Curitiba, Brasil. AFP.

El encarcelado ex presi­dente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva designó este martes a su com­pañero de fórmula Fernando Haddad para reemplazarlo como candidato en las elec­ciones de octubre, ante la imposibilidad legal de man­tener su propia candidatura.

La decisión fue aprobada en una reunión de la direc­ción nacional del Partido de los Trabajadores (PT) en Curitiba, la ciudad donde el dirigente histórico de la izquierda purga una pena de doce años y un mes de cár­cel por corrupción y lavado de dinero. “Esa decisión fue tomada”, dijo una fuente del PT a la AFP.

Haddad, que por la tarde estaba reunido con Lula, tiene previsto leer una carta de Lula a los centenares de manifestantes reunidos ante la cárcel del ex mandatario (2003-2010) en la sede de la Policía Federal (PF).

“No ha sido una opción, ha sido una imposición. Esta­mos obligados a tomar una decisión porque hoy es el último plazo dado arbitraria­mente por la justicia electo­ral”, dijo en un video en Face­book el diputado y miembro de la dirección nacional del PT Paulo Pimenta, sin expli­car cuál había sido la decisión adoptada.

“Lula tiene total confianza en Haddad”, un ex alcalde de San Pablo y ex ministro de Edu­cación, de 55 años, agregó Pimenta.

CONTRA LA POBREZA

El Tribunal Superior Elec­toral (TSE) invalidó el 1 de setiembre la candidatura de Lula, de 72 años, a causa de su situación judicial y emplazó al PT a designarle un reem­plazante antes de este mar­tes a las 19:00 locales (22:00 GMT), so pena de quedar excluido de los comicios del 7 de octubre.

Lula, identificado con los pro­gramas sociales que durante sus dos gobiernos permi­tieron sacar de la pobreza extrema a millones de bra­sileños, era el gran favorito en los sondeos. Su intención de voto subió incluso des­pués de ser condenado como supuesto propietario de un apartamento en el litoral paulista.

LÍDER, INCLUSO DESDE LA CÁRCEL

El ex sindicalista Luiz Inácio Lula da Silva, quien sedujo al mundo liderando un Brasil imparable, tiene, a sus 72 años, un nuevo desa­fío: hacer elegir presidente, desde la cárcel, al ex alcalde San Pablo Fernando Haddad. El ex mandatario de izquierda (2003-2010) tuvo que abandonar la carrera luego de que la justicia electoral impugnara el 1 de setiembre su candidatura, a causa de su situa­ción judicial.

Lula lideraba ampliamente las encuestas y los son­deos indicaban que podía derrotar a cualquier adversario, pese a haber sido condenado a 12 años y un mes de prisión por supuesta corrupción pasiva y lavado de dinero. El PT ganó las últimas cuatro elecciones presidenciales (dos con Lula y dos con Dilma Rousseff, destituida en el 2016 por el Congreso) y no hay ninguna razón para que el más influyente político brasileño no pueda ganar la quinta, teniéndolo a él como mentor.