Más del 70 % de los hoteles de Cuba están cerrados debido a las presiones de Estados Unidos, provocando la “paralización casi total” de ese sector clave para la economía del país, informó el miércoles el primer ministro Manuel Marrero. “Las afectaciones derivadas de la falta de combustible y las sanciones aplicadas, han generado una paralización casi total de los servicios turísticos”, dijo Marrero ante el Parlamento.

El primer ministro precisó que actualmente están cerradas el 73 % de las instalaciones hoteleras. “A partir de las presiones realizadas, se han retirado 7 cadenas hoteleras que gestionaban el 46 % de las habitaciones del país”, señaló. La salida de esos grupos hoteleros internacionales dejó a “unos 25.000 trabajadores en situación de vulnerabilidad”, agregó Marrero, en el primer resumen que hace el gobierno cubano sobre el impacto de las sanciones de Washington en ese sector.

El turismo es la segunda fuente de ingresos en divisas y, hasta enero, empleaba a más de 300.000 personas en la isla de 9,4 millones de habitantes. Además del bloqueo al suministro de combustible impuesto en enero, que causó la peor crisis económica y energética de Cuba en décadas, el gobierno del presidente Donald Trump desplegó en los últimos meses una ofensiva de sanciones contra dirigentes, empresas e instituciones de la isla.

Tras las sanciones de mayo contra el conglomerado militar cubano GAESA, varias cadenas internacionales dejaron de administrar hoteles operados junto a ese grupo para evitar restricciones estadounidenses. Sin embargo, algunas como las españolas Meliá e Iberostar, mantuvieron establecimientos gestionados junto al Ministerio de Turismo.

Washington comunicó en julio nuevas sanciones contra ese ministerio, extendiendo la presión a operaciones que hasta el momento habían quedado al margen.

Tras el anuncio oficial en febrero sobre la escasez de combustible para la aviación, generada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, aerolíneas canadienses, rusas y europeas también anunciaron la suspensión de sus vuelos a la isla. Entre enero y junio, el turismo se desplomó un 58 % en comparación con igual periodo de 2025, según datos oficiales.

De gasolineras a farmacias

Cuba, bajo fuerte presión de Washington, anunció el miércoles la apertura a los privados de amplios sectores como gasolineras, farmacias y las energías renovables, después de que el Parlamento aprobara un paquete de medidas a favor de la economía de mercado. El gobierno comunista redujo drásticamente el número de actividades que por décadas estuvieron prohibidas a los capitales privados de origen cubano. El 18 de junio, el Legislativo había dado luz verde a la reforma.

Estos anuncios marcan un punto de inflexión histórico para Cuba y su economía socialista de planificación centralizada, que lleva años sumida en una profunda crisis, agravada por las sanciones de Washington. El presidente Donald Trump aplica una política de máxima presión sobre la isla vecina de 9,4 millones de habitantes y ha amenazado con tomar su control, al considerar que representa una “amenaza extraordinaria” a la seguridad estadounidense.

Al embargo económico vigente desde 1962, Trump sumó en enero un bloqueo petrolero de facto y otras sanciones que han llevado a la economía cubana al borde del colapso, con cinco apagones generalizados en lo que va de año, así como escasez de alimentos, combustible, agua potable y medicinas.

El gobierno de Miguel Díaz-Canel permitirá el ingreso de capital privado en ramas enteras de la economía.

Además del sector energético y el de fármacos, la reforma abrirá el mercado de residencias de ancianos, terminales de pasajeros y de carga, instalaciones portuarias, importación de vehículos, energías renovables, y operaciones petroleras y mineras (bajo ciertas condiciones).

Ana Diego, una cubana de 66 años que tuvo que volver a emplearse en la empresa estatal de la que se había jubilado para poder sobrevivir, saludó el anuncio oficial.

“Todo el mundo sabe que en este momento nosotros estamos subsistiendo por las mipymes (pequeñas y medianas empresas privadas)”, explicó. “Hay que buscar alguna solución, porque la realidad es que la gente está sin medicamentos, sin alimentos”, dice a la AFP.

Ante el Parlamento, el primer ministro Manuel Marrero precisó este miércoles que, de las 176 medidas promercado aprobadas en junio, 110 ya están en implementación y que el resto comenzará a aplicarse en septiembre.

Como ejemplo, señaló que “se han otorgado autorizaciones a más de 100 actores no estatales” para “comercializar de manera mayorista combustible”, y que “se aprobó el primer negocio de inversión extranjera para la importación, distribución y comercialización de combustible”, sin dar detalles. “Los resultados se alcanzarán gradualmente” y “a partir de ahora comienza la etapa más difícil, donde debemos garantizar la aplicación efectiva” de las medidas, añadió Marrero.

Sin mayores capitales

Otras áreas cobijadas por la reforma son la banca y la producción de azúcar, destacó a la AFP el economista cubano radicado en Londres Daniel Torralbas. Para este experto, algunas de las actividades autorizadas seguirán estando fuera del alcance financiero del sector privado cubano. “Para invertir en la minería, en la extracción de petróleo o en la producción de azúcar, hace falta un capital que la mayoría de las mipymes cubanas no tienen”, explicó.

“Inevitablemente, muchas de las inversiones que se pueden hacer en estos sectores que se despenalizan ahora van a necesitar la inversión de capital extranjero”, precisó.

Según los medios estatales, el Estado seguirá ocupándose de la salud y la educación, pilares de la revolución cubana, así como de los medios de comunicación, las telecomunicaciones, la seguridad y la defensa, y la industria del tabaco.

Según las autoridades, más de 15.000 pequeñas y medianas empresas funcionan en la isla, que emplean a más de un tercio de la población activa.

Reunido en sesión ordinaria este miércoles, el parlamento tiene previsto examinar varios proyectos de ley relacionados con la agricultura, la vivienda, la reorganización administrativa y la legislación laboral.

En el sector agrícola, se mantendrá la propiedad estatal de la tierra, pero se prevé una ampliación significativa de las condiciones de usufructo para agricultores, cooperativas y empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras. Respecto a la vivienda, los cubanos podrán poseer dos casas en la ciudad (hasta ahora solo podían tener una) y también se permitirán las hipotecas.

Fuente: AFP.

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