AFP
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU decidió crear “una misión internacional independiente” encargada de investigar presuntas violaciones de los derechos humanos en Venezuela, decisión que fue rechazada por responsables del país sudamericano, que la consideraron “destinada al fracaso”.
Una resolución, propuesta fundamentalmente por miembros del Grupo de Lima (compuesto por una docena de países latinoamericanos y Canadá) y apoyada por la UE, fue adoptada por el Consejo en Ginebra por 19 votos a favor, siete en contra y 21 abstenciones.
Entre los votos en contra están los de Cuba, mientras que Uruguay y México se abstuvieron.
La resolución pide que esta misión, cuyos miembros serán nombrados por el presidente del Consejo de Derechos Humanos, sea “enviada urgentemente” a Venezuela.
Su misión será investigar “casos de ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzosa, detención arbitraria, tortura (…) y tratos crueles, inhumanos y degradantes, ocurridos desde el 2014, con miras a asegurar la plena rendición de cuentas de los autores y justicia para las víctimas”, reza el texto aprobado.
Tras conocer el resultado de la votación, el embajador venezolano ante el Consejo, Jorge Valero, advirtió de que su país no cooperará con esta misión.
“La imposición de mecanismos de monitoreo adicionales no contará jamás con el consentimiento de mi país”, dijo.
Esta decisión se produce un día después de que Venezuela lograra la adopción de otra resolución en el Consejo sobre “el fortalecimiento de la cooperación” en el ámbito de los derechos humanos con la oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos, Michelle Bachelet.
Bachelet anunció la firma de un acuerdo con Venezuela destinado a aumentar cooperación en materia humanitaria, y que tenía entre sus objetivos, abrir oficina permanente en ese país. A la espera de que esto ocurra, Venezuela aceptó “la presencia continua” de dos responsables del Alto Comisionado en Caracas.

