Cientos de miles de personas asistieron ayer sábado a una misa gigante en los emblemáticos Campos Elíseos de París, punto álgido de la visita del papa León XIV a una Francia laica donde aumentan los bautismos entre jóvenes y adultos.
Un entusiasmo popular acompaña la primera visita de un pontífice a París desde Benedicto XVI en 2008. El fervor por el líder espiritual de 1.400 millones de católicos en el mundo se vio de nuevo este sábado, cuando recorrió a bordo de su papamóvil los Campos Elíseos.
El viaje llega en un momento decisivo para la Iglesia en Francia, país oficialmente laico, donde los bautismos de adolescentes y adultos progresaron en los últimos cinco años.
Dejanos tu comentario
Confirman “visita apostólica” del papa León XIV a la Argentina. Gran expectativa
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: AFP / Gentileza
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei. En lo que va de su apostolado ha expresado preocupación por humanizar las nuevas tecnologías, y manifestado su compromiso eclesial con los derechos humanos, la justicia social, el trabajo y la dignidad humana.
León XIV (70), el papa que hasta el 8 de mayo de 2025 fue el cardenal Robert Prevost, norteamericano de Chicago, llegará a la Argentina el próximo domingo 8 de noviembre cuando los relojes marquen cuatro y media de la tarde y, en ese país, permanecerá hasta dos horas después del mediodía del miércoles 11.
Sesenta y nueve horas con treinta minutos para desarrollar una apretada agenda en la capital argentina, en la provincia de Córdoba (700 kilómetros al oeste de Buenos Aires y poco más de 1.200 al sudoeste de mi querida Asunción) y en un par de localidades de la provincia bonaerense.
El anuncio formal desde la Ciudad del Vaticano –pese a que el viaje, como posibilidad, desde largo tiempo se barajaba– tiene alto impacto. Desde el lunes pasado, cuando simultáneamente se anunció en Roma y en Buenos Aires, supera las expectativas. Algunas y algunos que aseguran saber todo y un poco más desconciertan.
“No sé nada”, dicen una y otra vez. El colega Fernando Bravo (82) le pregunta al cardenal Ángel Sixto Rossi (68), jesuita, arzobispo de Córdoba. “Viene a traer ese mensaje que está en el evangelio y no es exclusivo”, responde el religioso. Describe al pontífice: “León es un hombre manso, que inspira paz. No es esa especie de Krakatoa, de volcán que era el papa Francisco (1936-2025) que nos hizo tanto bien. León es un perfil más manso y creo que quizás los argentinos necesitamos mansedumbre. (Porque este) Es un momento de profunda contemplación de la dignidad humana (y su llegada) es una posibilidad para reforzar nuestras convicciones sobre el valor de cada persona”.
¿INCOMODIDAD?
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei (55). El prelado se adelanta a la pregunta: “No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida; (porque nosotros, las y los religiosos en la Argentina) sobre eso nos expresamos cada vez que hay que hacerlo”.
La comunicación oficial vaticana claramente consignó en el momento del anuncio que la de León XIV es una “visita apostólica”. Los objetivos que procura alcanzar aquí el obispo de Roma y sumo pontífice de la Iglesia católica son, por sobre todo, pastorales, espirituales y en su transcurso peregrinará como misionero. En esos tres puntos están y estarán sus prioridades.
FM, un teólogo con alto reconocimiento académico que quiere preservar su identidad “porque no deseo que nadie piense que busco promocionarme a la sombra del viaje papal”, está convencido que “este papa estadounidense que se forjó pastoralmente en las periferias sudamericanas procurará confirmar en la fe a la feligresía católica, predicará la paz, la esperanza y abogará por los sectores sociales vulnerables”.
¿Por qué no lo haría? Alguna vez explicó ante el Colegio Cardenalicio cuando fue elegido –cuando dejó de ser Robert Prevost– que desde ese momento sería León XIV para homenajear a su antecesor León XIII (pontífice entre 1878 y 1903). Simbolismos. Aquel predecesor, el 15 de mayo 1891, hizo pública su carta encíclica llamada Rerum Novarum (Cosas Nuevas, en español). De aquel texto emerge la que se conoce como doctrina social de la Iglesia (DSI). Eran tiempos de Revolución Industrial.
DEFENSA DE LOS DERECHOS
De allí que Gioacchino Vincenzo Raffaele Luigi Pecci (1810-1903) –don Vincenzo, como se lo mencionó hasta que fue elegido papa– entendió que era el momento para exhortar en defensa de quienes trabajan; de abogar por la justicia social; de proteger las conquistas laborales y abogar por la creación de nuevos derechos ante los desafiantes desarrollos tecnológicos epocales.
Trescientos setenta y dos días después –15 de mayo de 2026– cuando se cumplieron ciento treinta y cinco años desde Rerum Novarum, León XIV, el papa que en pocos días trajinará la Argentina firmó su primera carta encíclica, Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad, en español).
En ella hace foco sobre las inteligencias artificiales y, como en aquel texto del 1891, también mira, profundiza, reflexiona y pide a la comunidad global que observe las nuevas tecnologías y, desde esa perspectiva desafiante, recuerda el compromiso eclesial con los derechos humanos, con la justicia social, con el trabajo y con la dignidad humana.
El programa oficial precisa que ochenta minutos después de pisar suelo argentino el papa visitará al presidente Milei en la Casa Rosada (sede del Gobierno nacional). Según lo previsto por los protocolos, los saludos no se extenderán por mucho tiempo. Para las 18:30 se anuncia otra actividad en el Palacio Libertad a menos de quinientos metros de la Rosada.
MISTERIO SOBRE LA AGENDA
Más allá de los saludos y de las presentaciones de rigor, el gran interrogante es el de tratar de dilucidar sobre qué temas hablarán el jefe de Estado anfitrión y el pontífice. Ninguna de las fuentes –religiosas, laicas vinculadas con la Iglesia católica, diplomáticas, políticas– quisieron arriesgarse a imaginar siquiera cómo construirán la agenda dialógica entre ambos líderes.
Tres de esos informantes, dos de ellos prelados, uno de los cuales reside desde tres décadas en Roma, con el compromiso de este corresponsal de “in corde tuo serva” (guardar en el corazón) sus identidades, señalan que “León –la voz que más se escuchó en los últimos tiempos en favor de la paz y para advertir sobre los desarrollos tecnológicos más avanzados– llegará al Río de la Plata después tres sucesos políticos relevantes con efectos de alcance global”.
Los consultados describen: “Las presidenciales en Brasil (4 de octubre), primera potencia en Latinoamérica y, para muchos analistas, séptima economía del mundo; las parlamentarias en Israel (27 de octubre); y, las de medio término en Estados Unidos (3 de noviembre)”. ¿Y esos son temas para una visita apostólica? “¿Por qué no?”, coinciden nuevamente y guardan silencio.
Tal vez acierten, pienso. La relación bilateral argentino-brasileña está en un punto muy bajo y, en el plano global, Argentina aparece firme y acríticamente alineada con la Casa Blanca e Israel. Aunque los tiempos protocolares no son generosos, la doctrina social de la Iglesia (DSI) será un eje inevitable. En el Vaticano conocen y analizan los datos oficiales que emiten los países que visita o visitará el Pontífice.
ESTADÍSTICAS
Argentina reportó unas pocas horas atrás que registra 32,2 % de pobreza y 7,5 % de indigencia en los primeros seis meses de 2026. Acerca de esos indicadores, el Observatorio de la Deuda Social (ODS) de la Universidad Católica Argentina (UCA), que lidera el académico Agustín Salvia, en la mañana del viernes último explicó que “frente al segundo semestre de 2025 (los valores gubernamentales difundidos) implican un aumento de 4,1 y 1,8 puntos porcentuales”.
Precisa luego que “un nivel de pobreza en torno a 32,3 % sería similar –aunque incluso algo superior– al del primer semestre de 2025 (31,6 %)”, pero aquel indicador “formaba parte de una fase de descenso que continuó hasta el tercer trimestre de 2025”. Por el contrario, la actualización que publicó el gubernamental Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) “se construye sobre una secuencia ascendente” que se verifica desde setiembre del año pasado.
Ante la evidencia científica, las fuentes consultadas señalan que “pobreza e indigencia crecen y, desde esa perspectiva, la Iglesia recuerda que san Juan Pablo II, durante su pontificado, en SRS 42 (Sollicitudo rei sociales - Preocupación por los problemas sociales) nos recordó que la DSI se fundamenta en la dignidad del hombre haciendo opción preferente por el pobre”.
IMPORTANCIA SOCIAL
Por cierto, no son pareceres para dejar que caigan en el olvido. ¿Es socialmente importante el catolicismo en la Argentina? Según el Censo Nacional de 1960, el 90 % de la población de entonces era católica. El Barómetro de las Religiones y las Creencias en la Argentina, un estudio cuyos resultados distribuyó semanas atrás la Universidad de Buenos Aires (UBA), revela que el 57 % de las personas consultadas para esa compulsa responden ser católicas.
Juan Cruz Esquivel, director del trabajo, sin embargo, sostiene que, si bien “el catolicismo continúa siendo mayoritario, pierde centralidad como matriz dominante”. En el mismo contexto, la investigación da cuenta de que “la población sin filiación religiosa se consolida como segundo grupo en magnitud” e interpreta que “el cambio religioso está fuertemente impulsado por un proceso de reemplazo generacional”; que “las formas de creer varían según el nivel educativo” de las personas consultadas y que, en línea con lo consignado, “el campo religioso argentino se vuelve más plural, fragmentado y diverso”.
De dicho estudio se desprende que “el segundo grupo en magnitud (detrás de quienes aseguran ser católicos y católicas) es el que reúne a la población sin filiación religiosa” que alcanza al 22,4 %. Esta tendencia, para los analistas de los datos de campo recolectados, “confirma el avance de procesos de desinstitucionalización religiosa”, aunque que el dato “no implica necesariamente ausencia de religiosidad” porque “una proporción significativa mantiene creencias y prácticas espirituales”.
Señala el reporte luego que “este fenómeno se aproxima a lo que la sociología denomina ‘creer sin pertenecer’, porque la religiosidad persiste (pero) desvinculada de instituciones formales”. Destaca después que “el campo evangélico, por su parte, consolida su posición como segunda identidad religiosa organizada” porque alcanza al 17,4 %. Un total de 22,4 % de las personas que aceptaron responder a las y los pesquisantes, cuando Barómetro les preguntó “¿cuál es su religión?”, dijeron no tener ninguna (13,2 %), ser agnósticas (4,8 %) y ateas (4,4 %), testigos de Jehová / mormona (0,5%); umbanda / africanista (0,5 %); islam / musulmana (0,3 %); Judía (0,2 %); y, “otra” –sin especificar cuál– 1 %.
PÉRDIDA DE PESO RELATIVO
Con el análisis de esos datos, estiman que las “tendencias en el largo plazo” permitirán verificar un “descenso sostenido del catolicismo”, porque “pierde peso relativo en todas las mediciones”; un “crecimiento del mundo evangélico”, que exhibe una “expansión gradual pero constante” en el tiempo; y un “aumento de los sin filiación religiosa”, lo que destaca “la intensidad del incremento (de esa tendencia que) le permitió posicionarse en el segundo lugar (que hoy se verifica) a partir de 2019”.
En medio siglo, la preminencia católica en el estudio mencionado aparece como decreciente. “Estas tendencias configuran un escenario de creciente pluralización del campo religioso”, sostiene Barómetro y aporta cinco conclusiones. 1) Fin de la hegemonía católica; 2) Consolidación de la pluralización (de las religiones y creencias); 3) Centralidad del cambio generacional (las nuevas generaciones impulsan la transformación del mapa religioso); 4) Desinstitucionalización de las creencias (porque crecen las formas de religiosidad desvinculadas de instituciones); y, 5) Segmentación social del fenómeno religioso (que se distribuye según condiciones sociales y niveles educativos). [https://creencias.com.ar/recursos/serie-ocrear-n-1-barometro-de-las-religiones-y-las-creencias-en-argentina/].
León XIV es el segundo papa que viaja a la Argentina. El primero en la historia fue Juan Pablo II (1920-2005), que llegó hasta aquí para protagonizar dos “visitas apostólicas”. La primera entre los días 11 y 12 de junio de 1982. Permaneció solo treinta horas. Fue recibido por el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri (1926-2003). Desde 2 de abril, Argentina estaba en guerra con el Reino Unido de la Gran Bretaña, después de la recuperación de las Islas Malvinas ocupadas por la fuerza por Inglaterra en 1833.
MISIÓN
El pontífice remarcó al llegar que su visita estaba “por encima de toda intencionalidad política” y categorizó su actividad –estrictamente religiosa– como “un encuentro del padre en la fe con los hijos que sufren” por la guerra “para pedir por la paz”. Cuando regresó, el 6 de abril de 1987, fue marcadamente diferente. Lo recibió un presidente democráticamente elegido, Raúl Alfonsín (1927-2009). Transitó Buenos Aires y una decena de provincias.
En la capital argentina –el 11 de abril– lideró el tercer Encuentro Mundial de la Juventud que, por primera vez, se concretó fuera de Roma. “Vuelvo ahora en visita pastoral para seguir cumpliendo la misión que el Señor me ha encomendado…”, dijo enfáticamente entonces para destacar el carácter de su misión. Apostólica y pastoral.
Treinta y nueve años pasaron hasta hoy. Doce de ellos con Francisco –el papa argentino, el primero sudamericano, el del “fin del mundo”– que, pese a ello, nunca regresó a su tierra natal, aunque realizó cuarenta y siete viajes apostólicos; y visitó sesenta y seis países. Entre ellos, Brasil, Bolivia, Paraguay, Cuba, Estados Unidos, México, Colombia, Chile, Canadá, Perú y Panamá. Hasta aquí, no llegó.
León arribará desde Uruguay y, desde aquí, viajará a Perú. Allí vivió desde cuando promediaba la década de los años 80 en el siglo pasado. En 2014, el papa Francisco lo creó obispo en la diócesis de Chiclayo, departamento septentrional de Lambayeque. En 2015 adoptó la ciudadanía peruana.
SEMBRANDO ESPERANZAS
“Conoce en profundidad de pobrezas, indigencias, discriminaciones, exclusiones, pueblos originarios, autoritarismos, amenazas y se especializa en sembrar esperanzas”, dice en confidencia un prelado emérito quebrantado en su salud que asegura conocerlo. Los ministros argentinos de Seguridad y de Relaciones Exteriores –Alejandra Monteoliva (56) y Pablo Quirno (60), respectivamente– estiman que siete millones de personas se movilizarán y participarán de su peregrinaje.
Se decretarán feriados nacionales, provinciales y asuetos. El visitante oficiará no menos de cuatro misas con pretensiones multitudinarias. Se reunirá con trabajadores, empresarios, personas encarceladas. Protagonizará diálogos interreligiosos, recorrerá establecimientos de salud. Agenda de alta intensidad.
Aquí hay cautelas, prudencias y opiniones que suenan a eventuales desencuentros entre las y los anfitriones con el papa visitante. El canciller Quirno, pese a ello, sostiene que “no hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia”.
Jorge García Cuerva (58), arzobispo de Buenos Aires, por su parte, reconoce que “es verdad que hay muchas diferencias y (enfatiza en que) no está mal reconocerlas”. En ese contexto, sin embargo, asegura creer que “nos tiene que dar mucha paz el saber que hay temas en los que no coincidimos”.
Dejanos tu comentario
Perú prepara un monumento de 14 metros para recibir al papa León XIV
Una gigantesca escultura en arcilla de la cabeza del papa León XIV emerge en un taller del norte de Lima, antes de la visita del pontífice en noviembre a Perú. El escultor y sus ayudantes parecen miniaturas conforme avanzan en el monumento de 14 metros en honor al papa nacionalizado peruano. Trabajada sobre estructuras metálicas, la estatua será inaugurada antes de que el jefe de la Iglesia católica llegue entre el 11 y el 16 de noviembre a Perú, en su primer retorno al país donde sirvió por dos décadas.
Rafael Gutiérrez, artista de 42 años, lidera los trabajos en su modesto taller en el populoso distrito de Carabayllo. Pule con una esponja amarilla los rasgos de la cabeza rojiza, que asegura que pesa más de una tonelada. Otro artesano aumenta arcilla para dar forma a los dedos de las enormes manos.
“Todos los días en la mañana siempre con el personal damos una pequeña oración para que nos dé la fuerza y poder llegar al final del trabajo”, dice Gutiérrez a la AFP. El monumento será instalado en un parque del Callao, puerto vecino a Lima, luego de ser recubierto con espuma de poliuretano y fibra de vidrio. Un acabado de polvo de mármol le dará el toque final.
Otros ayudantes arman con andamios una estructura de unos cuatro pisos donde montarán por partes la réplica a escala de León XIV. En total ocho personas participan en la obra.
“Estamos agradecidos que el papa nos haya bendecido para hacerle su imagen”, comenta Lener Mendoza, un obrero de 48 años.
La municipalidad del Callao impulsa el proyecto como homenaje a los vínculos del papa con esa ciudad, donde fue administrador apostólico de la diócesis local entre 2020 y 2021, durante la pandemia.
Como la estatua será instalada a pocos metros del océano Pacífico, fue diseñada para resistir la humedad y vientos de hasta 120 kilómetros por hora.
“Siendo católico, hacer al papa Robert Prevost para mí es algo único por (...) lo que él representa, la fe católica”, dice Gutiérrez, que afirma que recurrió a la inteligencia artificial y a un modelo 3D para concebir la obra.
De pie sobre un pedestal de concreto, la estatua representará al sacerdote nacido en Chicago, Estados Unidos, con los brazos abiertos, su larga túnica papal y un crufijo que cuelga de su cuello.
León XIV vivió unos 20 años en Perú, país que pisó por primera vez en 1985 y donde se le espera con fervor. Sus principales paradas serán en las ciudades de Lima y Chiclayo, de la que fue obispo. Su visita es la primera de un papa al Perú desde la llegada de Francisco en 2018. Arribará para cerrar una gira, su primera por Latinoamérica, que incluirá también a Uruguay y Argentina.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Histórica misa del papa León XIV ante 700.000 fieles en los Campos Elíseos de París
El papa León XIV empezó a oficiar este sábado una misa multitudinaria en los Campos Elíseos de París ante 700.000 personas, entre ellas políticos franceses, después de llamar a “convivir con dignidad y paz” durante un encuentro con migrantes. El pontífice estadounidense-peruano descendió la famosa avenida de los Campos Elíseos de París desde el Arco del Triunfo a bordo de su papamóvil, que se detuvo durante el camino para bendecir a bebés, mientras el público aplaudía y agitaba banderas del Vaticano.
La primera visita de un papa a París desde Benedicto XVI en 2008 está acompañada de un amplio entusiasmo popular en este país oficialmente laico, donde los bautizos de adolescentes y adultos progresaron en los últimos cinco años (21.386 este año) pese a que la práctica religiosa retrocede de forma general.
“¡El papa es la estrella!”, aseguró Virginie Courtot, una mujer de 51 años que acudió acompañada de su familia. “Es el papa que necesitamos en la época actual (...) y después de las graves crisis que ha atravesado la Iglesia, puede relanzar la práctica aún más”. El fervor por León XIV se sentía en la plaza de la Concordia y en los Campos Elíseos momentos antes del inicio de la misa, el punto álgido de su primera visita de cuatro días a Francia. Unos 700.000 fieles estaban presentes, según el Vaticano.
Marie Besnier, de 38 años, fue una de las afortunadas en seguir la misa a pocos metros del pontífice. Esta profesora llegó a las 09H00 de la mañana desde la región de Chartres junto a sus tres hijos de 5, 8 y 11 años, que esperan por el suelo pintando dibujos del papa.
“Estamos impresionados y les decía a los niños que tenían que saborearlo porque no vivirán algo así dos veces en su vida”, explicó a AFP la mujer, que espera que el líder de 1.400 millones de católicos en el mundo traiga “un mensaje de paz, un mensaje de unión”, “sobre todo antes de la elección” presidencial francesa en 2027.
A siete meses de estos comicios cruciales, varios de los candidatos estaban en la misa, como la ultraderechista Marine Le Pen o el centroderechista Edouard Philippe, pero no así el actual presidente, Emmanuel Macron, cuyo mandato termina en mayo.
“Dignidad y paz”
Cuando los partidos ultraderechistas progresan en Europa con un discurso antiinmigración, León XIV decidió visitar la Casa Bakhita, una asociación católica de ayuda a migrantes donde escuchó el testimonio de exiliados de Afganistán y Nigeria.
“Me alegra comenzar con ustedes este segundo día en París, en esta casa que es testimonio para toda la ciudad de que es posible encontrarnos y convivir con dignidad y paz”, subrayó este nieto de inmigrantes y de orígenes cosmopolitas.
El nombre de esta casa, fundada en 2017 tras el llamado del papa Francisco a “acoger, proteger e integrar” a los extranjeros, homenajea a Josefina Bakhita, una esclava sudanesa que se convirtió en religiosa y luego fue canonizada.
“Santa Bakhita nos invita a ver a quienes son invisibilizados, a liberar a quienes la economía y la cultura reducen hoy a la esclavitud”, agregó. Para los responsables del centro, la visita era un “mensaje”, cuando la inmigración promete ser uno de los temas claves de la presidencial, que Le Pen lidera en los sondeos.
“Son muchas más las personas que están a favor de la acogida de los migrantes y (...) de esta civilización del amor” de la que habla el papa, subrayó Marcela Villalobos, coordinadora de las Capellanías Católicas de la Migración de la Iglesia francesa.
Desde su elección como papa en mayo de 2025, Robert Francis Prevost suele llamar a defender la dignidad de las personas exiliadas y de los refugiados, y no duda en criticar la política migratoria del presidente estadounidense, Donald Trump.
Lourdes y Metz
Tras la misa multitudinaria, León XIV volará al santuario de Lourdes, en el sur del país, que recibe tres millones de visitantes cada año y donde el domingo se reunirá en privado con víctimas de agresiones sexuales en el seno de la Iglesia.
El pontífice concluirá su viaje el lunes en Metz, con un discurso sobre la paz y la Unión Europea, pero los mensajes más importantes los dio nada más llegar a Francia.
Ante las autoridades francesas, abordó el viernes sin rodeos la laicidad -que “no consiste en excluir a la religión del espacio público”-, los peligros de la inteligencia artificial y condenó “la oferta de una muerte programada”, en una crítica velada al gobierno francés. Francia aprobó en julio el derecho a la eutanasia y al suicidio asistido en determinados casos. Esta visita moviliza un fuerte dispositivo de 15.000 policías y gendarmes y costará 27 millones de euros (unos 30 millones de dólares).
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
El papa León XIV llega a Francia para abordar la IA, la eutanasia y la paz
El papa León XIV llegó este viernes a Francia para una visita de cuatro días, en la que, entre baños de masas, abordará los desafíos de la inteligencia artificial, la eutanasia y las agresiones sexuales en la Iglesia. Las campanas de las iglesias de todo el país empezaron a sonar después de que el avión del pontífice estadounidense-peruano, cuya abuela paterna nació en Francia, aterrizara en las afueras de París, poco antes de las 8:00 GMT.
El presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte deben recibir al papa de 71 años, en lo que constituye la primera visita de un jefe del Vaticano a París desde la realizada por Benedicto XVI en septiembre de 2008. Las primeras palabras en Francia del líder espiritual de 1.400 millones de católicos están previstas en el Palacio del Elíseo, sede de la presidencia francesa, y en la Unesco, en un contexto de inquietud creciente sobre la IA.
Macron tiene previsto obsequiarle, entre otros, con una reproducción parcial de uno de los nuevos vitrales de la catedral de Notre-Dame y un “fragmento de ADN sintético” sobre el que se colocó “un ejemplar único” del Evangelio, indicó su oficina. A continuación, tendrá lugar el primer baño de masas a bordo de su papamóvil a lo largo de 2,5 kilómetros por las calles del centro de París hasta Notre-Dame, con una temperatura estival.
“Estamos bien contentos de estar cerca de él y transmitirle nuestra alegría”, aseguró Carmen Quintana, una “emocionada” jubilada de 71 años y vicemayordoma de la Hermandad peruana de Cargadores del Señor de los Milagros de París.
Su hermandad llamó a la comunidad latinoamericana a acoger con “banderas, música y baile” al pontífice, que en noviembre viajará a Uruguay, Argentina y Perú.
Vigilia con jóvenes
Su visita a Notre-Dame, donde celebrará una oración junto a religiosos, será la primera de un pontífice desde la reconstrucción de esta joya del arte gótico, ya que su predecesor Francisco rechazó asistir a su reapertura con gran pompa en diciembre de 2024.
El difunto pontífice argentino viajó en tres ocasiones a Francia -Estrasburgo, Marsella y Ajaccio-, pero nunca a la capital ni como una visita de Estado.
Como en España en junio, la jornada terminará con una vigilia con jóvenes en el mítico Estadio de Francia, al norte de París, donde se esperan 80.000 participantes de entre 17 y 35 años, así como canciones pop y conversaciones con León XIV.
Esta visita en tres etapas -París, Lourdes y Metz- movilizará un fuerte dispositivo de 15.000 policías y gendarmes y costará 27 millones de euros (unos 30 millones de dólares).
Además se esperan 17.000 voluntarios y 2.500 periodistas acreditados.
Desde la acogida de migrantes hasta la paz en Europa, el pontífice abordará una amplia gama de temas, siete meses antes de una elección presidencial en Francia muy abierta que la extrema derecha lidera en los sondeos.
“La llegada del papa me brinda tranquilidad en un mundo convulso. Tengo la sensación de que puede traer calma”, estimó Andrée Estienne, un jubilado de 76 años.
“Fervor”
El viaje también tiene lugar en un momento decisivo para la Iglesia en Francia, dividida entre la caída de la práctica religiosa y el aumento de los bautismos de jóvenes desde hace cinco años, un fenómeno que suscita la curiosidad del papa.
“Tener una presencia que te guía hace que sea más fácil sobrevivir en este mundo. Somos una generación de jóvenes en busca de sentido”, dijo a AFP Lucie De Almeida, una estudiante de 24 años cuyos padres dejaron en sus manos la decisión de bautizarse.
Un millón de personas se espera que sigan al papa en la primera etapa de dos días en París, donde ya aparecieron carteles dándole la bienvenida en las iglesias o una gran carpa para su gran misa el sábado en los Campos Elíseos.
“No estoy sorprendido, pero sí afortunadamente conmovido por el fervor que se está desarrollando”, reconoció días atrás en la radio France Inter el cardenal Jean-Marc Aveline, presidente de los obispos franceses e impulsor del viaje. La visita continuará sábado y domingo en Lourdes, donde se reunirá con víctimas de agresiones sexuales en el seno de la Iglesia, y terminará en Metz, con un discurso sobre la paz y la Unión Europea.
Fuente: AFP.