El ejército de Irán anunció este domingo una recompensa equivalente a 30.000 dólares por matar o capturar soldados estadounidenses, y el doble si lo hace una mujer.
El jefe del ejército, Amir Hatami, dijo que decidieron poner en marcha el plan a raíz del “gran número de solicitudes” para participar en el apoyo financiero, según la agencia de noticias estatal IRNA.
No se tiene constancia de un despliegue de fuerzas terrestres estadounidenses en Irán durante la guerra en Oriente Medio, con la excepción de una misión de rescate en abril para un piloto estadounidense derribado.
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Hatami no aportó detalles sobre dónde o cuándo se esperaba que se matara o capturara a soldados estadounidenses.
La guerra entre Irán y Estados Unidos comenzó el 28 de febrero después de que fuerzas estadounidenses e iraelíes iniciaron bombardeos contra objetivos en territorio iraní.
A ello le siguió un alto el fuego en abril tras casi 40 días de combates, y en junio se alcanzó un marco para conversaciones de paz que posteriormente se vino abajo.
Desde entonces, Irán y Estados Unidos han intercambiado fuego de forma esporádica, con enfrentamientos principalmente centrados en el sur de Irán y en torno al estrecho de Ormuz.
Fuente: AFP
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Teherán reafirmó que el estrecho de Ormuz “seguirá siendo iraní”
Teherán reafirmó este sábado que el estrecho de Ormuz “seguirá siendo iraní”, después de que el presidente Donald Trump dijera que convertirá “pronto” la zona en territorio de Estados Unidos. El conflicto entre ambas potencias está focalizado desde hace semanas en el estrecho de Ormuz, una vía fundamental para el tránsito de hidrocarburos desde el Golfo hacia el mundo entero, y donde la república islámica tiene la pretensión de cobrar por el paso de buques, cosa que no ocurría antes del conflicto iniciado con los bombardeos israelíes y estadounidenses del 28 de febrero.
Desde el inicio de la guerra Teherán atacó numerosos buques en la zona, y Estados Unidos aplicó un bloqueo marítimo a los puertos iraníes para impedir la exportación de crudo y estrangular las finanzas del país.
“Muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Es cierto”, dijo Trump con una pequeña sonrisa durante un mitin político en una academia de policía en el estado de Nueva York. El mandatario afirmó que esto ocurrirá “después de que terminemos de derrotar a Irán”.
Según Brian Schwartz, periodista del Wall Street Journal que citó en X a un alto responsable de la Casa Blanca, Trump estaba “bromeando” al decir que Ormuz se convertiría en un “territorio estadounidense”.
Broma o no, Irán respondió rápidamente al comentario del octogenario líder republicano. “El estrecho de Ormuz ha sido iraní, es iraní y seguirá siendo iraní. Este estrecho solo se abrirá y se cerrará por orden de Irán”, escribió en la red X el viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi.
“Ormuz no puede ser tomado por asalto con un tuit o un portaaviones, ni mediante un decreto presidencial ni con un discurso de campaña electoral”, agregó el responsable iraní.
“Nunca me disculparé”
En su intervención del viernes, Trump quitó importancia al alza del precio del carburante como consecuencia de la guerra, y defendió su decisión de lanzar la guerra contra Irán en febrero de la mano de Israel.
“Si tienen que pagar un poco más” por la gasolina, “está bien (...) nunca me disculparé. Tomé la buena decisión”, dijo.
El viernes, el precio de la gasolina en Estados Unidos era un 35 % más elevado que antes de la guerra.
El conflicto suscita escasa simpatía en el país, y la popularidad del presidente se ha visto muy dañada por el descontento de los hogares ante este nuevo aumento del coste de la vida.
A nivel diplomático, el protocolo de acuerdo cerrado en junio entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la contienda estalló por los aires a inicios de julio, con nuevos bombardeos de un lado y de otro y con el diferendo de fondo de la gestión futura del estrecho de Ormuz.
En los últimos días las hostilidades perdieron intensidad, y el presidente estadounidense parece privilegiar ahora una estrategia de presión económica.
En esa línea, su secretario del Tesoro, Scott Bessent, amenazó el jueves a Irán con un aislamiento económico “como el mundo nunca ha visto”.
Sobre el terreno, Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán de haber atacado el viernes un buque petrolero de su compañía estatal Adnoc, sin heridos.
Del otro lado de la península arábiga, en el mar Rojo, los rebeldes yemeníes hutíes, aliados de Teherán, atacaron últimamente buques sauditas o infraestructuras petroleras en Arabia Saudita, aliada de Estados Unidos.
Fuente: AFP.
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EE. UU. advierte a Irán con un aislamiento económico por conflicto en Ormuz
El secretario estadounidense del Tesoro, Scott Bessent, amenazó el jueves a Irán con un aislamiento económico “como el mundo nunca ha visto”, señal del endurecimiento de las medidas de Washington, que a principios de agosto prometía un acuerdo inminente para reabrir el estrecho de Ormuz. Esta nueva escalada verbal se produce mientras la guerra, desencadenada a finales de febrero por la ofensiva estadounidense-israelí contra la república islámica, se acerca a su sexto mes.
“Será una combinación de aislamiento económico como el mundo nunca ha visto”, declaró Scott Bessent a la cadena de televisión conservadora Newsmax, sin dar más detalles. Añadió que “el bloqueo continuo en el estrecho de Ormuz impedirá que cualquier cosa entre o salga de los puertos iraníes”.
El tono ha cambiado en cuestión de días. El 4 de agosto, el mismo Bessent mencionó un posible acuerdo con Teherán “hoy o mañana” para reabrir ese paso estratégico del comercio mundial de hidrocarburos. “Tenemos conversaciones muy buenas”, afirmó ese mismo día el presidente Donald Trump, al asegurar que Irán quería alcanzar un arreglo.
Estas declaraciones tranquilizadoras hicieron subir Wall Street y caer los precios del petróleo, aunque las negociaciones se encuentran en punto muerto.
A mediados de junio, Teherán y Washington firmaron un protocolo de acuerdo, pero este saltó por los aires a principios de julio y, desde entonces, a Trump le cuesta encontrar una salida frente a las exigencias drásticas del poder iraní, curtido desde hace años en el arte de la negociación.
Trump dijo el 1 de agosto que cualquier acuerdo debía incluir la apertura “completa y total” de Ormuz y “el fin de la amenaza nuclear iraní”. Pero ahora, el presidente estadounidense parece privilegiar un enfoque más prudente, basado en la presión económica.
Punto de fricción
Sobre el terreno, el estrecho de Ormuz, por el que transitaba antes de la guerra una quinta parte del petróleo mundial, sigue siendo el punto de fricción más candente.
En la práctica, el paso está cerrado por Irán. Teherán exige a los buques una autorización y quiere imponer a largo plazo tasas de servicio, algo que Washington rechaza.
Ahora, con un cambio de enfoque, las armas nucleares, la principal razón que Trump presentó para ir a la guerra junto a Israel, quedaron en un segundo plano.
“El objetivo número uno: mantener el petróleo y el gas baratos para los estadounidenses en todo nuestro país”, dijo el jueves el vicepresidente estadounidense, JD Vance, a Fox News.
“Y luego, obviamente, el objetivo número dos es asegurarnos de que Irán nunca obtenga un arma nuclear”, añadió.
Bessent, entretanto, presentó el jueves la estrategia contra Teherán como la combinación de dos medidas: la asfixia financiera y el bloqueo físico. Citó como comparación a La Habana y Caracas. “Venezuela se derrumbó de inmediato cuando impusimos el bloqueo”, dijo.
Hace apenas unos días, Trump había dicho que un acuerdo para reabrir el estrecho era inminente. Ahora su gobierno parece atrincherarse, con la diplomacia en pausa mientras confía en que el sufrimiento económico lleve a Irán a ceder.
El jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi, acusó el jueves a Estados Unidos de “malos cálculos” relacionados con fallos de inteligencia. “Un ejemplo: la guerra contra Irán. Ahora, un cálculo erróneo aún más grave sobre el estrecho de Ormuz”, escribió el canciller en X.
Fuente: AFP.
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Irán afirma controlar el estrecho de Ormuz, en medio de un derrame petrolero
El ejército iraní tachó este jueves de “mentiras” las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, que sostiene que Washington controla el estrecho de Ormuz, y aseguró que esa vía marítima estratégica está totalmente en manos de Irán. “Las afirmaciones falsas de Estados Unidos de que los barcos están atravesando el estrecho de Ormuz con normalidad (...) no son más que mentiras”, declaró Ebrahim Zolfaghari, portavoz del mando militar central de Irán, Khatam al Anbiya.
“El estrecho de Ormuz está, como en el pasado, bajo la gestión y el control completos de la República Islámica de Irán, y ningún buque comercial ni petrolero sin el permiso y la supervisión de las poderosas fuerzas armadas iraníes ha tenido ni tendrá la posibilidad de un paso seguro por este estrecho”, afirmó en un video difundido por la televisión estatal.
Irán ha mantenido el control de Ormuz, una vía marítima crucial para el suministro de hidrocarburos, desde el estallido de la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero, exigiendo a los buques obtener permiso y pagar tasas de tránsito para poder utilizarla. La víspera, Trump había asegurado que las fuerzas estadounidenses controlan el estrecho.
“Estados Unidos tiene control total sobre el estrecho de Ormuz. ¡CREO QUE LO VAMOS A MANTENER!”, escribió el presidente estadounidense en su plataforma Truth Social. “Nuestro bloqueo naval está siendo llamado por todos ‘UN MURO DE ACERO’, y no hay nada que Irán pueda hacer al respecto”, agregó.
El jueves, el jefe de las fuerzas paramilitares Basij, dependientes de los Guardianes de la Revolución, también afirmó que el estrecho estaba bajo control iraní. “En el día de hoy, el estrecho de Ormuz está bajo gestión y control de la República Islámica, y nuestro país prosigue su camino con total seguridad”, afirmó Hosein Taeb, en declaraciones transmitidas por la televisión estatal.
Irán impuso un bloqueo en la práctica sobre el estrecho tras la guerra iniciada el 28 de febrero con los bombardeos estadounidenses e israelíes contra la república islámica. El bloqueo golpeó la economía mundial y provocó fuertes oscilaciones en los precios del petróleo.
Marea negra
Irán advirtió este jueves sobre la contaminación en el estrecho de Ormuz después que una mancha de petróleo alcanzara la isla de Qeshm, en el sur del país, y reclamó indemnizaciones por los daños causados. “Los primeros indicios apuntan a que un carguero extranjero sería el origen” de la contaminación, señaló en X el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baqai. El vocero consideró que “toda parte que obtenga beneficios del transporte marítimo comercial a través del estrecho de Ormuz tiene la obligación, tanto jurídica como moral, de reparar los daños medioambientales” ocasionados.
Sin embargo, según el portal de seguimiento marítimo TankerTrackers, “el derrame de petróleo parece provenir del ataque iraní contra el carguero Minoan Pioneer”, realizado en aguas omaníes el 3 de agosto. “La marea negra derivó luego a través del estrecho hasta Irán”, afirmó TankerTrackers. Sheena Ansari, responsable de la Organización Iraní de Protección del Medio Ambiente, también denunció el incidente el jueves en X.
“Este es apenas un ejemplo de la amplia contaminación que ha destruido el ecosistema marino de la región en las últimas décadas”, escribió. “¿Quién es responsable de indemnizar los daños? ¿Los países que consumen las exportaciones de energía de nuestra región o los agresores que han convertido esta región en una base para operaciones militares?”, se preguntó.
Irán controla de facto el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, desencadenada por una ofensiva israelí-estadounidense el 28 de febrero. Desde entonces, Irán ha indicado que pretende imponer tasas de navegación por servicios, incluida la protección del medio ambiente, a los buques que transiten por la zona, algo a lo que se oponen firmemente Estados Unidos y varios países de la región.
Fuente: AFP.
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Inquietud por bloqueo prolongado de Ormuz sube los precios del petróleo
Los precios del petróleo subían el martes, impulsados por uno nuevo clima de inquietud en el mercado, que contempla una prolongación del bloqueo del estrecho de Ormuz ante unas demandas irreconciliables entre Irán y Estados Unidos. Hacia las 9:00 GMT, el precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en octubre, avanzaba un 2,55 % hasta 89,96 dólares, después de haber superado la barrera de los 90 dólares.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate, para entrega en septiembre, ganaba un 2,91 % hasta 84,52 dólares. El oro negro ya empezó la semana con un fuerte aumento el lunes, impulsado por las condiciones impuestas por Teherán para abrir el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio de hidrocarburos, que parecen difícilmente aceptables para Estados Unidos.
Irán “está pidiendo una compensación por los daños que se le han causado durante el conflicto militar de los últimos cinco meses”, escribió Donald Trump, “aunque esto nunca se haya mencionado en ninguna de nuestras negociaciones o reuniones”. “De la misma manera, yo también exijo compensaciones a Irán por todas las personas que han matado y herido”, agregó el mandatario estadounidense, aludiendo en particular al atentado contra el buque de guerra estadounidense USS Cole en Yemen en 2000.
Igualmente se refirió a las familias de los “miles de manifestantes inocentes muertos en los últimos 50 años, además de los 52.000 de los últimos cinco meses”. “Este mensaje refuerza la idea, en el mercado, de que hay pocas posibilidades de una reapertura inminente del estrecho de Ormuz”, afirma Arne Lohmann Rasmussen, de Global Risk Management.
Esto se traduce en precios del petróleo más altos, considerando que “este giro se produce mientras los hutíes intentan bloquear el tráfico marítimo en el mar Rojo y las reservas mundiales de petróleo siguen disminuyendo”, subraya el analista. “El esquema se repite sin cesar: un entusiasmo inicial cuando las negociaciones parecen prometedoras, y luego ese optimismo se evapora igual de rápido” cuando no se constata ningún progreso, afirman los analistas de ING. Si los inversores reaccionan tanto a las declaraciones políticas es porque esperan “un salto de la oferta de crudo si el estrecho de Ormuz se reabriera”, susceptible de hacer desplomar los precios, explica John Evans, analista de PVM.
Fuente: AFP.