Río de Janeiro. Brasil. AFP.
Una jueza de la Corte Suprema de Brasil dio cinco días al presidente ultraderechista Jair Bolsonaro para explicar su decreto que autoriza a millones de brasileños a portar armas cargadas en espacios públicos, algo inconstitucional según los críticos. La orden de la jueza del Supremo Tribunal Federal Rosa Weber, que se extiende al Ministerio de Justicia, fue emitida después de que el partido opositor Rede Sustentabilidade impugnara la constitucionalidad de la decisión de Bolsonaro.
Su decreto, firmado el martes, fue “un abuso de poder regulatorio” y “contravino el espíritu” de un estatuto de desarme del 2003 que prohíbe portar armas en público, según una copia de los documentos de la corte proporcionados a los periodistas. Entretanto, documentos que circulaban en el Congreso el viernes acusan a Bolsonaro de “ir más allá” de sus atribuciones presidenciales y califican el decreto de “ilegal”, tras otorgar a varias categorías ocupacionales, entre ellas políticos, periodistas y camioneros el derecho a portar armas, informó este sábado el diario O Globo.
Bolsonaro, un ex capitán del ejército, defiende que el decreto se apega al resultado de un referéndum del 2005 en el que cerca del 64% de los brasileños rechazó una ley que implicaba, entre otras cosas, una prohibición total de la venta de armas.
Pero especialistas aseguran que flexibilizar los controles aumentará la violencia armada en un país que ya ostenta uno de los mayores índices de homicidios del mundo.
Brasil registró 64.000 homicidios en el 2017, una tasa de casi 31 por cada 100.000 habitantes, cifra tres veces superior al nivel considerado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como violencia endémica. Frente a la creciente oposición al decreto, Bolsonaro afirmó el viernes que “si es inconstitucional, debe dejar de existir”, para insistir a continuación en que no era este el caso.
El decreto autoriza a los propietarios de armas con licencia a comprar hasta 5.000 municiones por año.

