Arabia Saudita anunció el jueves la creación de una coalición marítima de más de 10 Estados para asegurar la navegación en el mar Rojo, en medio de la tensión en el estratégico estrecho de Bab al Mandeb por la amenaza de los rebeldes hutíes de Yemen. Aliado de Irán, este movimiento anunció la semana pasada un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita, seguido de la reivindicación de varios ataques contra petroleros sauditas en el mar Rojo.
Arabia Saudita depende del estrecho de Bab al Mandeb, situado en el extremo sur del mar Rojo, para continuar sus exportaciones de petróleo, mientras Irán mantiene bajo control el estratégico paso de Ormuz, al otro lado de la península. La coalición anunciada por Riad reúne a 14 países.
Su objetivo es “reforzar la seguridad marítima, proteger la libertad de navegación, asegurar las vías comerciales internacionales y las rutas de suministro de energía, así como proteger los intereses marítimos comunes en el estrecho de Bab al Mandeb, el mar Rojo y el golfo de Adén”, según un comunicado conjunto publicado por el Ministerio de Defensa saudita.
Arabia Saudita insistió en que la alianza tiene un “carácter puramente defensivo” y que “no va dirigida contra ningún Estado”. Entre los miembros están Kuwait, Baréin, Catar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania, Nigeria, entre otros.
Hutíes impondrían peaje
Un ministro del gobierno internacionalmente reconocido de Yemen acusó este miércoles a los rebeldes hutíes de actuar bajo la guía de Irán para establecer un sistema de cobro de tasas a los barcos que transitan por el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandab. Este paso marítimo se ha convertido en una vía de navegación crucial para el envío de grandes cantidades de petróleo saudí hacia el mercado internacional, luego del cierre del estrecho de Ormuz.
El ministro de Información, Moammar al Eryani, calificó la medida como una “peligrosa escalada destinada a transformar uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo en una fuente permanente de financiación para las actividades militares y terroristas de la milicia”.
Según dijo Eryani a la AFP, los Guardianes de la Revolución iraní están “ayudando a gestionar el esfuerzo”. Agregó que el proyecto incluiría “la creación de una entidad específica encargada de recaudar los pagos de las navieras y los buques comerciales”.
El temor generalizado es que los hutíes intenten copiar en Yemen la estrategia de Irán en el estrecho de Ormuz, monetizando el acceso al estrecho de Bab al Mandab. Tal paso probablemente sumiría aún más en el caos a los mercados energéticos mundiales.
La semana pasada, los hutíes anunciaron un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y desde entonces han reivindicado ataques contra petroleros saudíes y contra infraestructuras petroleras. El bloqueo ha puesto en peligro la capacidad de Arabia Saudita para exportar millones de barriles de crudo al día, al cortar la única otra ruta marítima del reino, tras el cierre iraní al estrecho de Ormuz.
Fuente: AFP.