Río de Janeiro, Brasil. AFP

El club de fútbol brasi­leño Flamengo iden­tificó los cuerpos de los 10 adolescentes que murieron en el incendio que el viernes devastó un centro de entrenamiento en Río de Janeiro.

La estatal Agencia Brasil publicó la noche del viernes una lista difundida por el club que confirma que todas las víctimas eran jóvenes espe­ranzas del popular equipo carioca, de entre 14 y 17 años.

Sus fotos aparecieron el sábado en la prensa brasi­leña, sonriendo, luciendo con orgullo la camiseta roja y negra del club o sus trofeos.

Tres jóvenes futbolistas que lograron escapar de las llamas fueron inter­nados. El más grave tiene quemaduras en el 30% de su cuerpo.

De los diez adolescentes que murieron, solo tres eran del estado de Río de Janeiro, donde se encuentra el com­plejo deportivo “Ninho do Urubú” (Nido del Buitre).

Otros cuatro habían venido de los estados vecinos de Minas Gerais y San Paulo, dos eran de Santa Catarina (sur) y uno de Sergipe (noreste). Dos eran arqueros; cuatro, defen­sores; tres, delanteros; y uno, mediocampista.

El arquero Christian Esmé­rio, de 15 años, fue convo­cado varias veces a la selec­ción nacional sub 15 y sub 17. Era seguido por muchos clu­bes europeos.

Fotos publicadas en las redes sociales lo muestran junto con el entrenador Tite, que desde 2016 dirige a estrellas como Neymar.

El defensor Pablo Henrique da Silva Matos, de 14 años, era primo de Werley, jugador del Vasco da Gama, quien fue al instituto forense para reco­nocer su cuerpo.

De acuerdo con los prime­ros elementos de la inves­tigación filtrados a medios locales, el incendio pudo haber sido causado por un cortocircuito en el sistema de aire acondicionado.

SIGUEN HOSPITALIZADOS

El Flamengo informó que otros tres jugadores siguen ingresados en hospitales. Los casos de Cauan Emanuel y Francisco Dyogo son de carácter leve y se encuentran en el nosocomio Vitoria. Mientras, la situación de Jonathan Ventura es más grave y permanece en el Hospital Municipal Pedro II con quema­duras en el 30% de su cuerpo.

La alcaldía de Río aseguró en un comunicado que el complejo deportivo “Ninho do Urubu” (Nido del Buitre), donde también entrena el equipo de primera división, tiene su licencia de operación al día. Pero señaló que el área afectada por el incendio no figuraba en los papeles como una zona de dormitorios, sino de “estacionamiento”. La autoridad municipal abrió un procedi­miento “para investigar responsabilidades”, añade el comunicado.