Quito, Ecuador. AFP.

Indígenas se trenzaron en nuevos y cada vez más violentos choques con la fuerzas de seguridad este viernes en Quito, en el décimo día de protestas contra los ajustes económicos pactados por el gobierno de Lenín Moreno con el FMI.

Después del llamado de los líderes a radicalizar las acciones tras el fracaso de una tentativa de diálogo, la capital ecuatoriana vivió un rebrote de la violencia que ya deja cinco muertos y casi 2.000 heridos y detenidos, según la Defensoría del Pueblo.

Los disturbios se reactivaron en los alrededores de la sede del Legislativo, que había sido asaltada brevemente por los indígenas el martes, y en otro punto céntrico de Quito.

Los manifestantes lanzaron piedras y pirotecnia a los uniformados que respondieron con gas lacrimógeno y proyectiles de goma. Vehículos antimotines avanzaron sobre encapuchados que llevaban lanzas y escudos de madera.

“¡Asesinos!”, gritaron los indígenas que, según sus testimonios, fueron interceptados cuando pretendían concentrarse en el coliseo Ágora, donde está reunida la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), que lidera la protesta.

Los choques recrudecieron con la llegada a Quito de indígenas de la Amazonía armados con lanzas. “Aquí se están violando los derechos humanos”, dijo enfurecido Marlon Vargas, dirigente de esas comunidades.

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Fotógrafos de la AFP registraron el traslado de heridos en camillas improvisadas por los manifestantes. También otras imágenes captaron a indígenas trepando por edificios públicos, mientras militares se atrincheraban a las afueras de la Asamblea Legislativa.

“HASTA QUE EL FMI SE VAYA”

Ayer se dio a conocer oficialmente el fallecimiento de varios indígenas: Inocencio Tucumbi, dirigente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie); José Anchaluisa, Edwin y Alejandra Ojeda. La Conaie, mediante un comunicado, dijo que “hemos vivido días de mucha agitación, nos hemos sorprendido de nuestra propia capacidad de lucha y resistencia… Nuestra palabra está puesta: esto no para hasta que el FMI salga del Ecuador”. “Esta lucha no es por hoy, por el precio de la gasolina solamente, es para evitar que nos hipotequen el futuro y que paguemos con hambre y pobreza de dos y tres generaciones lo que no frenamos a tiempo hoy”, se lee en el documento. Finaliza aclarando que aquel dirigente que incumpla con el mandato será sometido a la justicia indígena y popular.