Varios restos óseos de mamut fueron descubiertos en Bulgaria en el lecho del Danubio, cuyo nivel excepcionalmente bajo podría revelar otros vestigios, declaró el jueves a la AFP el director del Museo Regional de Historia de Ruse. Los fragmentos óseos hallados cerca de la ciudad de Ruse, al noreste del país, “muy probablemente” pertenecen a un mamut lanudo que vivió durante la Edad de Hielo, afirmó Nikolay Nenov, director del museo.
Los huesos pertenecerían a un ejemplar joven, precisó el científico. Los restos fueron encontrados por casualidad el miércoles por un habitante de la aldea de Riahovo, en el municipio de Slivo Pole, a 30 kilómetros de Ruse, en el norte de Bulgaria, y fueron recogidos ayer jueves por expertos del museo.
Hasta el momento, los especialistas han identificado una mandíbula, fragmentos de colmillos, parte de una escápula y un fémur. Su coloración oscura podría indicar que permanecieron durante mucho tiempo en un entorno pantanoso, pero esta interpretación sigue siendo, en esta etapa, una hipótesis de trabajo, según el profesor Nenov.
“A diferencia de muchos hallazgos anteriores procedentes de depósitos aluviales, estos huesos se encontraban concentrados en un mismo lugar. Podrían pertenecer a un solo individuo”, explicó, y agregó que se encontraban en buen estado de conservación.
El mamut lanudo, especie emblemática de la Era de Hielo y pariente cercano de los elefantes actuales, se extinguió hace 4.000 años.
Debido a la prolongada escasez de lluvias y al calor extremo que azota a Europa desde la primavera boreal, las aguas del Danubio han alcanzado en algunos puntos un nivel históricamente bajo. Según el profesor Nenov, la bajada del nivel del río podría dejar al descubierto más restos, por lo que se prevé realizar una nueva exploración de la zona.
Fuente: AFP.
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Bajante crítica del Danubio por sequía deja barcas varadas y pescadores sin trabajo
En el puerto rumano de Corabia, a orillas del Danubio, apenas hay unas pocas barcas varadas rodeadas de algas. En plena sequía en Europa, el nivel del río es tan bajo que estos botes no pueden entrar ni salir. “El año pasado podíamos cruzar nadando, pero ahora el agua solo nos llega al pecho”, dice Doru, de 71 años, señalando una isla en el río.
“Dentro de dos años, podremos simplemente cruzar caminando”, agrega este pescador, que solo quiere dar su nombre de pila. Las aguas de este emblemático río europeo han bajado en algunas zonas hasta mínimos históricos debido a sucesivas olas de calor que han secado el continente desde mayo.
Desde su nacimiento en las montañas de la Selva Negra alemana hasta su desembocadura en el mar Negro, los países a lo largo de sus 2.850 kilómetros de curso notan el impacto. En Eslovaquia y Hungría, en Europa Central, hasta Rumanía y Bulgaria, más al este del continente, los buques no pueden navegar con plena carga a lo largo de la vía fluvial y se enfrentan a largas esperas.
El bajo caudal obligó al cierre de la única central nuclear de Hungría y de dos reactores de una planta nuclear en Rumanía, que usaban el agua del Danubio para su refrigeración.
Serbia también tuvo que reducir su generación energética en sus dos mayores plantas hidroeléctricas.
La severa sequía actual se ha vuelto más extrema debido al cambio climático provocado por el ser humano, según un informe reciente del grupo de científicos World Weather Attribution. El río está en su nivel más bajo de los últimos 30 años en Rumanía y Eslovaquia y también en el más bajo registrado en Hungría.
Problemas de navegación
En el puente Vidin-Calafat que conecta Bulgaria y Rumania a través del Danubio, los pescadores búlgaros lamentan estar sin trabajo porque las bajas aguas han dejado sus botes varados en tierra. “Nunca se había secado tanto antes”, dice a la AFP el pescador Rossen Dobrev. “Ahora incluso podemos caminar hasta Rumanía”.
“Llevo 39 años siendo pescador y nunca ha habido una sequía como esta”, suspira su colega Aleksandar Angelov. “Aquí no tenemos agua”, agrega el hombre de 49 años, que pide medidas a quienes mandan “ahí arriba”.
Los servicios de ferri entre ambos países han sido suspendidos temporalmente en dos zonas. Un crucero con casi 200 pasajeros tuvo que ser evacuado en Bulgaria tras encallar en el río.
El tráfico comercial también está afectado. “Los buques de carga se ven obligados a esperar o a navegar con una carga reducida”, declaró a la AFP un portavoz de la agencia del Danubio del gobierno búlgaro. En Rumanía, el nivel del agua en algunos tramos ya está un metro por debajo del mínimo navegable.
“Esta es una situación excepcional (...) Estamos sorprendidos por este nivel tan, tan bajo”, declara a la AFP Adrian Maizel, de la administración que supervisa el tráfico en el río. Sus equipos realizan operaciones de dragado en el cauce con tal de “mantener un canal navegable en la medida de lo posible —aunque más estrecho— para que la navegación no quede completamente bloqueada”.
Río arriba, en la capital húngara, Budapest, el Danubio está en su nivel más bajo jamás registrado. Decenas de ciudades y pueblos bañados por el río en ese país introdujeron restricciones de agua durante la ola de calor de junio. En julio, también se suspendieron varios cruceros.
“Como arenas movedizas”
La previsión es que el calor continúe, con lo que no se vislumbra una mejora inmediata. “He vivido aquí 25 años y el agua nunca ha estado tan baja”, asegura el jubilado rumano Mitica Nicolae, de Corabia, que pesca en un canal de riego cerca del río. El hombre de 65 años sintoniza todas las mañanas la radio pública para escuchar el último informe sobre el nivel del Danubio. Asegura que pesca menos que antes y le preocupan también los cultivos.
Cuando el río cayó a su nivel más bajo en tres décadas, las autoridades rumanas anunciaron restricciones de riego a los agricultores del sureste. Sin embargo, aquellos que hablaron con la AFP dijeron que, por el momento, no se habían visto afectados. A unos kilómetros de allí, un niño chapotea descalzo en un agua que apenas le llega a los tobillos. “Es como arenas movedizas”, exclama, sorprendido, dirigiéndose a su familia.
Fuente: AFP.
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Bulgaria ganó Eurovisión con Dara y su pegajosa “Bangaranga”
La cantante búlgara Dara ganó la 70.ª edición de Eurovisión el domingo en Viena con la pegajosa canción “Bangaranga”, y le otorgó la primera victoria a su país por delante de Israel, cuya presencia había suscitado llamados al boicot. Rumanía terminó tercera, por delante de los favoritos en las apuestas: Finlandia y Australia.
La cantante pop Darina Yotova, conocida como Dara, no figuraba entre las más opcionadas al comienzo de la semana de Eurovisión. Sin embargo, la artista de 27 años ganó impulso tras una sólida actuación en las semifinales, con sus elaboradas coreografías de baile. Dara conquistó tanto a los jurados nacionales como al público internacional con un himno a la fiesta y a la emancipación.
“Bangaranga es una sensación que todo el mundo lleva dentro”, dijo Dara el domingo. El título de su canción, en dialecto jamaicano, significa “rebelión”. Todo el público que acudió al estadio Wiener Stadthalle, de la capital austriaca, bailó al unísono de la coreografía. “Queríamos ofrecer al público algo nuevo y fresco, algo inesperado, capaz de dar una nueva imagen de Eurovisión”, declaró en rueda de prensa.
Su país, que no había participado en Eurovisión en los tres últimos años por razones financieras, acogerá a toda Europa gracias a ella el año que viene. “Cuando logramos desprendernos de esa máscara de la búsqueda de la perfección, es entonces cuando podemos ser fieles a quienes somos realmente”, añadió Dara.
Ausentes del festival
Unos 10.000 fans ataviados con sus mejores galas llenaron el Wiener Stadthalle para presenciar la final de Eurovisión el sábado, en una edición marcada por un histórico boicot a Israel.
Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos estuvieron ausentes este año del festival europeo de la canción, en protesta por la participación de Israel, al que critican por la guerra en Gaza.
Todo apuntaba a que Noam Bettan iba a ganar el certamen para Israel con su canción “Michelle”, tras lograr una gran puntuación en el voto del público de toda Europa.
Pero los 343 puntos del artista israelí lo situaron muy por detrás de los 516 de Dara. El público, que había abucheado el anuncio de los resultados de Israel, ovacionó a la vencedora.
Dara, nacida el 9 de septiembre de 1998 en Varna, en la costa del mar Negro, empezó a practicar canto folclórico a los 7 años, antes de dedicarse a la música pop.
Graduada de la Escuela Nacional Búlgara de Artes, se dio a conocer al público gracias a su participación en el programa Factor X Bulgaria en 2015.
Protesta y mensaje de España
Unos 166 millones de espectadores vieron el concurso por televisión el año pasado, cuando se celebró en Basilea (Suiza). El sábado más temprano, cientos de manifestantes pro palestinos marcharon mientras coreaban “boicot a Eurovisión” y con pancartas en las que se leía “No celebren el genocidio”.
“Me parece lamentable que le demos tribuna a un genocidio”, declaró a la AFP Juli Pfefferkorn, una estudiante de 17 años que viajó a Viena desde la otra punta de Austria para manifestar su descontento.
La televisión pública española RTVE, tradicionalmente uno de los principales apoyos de Eurovisión, no solo boicoteó el certamen, sino que se negó a transmitirlo. Al comienzo del evento mostró el mensaje: “El festival de Eurovisión es un concurso, pero los derechos humanos no lo son. No hay espacio para la indiferencia. Paz y Justicia para Palestina”.
Fuente: AFP.
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Bulgaria se convirtió en el 21.º país en adoptar el euro
Bulgaria adoptó el jueves el euro y se convirtió así en el 21.º país en adoptar la moneda única europea, integración que algunos temen alimente la inflación y acentúe la inestabilidad política. A medianoche (22:00 GMT del miércoles), el pequeño Estado balcánico de 6,4 millones de habitantes se despidió de 2025 y de su moneda, la leva, en circulación desde finales del siglo XIX.
Miles de personas desafiaron las temperaturas bajo cero para asistir al tradicional concierto de Nochevieja, organizado por el Ayuntamiento de Sofía frente al antiguo Palacio Real. En la fachada de la sede del Banco Nacional de Bulgaria, situada en la misma plaza, se proyectaron monedas de euro búlgaras sobre el edificio tras la llegada del 2026.
“La introducción del euro es el último paso para la integración de Bulgaria en la Unión Europea”, declaró el presidente Rumen Radev en su discurso televisado unos minutos antes de medianoche, lamentando sin embargo que los búlgaros no hubieran sido consultados mediante referéndum sobre esta decisión que ha dividido al país.
La mayoría de los puestos del “Mercado de las mujeres”, el más grande y antiguo de la capital, Sofía, ya mostraban antes del cambio los precios en leva y en euros. “Todo Europa se las arregla con el euro. Nosotros también saldremos adelante”, comentó Vlad, jubilado de 66 años que vino a comprar bengalas y fruta para la cena de Año Nuevo.
“Lo importante es que Bulgaria siga en Europa y se aleje de Moscú”, añadió. Muchos búlgaros temen que la introducción del euro conduzca a una espiral inflacionaria. Los productos alimentarios ya se encarecieron un 5 % interanual en noviembre, según el Instituto Nacional de Estadística.
Los dirigentes búlgaros intentan tranquilizar y prometen que la entrada a la eurozona permitirá dinamizar la economía del país, uno de los más pobres de la Unión Europea, a la que se unió en 2007, y lo protegerá de la influencia rusa. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que “el euro aportará beneficios concretos a los ciudadanos y a las empresas búlgaras”.
“Facilitará los viajes y la vida en el extranjero, reforzará la transparencia y la competitividad de los mercados y facilitará los intercambios”, añadió en un comunicado. Paralelamente, Bulgaria se enfrenta a importantes desafíos tras las manifestaciones anticorrupción que recientemente derribaron al gobierno de coalición conservador en el poder desde hacía menos de un año, y ante la perspectiva de nuevas elecciones legislativas, las octavas en cinco años.
Fuente: AFP.
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Pasos firmes hacia la sostenibilidad
Mamut, el emprendimiento que nació en un recinto familiar, ahora se destaca por exportar variados productos y establecer fábricas en la región.
El éxito de un negocio está ligado a desafíos constantes, pero lo que realmente distingue a un emprendedor es su habilidad para transformar esos obstáculos en oportunidades de crecimiento y desarrollo. He aquí la importancia de cambiar los “No” por un “Sí”, lo cual radica en la acción, no solo en las palabras.
Este es el sueño que comparten tres amigos desde hace más de una década; Manuel Laredo, Antonio Laredo y Ronald Gonzales, quienes en una modesta cocina crearon la primera baldosa de caucho, dando vida a su visión de “convertir la basura en un recurso valioso”.
Así nació Mamut, una empresa que ya trascendió fronteras y desafíos, desde ganar el concurso de innovación Innova Bolivia hasta establecer fábricas sostenibles en Paraguay y Bolivia. Hoy se distingue por su compromiso con la construcción de ciudades sostenibles a partir de productos fabricados con materiales reciclados de cubiertas en desuso.
Hablar de Mamut actualmente, es sinónimo de referencia en la industria de la sostenibilidad urbana en Paraguay, tras marcar hitos importantes como la creación del primer parque hecho 100 % de caucho reciclado, hasta la ejecución del primer ekoparque seguro para el sector público en Encarnación.
La firma también llegó a exportar pavimento continuo a Brasil para el parque Das Aves, gracias al liderazgo visionario de Ronald Gonzales. “Mamut no solo transforma desechos en recursos valiosos, sino que también construye un futuro más sostenible y próspero para las comunidades donde opera”, remarcó.