Pobladores del municipio de Ostuacán, en el sureño estado de Chiapas (México), lincharon violentamente a Andrés ‘N’, alias El Cera, tras irrumpir en la comandancia local donde se encontraba detenido junto a Armando ‘N’, alias El Melo. Ambos sujetos habían sido aprehendidos por su implicación en el brutal asesinato de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y de su nieta Ariana Scarlett, de 12 años, quienes desaparecieron tras acudir a un rancho familiar en la Ribera Tanchichal para atender a sus animales. La turba los sacó por la fuerza de la dependencia oficial y los trasladó al Parque Central, donde El Cera fue decapitado, mientras que El Melo fue rescatado con vida, pero con graves heridas por las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con las investigaciones de las autoridades estatales, Miriam murió a causa de heridas de arma punzocortante y la menor por estrangulamiento, además de haber sufrido agresión sexual. Las labores de búsqueda de las víctimas fueron impulsadas de forma masiva por centenas de habitantes de la zona ante la supuesta demora de la policía local, que habría exigido esperar un plazo de 72 horas para tramitar el reporte de desaparición. El cadáver de la abuela fue localizado en un río y el de la menor en una zanja a 600 metros de distancia, lo que desató una gran tensión y furia colectiva contra los sospechosos detenidos.
Las indagatorias judiciales concluyeron que el atroz hecho respondió a un móvil de venganza personal motivada por un desacuerdo en la venta de ganado. La fiscalía precisó las responsabilidades de cada implicado durante la presentación de los avances de la investigación: “Fueron ellos quienes siguieron hasta el lugar donde cometieron el artero crimen a las víctimas y, posteriormente, se dieron a la fuga”, señaló el funcionario estatal en redes sociales. De este modo, la fiscalía confirmó a El Melo como autor intelectual y a El Cera como autor material de los feminicidios.
Justicia por mano propia
Respecto al rescate del sospechoso que sobrevivió a la agresión multitudinaria, el fiscal estatal Jorge Luis Llaven Abarca detalló a través de un mensaje institucional: “Privaron de la vida a uno de los imputados y el otro fue rescatado, lesionado aún con vida. Se encuentra estable”. Tras los disturbios en la alcaldía y la ejecución pública, las fuerzas policiales lograron retomar la seguridad del perímetro y resguardar la escena en el Parque Central de Ostuacán para posibilitar el levantamiento del cuerpo.
Andrés ‘N’ contaba con antecedentes penales que se remontaban a 2023 por el delito de robo con violencia en el municipio de Pichucalco. Según los testimonios recabados por las autoridades locales, el linchado se dedicaba a la delincuencia común y “era adicto a las sustancias psicoactivas”. El linchamiento se perpetró a pesar de los intentos previos de las fuerzas de seguridad por entablar un diálogo preventivo con la población indignada y tras el refuerzo de la dotación policial en la cabecera municipal.
Frente a la trágica secuencia de acontecimientos, la fiscalía confirmó que actuará judicialmente ante ambos eventos sangrientos sucedidos en la localidad. El fiscal Llaven Abarca afirmó que, a la par de las indagatorias para esclarecer y juzgar la responsabilidad en el doble feminicidio, se abrió de forma paralela una carpeta de investigación por el delito de homicidio cometido en agravio de El Cera. Este caso refleja el aumento de incidentes de justicia por mano propia en zonas rurales del país ante los altos índices de impunidad y la creciente ola de violencia.
Con información de AFP y Milenio.