Los hutíes proiraníes de Yemen lanzaron este sábado nuevos ataques contra Arabia Saudita, dirigidos contra su capital, Riad, y una importante ciudad del suroeste, mientras se multiplican los llamados para poner fin a este conflicto. “Las defensas aéreas interceptaron y destruyeron dos drones lanzados por la milicia terrorista hutí hacia la región de Riad”, indicó el portavoz de la coalición militar que dirige Arabia Saudita en la red social X.
El mismo vocero anunció la interceptación de un misil balístico disparado hacia Jamis Mushait, una ciudad del suroeste del reino que alberga una importante base aérea. Los hutíes confirmaron haber atacado al reino. “A pesar de la fuerza, la magnitud y el impacto de la operación, nuestras fuerzas armadas la consideran solo como un ensayo a pequeña escala con miras a una ofensiva de gran envergadura”, escribió en X un miembro del buró político del movimiento, Hezam Alasad.
Tras varios años de tregua, Yemen volvió a sumirse en julio en el conflicto, lo que lo convirtió en un nuevo frente de la guerra en Oriente Medio entre Estados Unidos e Irán. Las hostilidades enfrentan a los hutíes, que controlan la capital Saná y la costa yemení del mar Rojo, contra el gobierno reconocido por la comunidad internacional, exiliado en Adén (sur) y que controla gran parte de esa zona.
El conflicto se intensificó cuando los combatientes antigubernamentales lanzaron una ofensiva que consolidó su control sobre el estratégico estrecho de Bab el Mandeb, que conecta a Europa y Asia a través del canal de Suez.
También impusieron un bloqueo contra la flota saudita y atacaron infraestructuras petroleras del reino, el principal exportador mundial de crudo, así como su capital Riad por primera vez en años.
El jefe del Consejo Presidencial yemení, Rachad Al Alimi, hizo un llamado el viernes a una “movilización general” de la comunidad internacional y prometió amnistía a todos los hutíes que se unieran al bando del gobierno.
El presidente estadounidense, Donald Trump, se reunió hace unos días con Al Alimi, pero no le prometió apoyo militar, según el entorno del funcionario yemení.
El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Jasem Mohamed Albudaiwi, denunció este sábado “una peligrosa escalada y una amenaza directa a la seguridad regional”. Llamó a “la comunidad internacional a adoptar una postura firme para poner fin a estos repetidos ataques terroristas de los hutíes”.
ONU condena ataques
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenó el viernes la escalada de ataques contra Arabia Saudita por parte del movimiento proiraní de los hutíes de Yemen, en una inusual muestra de unidad por parte del máximo órgano de la ONU.
Los hutíes han impuesto un bloqueo naval de facto contra Arabia Saudita, con ataques contra petroleros gracias a que controla amplias zonas de la costa yemení del mar Rojo, vital para la exportación de los hidrocarburos sauditas, lo que ha provocado un repunte de los precios de la energía.
“Los miembros del Consejo de Seguridad condenaron, en los términos más enérgicos, los continuos ataques hutíes contra el Reino de Arabia Saudita, incluidos los que afectan a la infraestructura civil y energética”, declaró el responsable de la presidencia rotativa del Consejo, el enviado francés ante la ONU Jérôme Bonnafont.
El Consejo de Seguridad “subrayó además la importancia de actuar de conformidad con el Derecho internacional, en particular con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, y de defender los derechos y libertades de navegación”.
Por eso, el órgano de la ONU exige a los hutíes el cese “inmediato de su escalada militar y sus ataques que afectan a la población civil y a los bienes de carácter civil”.
Los avances de los hutíes en las últimas semanas han consolidado el control de Irán y sus aliados sobre las dos vías navegables de las que depende la región del Golfo para enviar al exterior sus hidrocarburos, incluida Arabia Saudita, principal exportadora de crudo.
La escalada también amenaza con provocar una crisis humanitaria: 138.000 personas han sido desplazadas en todo Yemen desde agosto, entre ellas 70.000 niños, según la ONU.
Se trata del nivel más alto de desplazamiento desde la tregua de 2022.
El jefe de la agencia de la ONU para los refugiados, Barham Salih, advirtió el viernes que miles de personas “huyen del conflicto en busca de seguridad en Yibuti y otros lugares”.
“Se informa que hay más cruces en marcha”, agregó.
Más de 3.500 personas han realizado la peligrosa travesía marítima hacia Yibuti, pequeño país africano al otro lado del mar Rojo, informó la Organización Internacional para las Migraciones.
La declaración del Consejo de Seguridad pidió “un acceso humanitario pleno, seguro, rápido y sin trabas a todos los civiles necesitados”.
Washington y sus aliados, entre ellos Riad y el gobierno de Yemen respaldado por ambos países, acusan a Irán de apoyar a los hutíes.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, negó el jueves estas acusaciones: “Los hutíes son responsables de sus propias acciones”.
Arabia Saudita, Turquía y Pakistán —que firmaron el mes pasado un acuerdo conjunto de defensa— mantendrán conversaciones para apoyar al reino, anunció Riad en un comunicado el viernes, lo que abre la posibilidad de una respuesta conjunta a los ataques hutíes.
Fuente: AFP.