La justicia argentina emitirá el 22 de diciembre su veredicto en el juicio por la muerte de Diego Maradona, al cabo de seis meses de audiencias y tras las palabras de una hija del ídolo, quien clamó justicia para su padre. Maradona murió a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 por un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar.

El deceso se produjo en una internación domiciliaria en Tigre, al norte de Buenos Aires, donde se recuperaba de una neurocirugía. “Quiero pedirles que mi papá tenga la justicia que se merece”, dijo la hija mayor del exfutbolista, Dalma Maradona, ante el tribunal que juzga a siete profesionales de la salud por la muerte del exfutbolista.

El juicio, que comenzó en abril, tuvo 51 audiencias y declaraciones de más de 70 testigos. El presidente del tribunal, Alberto Gaig, cerró el proceso al anunciar entre lágrimas que el veredicto y las eventuales sentencias tendrán lugar “el día 22 de diciembre del 2026” a las 12:00 locales (15:00 GMT). Antes, Leopoldo Luque, el médico personal de Maradona y principal imputado, se dirigió al estrado para reafirmar su inocencia y lamentar la muerte del Diez: “Me dolió, me va a doler siempre”.

La fiscalía pidió entre 4 y 12 años de prisión para seis de los siete imputados por homicidio con dolo eventual, figura que implica que eran conscientes de que sus acciones u omisiones podían llevar a la muerte del exfutbolista. A su vez pidió la absolución del médico clínico Pedro Di Spagna. “Al no existir una acusación sostenida por las partes acusadoras corresponde absolver a Pedro Pablo Di Spagna”, sentenció este jueves Gaig.

“Chivo expiatorio”

En los últimos tres días se presentaron los alegatos de los abogados, que insistieron en que Maradona murió por causas que se escapaban a la competencia de sus clientes. Las principales acusaciones recayeron sobre Leopoldo Luque, la coordinadora médica Nancy Forlini y la psiquiatra Agustina Cosachov. Para ellos, los fiscales pidieron 12, 10 y 8 años de prisión respectivamente.

Luque, médico personal de Maradona en los últimos años de su vida, fue apuntado como una de las máximas autoridades de la internación bajo la cual falleció la leyenda del fútbol. Su abogado aseguró el miércoles que Luque fue un “chivo expiatorio” en la causa, que no tenía el control del día a día en la casa donde convalecía Maradona y que el exjugador falleció por un evento cardíaco repentino e imprevisible.

Cosachov, encargada del tratamiento psiquiátrico de Maradona, culpó a la empresa de medicina privada por retener información. “Nadie le avisó sobre la taquicardia, sobre la hipertensión, nadie le avisaba nada. Recababa la información que podía y le decían lo que querían”, dijo su defensor Vadim Mischanchuk. Aseguró que la psiquiatra no actuó con indiferencia, pues a medida que aparecían signos de alarma en los días previos a la muerte del ídolo siempre “hizo algo para revertirlo”.

Mientras, Forlini fue acusada de no suministrar equipamiento médico básico a la residencia. La acusada solo tenía que proveer “servicios que piden los médicos tratantes, quienes nunca le pidieron a Nancy ningún tipo de aparatología”, replicó su defensa. Y aseguró que los médicos encargados eran Luque y Cosachov. Este jueves intervinieron en el juicio la defensa del coordinador de enfermería, Mariano Perroni, y de un enfermero, Ricardo Almirón. Ambos pidieron su absolución.

La fiscalía le reprocha a Perroni no haber entregado resúmenes médicos al personal y no haber supervisado correctamente a los enfermeros de guardia. “No hubo una sola omisión ni incumplimiento de Perroni que contribuya al fallecimiento de Diego Maradona”, dijo en su defensa el abogado Martín Montalto. En tanto, Almirón fue señalado por no haber tomado correctamente los signos vitales del Diez. Sin embargo, su abogado Franco Chiarelli aseguró que, de los 23 reportes que se hicieron en toda la internación, la mayoría los realizó su defendido.

Fuente: AFP.

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