El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, creará una Oficina de Inteligencia Artificial (IA) que desarrollará estándares nacionales para el uso de esta tecnología que transforma el empleo, la defensa y el sector energético, al tiempo que promete impulsar el crecimiento económico. En un discurso previsto para este miércoles, Albanese presentará el plan de su gobierno para reforzar la respuesta del país al desarrollo de la inteligencia artificial mediante la creación de una oficina especializada.

El anuncio llega después de que trascendiera esta semana que la empresa emergente estadounidense Anthropic presionó a funcionarios australianos para modificar las leyes de derechos de autor con el fin de facilitar el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.

Al mismo tiempo la inversión en centros de datos fue el principal motor del crecimiento económico de Australia durante el trimestre finalizado en marzo, según cifras oficiales. De acuerdo con fragmentos del discurso consultados por la AFP, el líder del Partido Laborista buscará tranquilizar a la población sobre el impacto de la IA, al señalar que “todos los países del mundo afrontan estos desafíos en este momento”.

“Hacer esto correctamente aumentará nuestro atractivo para los inversionistas internacionales, al ofrecer mayor claridad y rapidez en los procesos de aprobación, así como un procedimiento simplificado para verificar el cumplimiento de las normas”, afirmará.

La Oficina de IA comenzará a operar este miércoles.

“La Estrategia Nacional de Defensa de este año identificó a la inteligencia artificial y el aprendizaje automático como las tecnologías con ‘el mayor potencial de disrupción tecnológica’ en los próximos años”, señala el discurso.

“Extremistas y actores estatales ya utilizan la IA para crear propaganda dirigida a los jóvenes y difundir campañas de desinformación contra las democracias”, añade.

Albanese enfrenta además presiones de músicos, guionistas y artistas, que le piden rechazar las propuestas de las grandes empresas tecnológicas para utilizar obras protegidas por derechos de autor sin autorización con el fin de entrenar modelos de inteligencia artificial.

Leyes para centros de datos

Australia promulgará leyes para regular el uso de energía y agua por parte de los centros de datos de inteligencia artificial, así como para proteger los derechos de autor de las obras creativas, anunció este miércoles el primer ministro Anthony Albanese. En un discurso, el mandatario buscó disipar la preocupación pública respecto a la IA, al afirmar que esta podrá adoptarse de manera que beneficie el interés nacional.

El líder de centroizquierda dijo que se reunirá el próximo mes con los líderes de los estados y territorios de Australia para discutir las nuevas leyes propuestas, que se presentarán el próximo año con el fin de generar confianza en la IA y proteger la seguridad nacional. Australia se había adelantado a otros países al imponer límites al uso de las redes sociales por parte de niños, pero el desafío de moldear la IA ha sido mayor y ha exigido tomar medidas de inmediato, señaló.

“Si nos quedamos atrás y nos quedamos quietos, esto simplemente nos arrollará”, dijo en su discurso en la Universidad de Sídney.

“Nuestro gran país puede ser mucho más que un almacén de datos para productos de IA fabricados en el extranjero”, lanzó.

El anuncio de Albanese se produce después de que se supiera esta semana que la compañía emergente estadounidense Anthropic ha presionado a funcionarios australianos para que modifiquen las leyes de derechos de autor con el fin de facilitar el entrenamiento de modelos de IA.

Músicos, escritores y editoriales han instado al gobierno a resistir esa presión y proteger su trabajo.

El contenido creativo australiano no está “en juego”, zanjó Albanese.

“Ninguna empresa debería utilizar libros, música, arte o noticias australianas para desarrollar o entrenar IA sin el control del artista (...), cualquier cosa menos que eso es un robo”, señaló.

Las nuevas normas establecerán obligaciones legales claras para los grandes centros de datos, con la exigencia de que inyecten más energía a la red eléctrica de la que consumen, minimicen el uso de agua y se aseguren de no competir por el terreno con las viviendas. Albanese señaló, además, que su administración aún no ha visto un impacto de la IA en el mercado laboral australiano. “Debemos usarla como un instrumento para crear” empleos, consideró.

Fuente: AFP.

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