Un choque frontal entre un autobús que transportaba pacientes médicos y un camión dejó al menos 23 muertos el miércoles en el sur de Brasil, en uno de los peores accidentes de los últimos años en la región. El vehículo de pasajeros quedó destrozado junto al camión a la orilla de la ruta en el municipio de Ipiranga, informó la policía de carreteras.
“Al menos 23 fallecimientos fueron confirmados: la mayoría de las víctimas iban en el autobús”, detalló la autoridad en un comunicado. El accidente ocurrió a las 3:30 locales (GMT 6:30), cuando el camión invadió el carril del otro vehículo, señaló la policía. El conductor del camión también murió.
Según la policía de carreteras es el peor accidente de tránsito de los últimos años en el estado de Paraná. En 2021, 19 personas fallecieron en un accidente de autobús. En un primer momento la empresa Via Araucária, a cargo de la autopista, ubicó el accidente en el vecino municipio de Imbituva, de donde partió el autobús.
El choque tuvo lugar en la carretera BR-373, que une al sur de Brasil con Sao Paulo, el estado más rico del país. La vía permanece cerrada y hay filas de varios kilómetros de conductores esperando su reapertura, según la policía. Bomberos y la policía civil aún trabajan en la zona.
El autobús pertenecía a la secretaría de salud de Imbituva y transportaba pacientes a varios centros médicos de la ciudad de Curitiba. Los accidentes de tráfico mortales son frecuentes en Brasil.
Ocho personas murieron el domingo en el estado de Rio de Janeiro cuando el autobús en el que viajaban se volcó. En febrero, un autobús que regresaba de un festival religioso en el noreste de Brasil salió de la carretera y volcó, causando la muerte de al menos 16 personas.
Fuente: AFP.
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Las mafias brasileñas buscan nueva ruta criminal en las fronteras bolivianas
A orillas del fronterizo río Mamoré, decenas de viajantes suben y bajan de lanchas sin detenerse en el control migratorio de Guayaramerín, una de las puertas de entrada de las mafias brasileñas que expanden su violencia por Bolivia. “Nunca nadie revisa” a los pasajeros, dice Donald Somoza, un albañil retirado de 75 años, en las cercanías del pequeño puerto amazónico que vive del comercio con Brasil.
La pequeña ciudad de 40.000 habitantes, con pistas de polvo rojizo que contrasta con el verdor de la selva, parece calma durante el intenso calor del día. Pero los lugareños denuncian una creciente inseguridad. Según el gobierno boliviano, Guayaramerín, como otras localidades fronterizas de Bolivia, se ha convertido en “refugio” del Primeiro Comando da Capital (PCC) y del Comando Vermelho (CV), grupos armados brasileños enfrentados por el control de corredores para traficar cocaína hacia el Atlántico.
Una docena de asesinatos atribuida a estas bandas sorprendió en las últimas semanas al país, donde es inusual ver crímenes tan feroces, entre ellos la matanza de una familia, el descubrimiento de cuerpos decapitados o el homicidio de un agente policial. Somoza asegura que fue testigo de un sonado asesinato que estremeció a la población local semanas atrás: la víctima extranjera recibió más de 80 balazos en plena plaza de armas, por un presunto ajuste de cuentas del narcotráfico.
Esto es “un fenómeno bastante nuevo en Bolivia”, un “país muy seguro hasta hace unos cuantos años”, explica a la AFP el investigador Joaquín Chacín, especialista en crimen organizado.
Las bandas de narcotraficantes antes trabajaban con cierta permisividad del Estado, que no los enfrentaba para evitar un brote de violencia, mientras regía entre ellas una “pax mafiosa”, dice. “Y esto se ha roto de alguna forma”.
“En las narices”
Ariana Roca, una maestra boliviana de 35 años, regresa con sus bolsas de compras tras cruzar el tranquilo río Mamoré. Llega de la ciudad brasileña de Guajará-Mirim, visible desde el lado boliviano.
Ahora hay delitos más “seguido” y “a veces pasan cosas hasta en las narices de los policías”, dice a la AFP.
Entre enero y septiembre de 2025, se denunciaron 774 homicidios de todo tipo, frente a los 325 del mismo período del año anterior, según datos del Ministerio de Gobierno.
También crece una fuerte sensación de inseguridad por asaltos armados, secuestros y otras agresiones.
El cambista de divisas Ademar Zapata, protegido del sol por una sombrilla, últimamente fue atacado dos veces por asaltantes, la última a inicios de agosto. Uno de ellos era brasileño, según las investigaciones.
El gobierno del presidente centroderechista Rodrigo Paz, que puso fin a 20 años de gobiernos socialistas de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), acusa a sus predecesores de permitir la propagación de la criminalidad.
Según el Ministerio de Gobierno, desde el inicio de la gestión de Paz, en noviembre, se capturó a 17 capos de bandas delictivas internacionales.
Más policías
La semana pasada Paz lanzó en Guayaramerín un plan de seguridad para aumentar la presencia policial en las fronteras, intercambiar información de inteligencia con Brasil y capturar en ambos lados a criminales fugitivos.
Para Chacín, contingentes policiales en las fronteras pueden disuadir la violencia, pero el crimen organizado debe ser atacado en su estructura económica, hay que investigar cómo se lava el dinero y quién se enriquece.
“Hace falta un plan serio, pero no se escucha que se esté trabajando en algo así”, dice.
Paz anunció además que Guayaramerín se construirá un puente que unirá a Brasil con Bolivia, como parte de lo que será un corredor vial que llegue hasta el Pacífico, en Perú.
Muchos lugareños, como el cambista Zapata, están de acuerdo porque dinamizará el comercio, aunque también les genera preocupación.
“Las pandillas, las mafias de robo, pueden cruzar” con más facilidad, teme Yestin Durán, una comerciante de bebidas tropicales de 31 años. El propio jefe policial de la localidad, el coronel Johnny Rivas, lo reconoce. La violencia “va a aumentar”” y “nos va a exigir que aumentemos más efectivos”, dice a la AFP.
Fuente: AFP.
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Presunto líder del Comando Catarinense y su pareja fueron expulsados del Paraguay
La Policía Nacional detuvo a un hombre sindicado como jefe del Primer Comando Catarinense (PGC) de Brasil y a su pareja, ambos de nacionalidad brasileña. Este miércoles, ambos fueron expulsados del país y entregados a las autoridades del vecino país, donde registra una orden de captura.
Según el reporte de los intervinientes, la captura de estas personas se logró durante la noche de ayer martes sobre las calles Dr. Francia y José Berges, en el barrio Mariscal Estigarribia de Pedro Juan Caballero, departamento de Amambay. Estos circulaban en una camioneta de la marca BMW, blindada.
Se trata de Fabio Celso Oberoli, alias “Kamikaze”, de 32 años, de nacionalidad brasileña, quien según datos de inteligencia sería alto jefe del “Primer Comando Catarinense” o “Primer Grupo Catarinense (PGC)”, organización vinculada al crimen organizado que opera en el sur del Brasil.
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Además, capturaron a Tatiana Silva Ricarte, de 29 años, también brasileña, quien estaba con este hombre en la camioneta. Durante la jornada de hoy estas personas fueron expulsadas del territorio nacional y entregados a la Policía Federal de Brasil, en un operativo migratorio que se desarrolló en Pedro Juan Caballero.
“Procedimos a cumplir con la expulsión de esta persona de nacionalidad brasileña por tener orden de captura y una condena que cumplir por tráfico de drogas”, puntualizó la fiscal Reinalda Palacios, a los medios de comunicación.
El ciudadano brasileño cuenta con una orden de captura en el Brasil por tráfico de drogas y un mandato de prisión del Juzgado de Ejecución Penal de Joinville, Santa Catarina. Además, de una condena pendiente de 21 años, 8 meses y 19 días por también por tráfico de sustancias ilegales.
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Alliana anuncia que la próxima semana habría novedades sobre la devolución del cañón cristiano
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, anunció que la próxima semana habría novedades sobre la devolución del cañón cristiano, que ya autorizó el presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva. Ayer, el medio brasileño O Globo anunció la decisión del mandatario del vecino país, tras el reclamo del Gobierno paraguayo, impulsado por el propio vicepresidente Alliana.
“La noticia fue demasiado positiva para el Paraguay, yo creo que con esto realmente el presidente Lula y el pueblo brasileño estarían teniendo un gesto histórico con el Paraguay, un gran gesto de fraternidad con Paraguay. Nosotros lo que menos queremos es abrir heridas y enfrentarnos con un pueblo hermano, queremos cerrar esas heridas que llevan más de 150 años”, dijo a la 730 AM el vicepresidente.
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Alliana indicó que por el momento no existe ninguna comunicación oficial sobre este anuncio, pero adelantó que esto se podría dar ya la próxima semana. “Quiero ser prudente, si bien ya hay conversaciones desde cancillería, todavía no se dio ninguna comunicación, tampoco desde la Cancillería paraguaya, pero esta semana va a haber noticias demasiado importantes con relación a esto”, refirió.
El vicepresidente Pedro Alliana realizó el reclamo de la devolución de uno de los trofeos de guerra más importantes para el Paraguay, tras las declaraciones del presidente Lula sobre la Guerra de la Triple Alianza, expresando que “un día, Paraguay decidió invadir Brasil”.
El pedido fue oficializado por parte del Gobierno paraguayo a través de la Cancillería nacional, y el presidente brasileño habría accedido al pedido, de acuerdo a los medios de su país.
El cañón cristiano es una imponente pieza de artillería de unas 12 toneladas creada con campanas de iglesias fundidas en Ybycuí, y actualmente yace en el Museo Histórico Nacional de Brasil, exhibido como un trofeo de la Guerra contra la Triple Alianza (1864-1870).
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Triple Frontera: incautan fármacos para adelgazar que no están aprobados y circulan en la región
Este martes, autoridades de Argentina incautaron un cargamento de medicamentos que son usados para adelgazar, pero que no están aprobados para su aplicación en ningún país y alertaron a las autoridades de la Triple Frontera para aumentar los controles. Se presume que este fármaco es comercializado en Brasil y Paraguay.
Según el reporte dado por la dirección de Aduanas de Argentina en el paso fronterizo internacional Tancredo Neves, ubicado en Puerto Iguazú, detuvieron un rodado que era guiado por una pareja de nacionalidad brasileña y que intentó ingresar a su país con estos productos ilegales.
Durante el control la pareja se mostró bastante nerviosa, lo que alertó a los efectivos y esperaban la orden de realizar un control minucioso del rodado. En ese momento, tanto la mujer como el hombre decidieron abandonar su vehículo y huyeron a pie hacia una zona boscosa.
El Juzgado Federal ordenó que esta camioneta se cateada y descubrieron que tenía un doble fondo en la parte del tablero. En el sitio llevaban un importante cargamento de anabólicos y medicamentos para adelgazar, que aún no están aprobados para su aplicación en ningún país de la región.
Además, se incautaron: canetas emagrecedoras o plumas adelgazantes, una gran cantidad de anabólicos o esteroides y retatrutida, molécula experimental. El valor de la carga supera los 40 millones de pesos, equivalente a más de 160 millones de guaraníes.
La retatrutida es un inyectable que actúa como triple agonista hormonal (GLP-1, GIP y glucagón), que supuestamente logrando reducciones de peso de hasta un 30 %, según ensayos clínicos de Fase 3. Sin embargo, se espera que salga a la venta del mercado global recién en el 2027.
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