El nuevo Congreso de Colombia propinó el lunes su primer golpe al mandatario electo de ultraderecha Abelardo de la Espriella al votar en contra de su candidato a la presidencia del Senado, un inicio adverso en su intento de construir mayorías legislativas. Sin partido propio y con un discurso antisistema, De la Espriella busca apoyos de los legisladores antes de su investidura del 7 de agosto para sacar adelante sus reformas.
El lunes perdió una primera batalla luego de que los 284 miembros del nuevo Congreso, elegidos en marzo pasado, tomaran posesión de sus cargos por un periodo de cuatro años. Una vez conformado, el Senado votó en contra del candidato de De la Espriella a presidir la Cámara Alta y, en cambio, eligió a un dirigente del partido del expresidente Álvaro Uribe, que en los últimos días tomó distancia del gobierno electo.
En un hecho insólito, la izquierda derrotada en el balotaje presidencial del 21 de junio se unió a la derecha tradicional para vencer al alfil de De la Espriella. El partido de Uribe y el del saliente presidente Gustavo Petro, las dos bancadas más grandes del Congreso, festejaron con aplausos tras el resultado.
Tradicionalmente en Colombia, un aliado del presidente es elegido como máxima autoridad del Senado para garantizar la aprobación de sus primeras propuestas.
“Primera derrota de De la Espriella”, festejó en la red social X el senador Iván Cepeda, quien perdió la segunda vuelta de las presidenciales contra el ultraderechista.
De la Espriella, un abogado millonario de 47 años, ha dicho que recurrirá a decretos en caso de que el Congreso bloquee sus reformas, mientras que sus adversarios lo tildan de autoritario.
Ahora deberá tejer alianzas para llevar a buen puerto propuestas como recortar en un 40 % el tamaño del Estado, atacar militarmente con mano dura a los grupos narcotraficantes y desmantelar el tribunal de paz surgido tras el histórico acuerdo con la guerrilla FARC en 2016.
El partido que más lo respaldó en campaña tiene una representación minoritaria de apenas cinco escaños en ambas cámaras.
En el ambiente hay “tensión” por un legislativo “fragmentado”, dijo a la AFP Humberto Librado, director de ciencia política de la Universidad Javeriana.
El mandatario electo presenció más temprano un desfile militar en Medellín (noroeste), un bastión de la derecha en el que reiteró su admiración por las fuerzas de orden en un país con más de seis décadas de conflicto armado.
“Seré el primer defensor de nuestros policías y soldados”, dijo el ultraderechista ante unos 5.000 uniformados.
Plan de atentado
El equipo del presidente electo de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, denunció el lunes un supuesto “plan criminal” de grupos guerrilleros “para atentar contra su vida” a pocas semanas de asumir el poder. El abogado millonario de 47 años, que se posesionará el 7 de agosto, promete una política de mano de dura contra los grupos armados ilegales y desmantelar los diálogos de paz que mantiene el presidente izquierdista Gustavo Petro con varias organizaciones criminales.
El equipo de seguridad de De la Espriella recibió el lunes “información de inteligencia que advierte sobre un posible plan criminal para atentar contra su vida” durante las reuniones de transmisión de mando previas a asumir el poder, asegura un comunicado de su equipo de campaña.
Según el boletín, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las extintas FARC, que se apartaron del histórico acuerdo de paz de 2016, ofrecieron cerca de un millón de dólares “para ejecutar un atentado contra el presidente electo”.
La información recibida por su equipo señala “posibles intentos de infiltración” de actores criminales en ruedas de prensa y actividades públicas del presidente electo.
De la Espriella, sin embargo, “no suspenderá su agenda”, asegura el comunicado, que solicita a las autoridades abrir una investigación “para establecer el origen de esta amenaza”. Colombia atraviesa su peor ola de violencia en la última década con frecuentes atentados de las guerrillas, masacres y extorsiones. En un mitin el año pasado fue asesinado el precandidato presidencial de derecha Miguel Uribe Turbay.
Fuente: AFP.

