La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) optó sin sorpresa el miércoles por mantener sin cambios sus tipos de interés de referencia, a pocos días de unas elecciones legislativas en Estados Unidos muy centradas en la inflación.

La decisión que mantuvo los tipos entre el 3,75 % y el 4 % fue rechazada por dos de los 12 responsables de política monetaria. La gobernadora Lisa Cook y la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, querían un aumento de un cuarto de punto.

El comité de política monetaria del banco central (FOMC) argumentó que necesita contar con más datos sobre la evolución de la economía estadounidense, después de haber subido las tasas por primera vez en tres años en su reunión anterior, en septiembre.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

“La acumulación de más información ayudará al comité a determinar la postura de política (monetaria) adecuada para garantizar un retorno oportuno de la inflación al objetivo del 2 %”, indicó en un comunicado.

“Demasiado alta”

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, dijo luego en conferencia de prensa que la inflación es “demasiado alta”, al presentar el nivel de precios como el principal problema económico del país.

Te puede interesar: El calor causó tres millones de muertes entre 2016 y 2023, según un informe de The Lancet

“No quiero y no puedo calificar (las condiciones financieras) de restrictivas”, añadió Warsh.

El banco central no ha alcanzado su objetivo del 2 % de inflación anual desde hace más de cinco años, con los hogares y las empresas golpeados por aumentos de precios persistentes.

La guerra del presidente estadounidense, Donald Trump, contra Irán, lanzada a finales de febrero junto a Israel, ha disparado los precios de la energía y alimentado la inflación interna, ya atizada por sus políticas arancelarias.

Los precios también se han visto impulsados por un boom de inversión en inteligencia artificial (IA) y la construcción de enormes centros de datos para respaldarla.

La decisión llega seis días antes de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, en las que el Partido Demócrata busca arrebatar a los republicanos de Trump el control de ambas cámaras del Congreso.

La gestión de la economía por parte de Trump ha sido un tema clave a lo largo de la campaña, con los hogares de clase trabajadora de todo el país luchando por llegar a fin de mes pese a un crecimiento económico general, en gran medida, estable.

“La política no tuvo ningún papel en la decisión”, dijo Warsh, quien ha reiterado su apoyo a la independencia de la Fed en los cinco meses que lleva al frente de la institución a pesar de los constantes ataques de Trump.

La inflación al consumidor en Estados Unidos fue más alta de lo esperado en septiembre, situándose en 3,7%, cerca del máximo en tres años alcanzado en mayo. Aun así, altos responsables de la Fed han señalado que no veían urgencia en subir las tasas de nuevo.

Tras la reunión de la Fed, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que él y Trump tenían “gran confianza” en Warsh.

“Tengo gran confianza en que el presidente Warsh sabrá guiar a la Reserva Federal hacia la combinación adecuada de crecimiento e inflación, porque lo que no se quiere es provocar una desaceleración del crecimiento tan grande que haga que baje el consumo de energía”, dijo Bessent a la cadena CNBC.

  • Fuente: AFP

Lea más: Banco Mundial prevé fuerte aumento en precios de alimentos y energía hasta 2027

Déjanos tus comentarios en Voiz