Washington,EEUU. AFP.
EEUU y China, las mayores economías mundiales, se trenzaron en una pelea comercial tras imponerse aranceles recíprocos a las importaciones y la presentación de una demanda de Washington contra Pekín ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por derechos de patentes. El representante estadounidense de Comercio (USTR) Robert Lighthizer indicó en un comunicado haber presentado una "demanda de consulta" contra China ante la OMC respecto a "ciertas medidas chinas relativas a la protección de los derechos de propiedad intelectual" al negar derechos básicos a los poseedores de patentes.
Como represalia, China impuso este viernes aranceles a más de un centenar de productos estadounidenses. La OMC pidió "moderación y un diálogo urgente". "Perturbar el flujo comercial puede poner en peligro la economía mundial", dijo en Ginebra el director general de la OMC, Roberto Azevedo.
El temor a una guerra comercial sacudió a los mercados. Wall Street, que cayó 3% el jueves, abrió en alza, pero cayó cuando el embajador de China en Washington, Cui Tiankai, sugirió que Pekín podría desprenderse de títulos de deuda estadounidense. Las bolsas mundiales temblaban ayer ante las tensiones comerciales entre China y EEUU, que provocaban retrocesos en los mercados europeos luego de que las bolsas asiáticas cerraran con caídas.
Las sanciones específicas contra las importaciones chinas, por un monto que podría llegar a los US$ 60.000 millones, provocaron la caída el jueves de Wall Street, y horas después de Tokio (-4,51% al cierre), Shanghái (-3,39%), Shenzen (-4,49%) y Hong Kong (-3,12%). China es el mayor acreedor de EEUU. Al mes de enero contaba con 1,2 billones de dólares en bonos emitidos por Washington. Las bolsas chinas cayeron el viernes y los principales mercados europeos también.
SANCIONES POR US$ 60.000 MILLONES
El presidente de EEUU, Donald Trump, ordenó elaborar en 15 días una lista de productos chinos cuya importación pasará a ser objeto de pesados aranceles. Trump anunció medidas punitivas contra la importación de productos chinos por unos US$ 60.000 millones para poner coto a la competencia desleal de Pekín y el robo de la propiedad intelectual. Sus asesores económicos hablaron antes de "unos US$ 50.000 millones".
Washington alega que empresas estadounidenses son forzadas a repasar tecnología, patentes y propiedad intelectual para operar en China y ello constituye "competencia desleal". "China no teme en absoluto una guerra comercial", advirtió el ministro chino de Comercio. "Si se inicia una guerra comercial, China luchará hasta el fin para defender sus intereses legítimos", dijo la embajada china en Washington.

