sirios en el noreste de Siria, según una ONG.

Las FDS luchan para contener el avance en el terreno de las fuerzas turcas, que el jueves conquistaron 11 pueblos, dos de los cuales fueron recuperados desde entonces por los kurdos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Los combates se concentran en una franja de 120 kilómetros, a lo largo de la frontera entre Siria y Turquía.