Un sacerdote católico falleció el sábado mientras oficiaba una misa en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, luego de que un crucifijo de madera se desprendiera de la pared y lo aplastara contra el púlpito, según la transmisión en vivo de la ceremonia. “¡Padre, padre! ¡Llamen a una ambulancia!”, se escucha gritar a las personas en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro justo antes de que se corte la transmisión.
Las imágenes del accidente son virales en redes sociales y medios de comunicación. La Arquidiócesis de Guayaquil lamentó en un comunicado el fallecimiento del padre Patricio Alfredo Sánchez y expresó su “solidaridad, afecto y cariño” con familiares y amigos, y destacó la trayectoria pastoral del párroco, quien un día antes de su muerte había celebrado su aniversario sacerdotal.
No obstante, la institución eclesiástica no precisó si el deceso se produjo de forma instantánea dentro del templo o en un centro asistencial, ni tampoco se divulgaron peritajes técnicos oficiales respecto al colapso de la estructura. La noticia causó conmoción tanto en Ecuador como en la comunidad de la parroquia San Lorenzo en Vinces (Los Ríos), donde el sacerdote ejerció un prolongado servicio pastoral.
El fallecido pertenecía a la orden de los redentoristas, una congregación misionera fundada en Italia en 1732 por San Alfonso María de Ligorio, caracterizada históricamente por su labor pastoral en diversos países y su especial custodia de la advocación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Precisamente, en 1865 el papa Pío IX confió a esta comunidad religiosa la preservación del icono original y la promoción de su devoción en el mundo, motivo por el cual el sacerdote desempeñaba sus funciones en el templo consagrado a dicha advocación en la Vicaría Centro guayaquileña.
El hecho cobró rápida repercusión internacional debido a la difusión de fragmentos de la transmisión en redes sociales, donde se aprecia la consternación de los presentes. Mientras las autoridades locales y la propia comunidad diocesana evalúan los factores que causaron el desprendimiento de la cruz, la Iglesia católica ecuatoriana y los feligreses despiden al religioso recordando su vocación y servicio comunitario.
Con información de AFP.

