El mes de julio concluyó con dos situaciones que marcaron la agenda española: un balance histórico de fallecimientos provocados por la intensa ola de calor y la llegada de miles de migrantes marroquíes a la ciudad autónoma de Ceuta, en medio de un escenario de fuerte presión sobre las autoridades. En el plano sanitario, las temperaturas extremas dejaron el registro más preocupante de la temporada.
De acuerdo con datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), difundidos por Europa Press, durante julio se contabilizaron 2.026 muertes asociadas al calor extremo, una cifra que representa un incremento cercano al 91 % respecto al mismo mes de 2025, cuando se habían reportado 1.060 decesos.
Te puede interesar: Partido Nacional de Uruguay también se pronuncia contra Lula
El impacto fue especialmente severo en Cataluña, que encabezó la lista con 544 fallecimientos. Le siguieron Andalucía, con 262 casos; la Comunidad Valenciana, con 235; y el País Vasco, con 140. En contraste, Baleares fue la única comunidad autónoma que no registró víctimas mortales vinculadas a las altas temperaturas.
Las estadísticas acumuladas desde finales de mayo también reflejan la magnitud del fenómeno climático. En ese período, el sistema MoMo registró 3.158 muertes relacionadas con el calor, distribuidas en 101 durante mayo, 1.031 en junio y las 2.026 correspondientes a julio.
Las autoridades sanitarias han insistido en la necesidad de reforzar las medidas de prevención frente a los episodios de calor extremo, especialmente entre adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y otros grupos considerados de mayor vulnerabilidad, ante la previsión de que este tipo de eventos continúe intensificándose durante el verano europeo.
Leé también: El Niño abre expectativas positivas para la soja y el maíz, destacan

