El presidente Abelardo de La Espriella declaró este lunes la “situación de emergencia” en Colombia por un fuerte terremoto que deja hasta el momento 111 fallecidos, 87 heridos y decenas de edificaciones colapsadas.
A primera hora de la mañana, las principales ciudades del oeste del país vivieron momentos de pánico, con miles de personas evacuadas y decenas de edificaciones derrumbadas.
“Quedamos consternados todos, encomendados a Dios (...) lo que más hay son desparecidos”, dijo a la AFP el líder comunitario Luis Gregorio Moreno en Quibdó, la capital del departamento del Chocó donde su ubicó el epicentro. En esa empobrecida región las autoridades locales registran 12 personas fallecidas.
El sismo de magnitud 7,4 ocurrió a las 07:34 locales (12:34 GMT), según el servicio geológico colombiano y el de Estados Unidos.
“El gobierno nacional mantiene desplegadas todas sus capacidades para proteger la vida, atender a las comunidades afectadas y llevar ayuda a cada territorio que se necesite”, dijo el presidente desde Bogotá donde lidera la atención a la emergencia.
El mandatario posesionado el 7 de agosto dio un nuevo balance que además de las víctimas registra 61 edificios colapsados, 18 centros de salud averiados, 52 instituciones educativas afectadas, 18 vías con daños y 6 aeropuertos con problemas en su infraestructura y sin operación para vuelos comerciales.
Periodistas de la AFP observaron edificios destruidos y personas heridas que eran evacuadas en distintas ciudades del país.
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En Pereira, capital de Risaralda, hay “muchas personas lesionadas”, otros “atrapados en medio de los escombros” y “la situación es crítica” en esa ciudad, dijo el alcalde Mauricio Salazar, en entrevista con Caracol Radio.
En Manizales una de las torres de su emblemática catedral se desprendió.
“Hay muchísimos edificios con daños estructurales o en sus fachadas. En este momento el tránsito está colapsado, la gente no quiere regresar a sus casas por temor a una réplica”, dijo a la AFP Jaime Zuluaga, un administrador de 50 años en esa ciudad.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó su solidaridad con el nuevo gobierno, del que es aliado cercano. La administración de Donald Trump “está dispuesta a prestar apoyo al pueblo colombiano y al Gobierno” de De la Espriella, indicó en X.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también expresó su disposición a ayudar. “Esta noche, el corazón de Europa está con la gente de Colombia luego del terrible terremoto en la región del Chocó”, escribió en las redes sociales.
Durísimo
Los departamentos afectados tienen problemas de comunicación.
“No hay electricidad ni red celular, se sintió muy duro, durísimo, se cayeron cosas de la casa (...) los animales se asustaron mucho”, dijo a la AFP Martha Estrada, de 66 años, en la región cafetera.
En Cali hay al menos 20 estructuras colapsadas con personas atrapadas dentro, según las autoridades locales.
En un parque colmado de personas evacuadas, Ana Milena Grijalba se recuperaba del shock: “Todos empezamos a orar (...) otros llorábamos, pero gracias a Dios estamos bien”.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, reportó en X que hay “heridos” y “daños graves en las edificaciones”. Un video obtenido por un periodista de la AFP muestra un edificio caído en Quibdó, la capital de esa región.
El fútbol también se vio afectado. Los partidos restantes de la cuarta fecha del torneo de primera división fueron aplazados tras el terremoto, informó el ente rector del balompié local.
El sismo fue percibido en países vecinos. Se sintió en la capital ecuatoriana Quito y en diversas provincias de Panamá, así como en algunas regiones de Venezuela.
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El 24 de junio un doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 causó más de 6.000 muertos y destrucción en Venezuela.
“Nos dimos cuenta porque las lámparas iban y venían. Yo sentí, pero pensé que era un mareo mío porque a veces me dan mareos”, dijo Ana Hernández, ama de casa de 66 años en la ciudad venezolana de Maracaibo.
Fuente: AFP