China y Rusia anunciaron este domingo maniobras navales anuales cerca de las costas chinas que, según Moscú, comenzarán el lunes.
Los dos países son importantes aliados diplomáticos y económicos y persiguen un objetivo común: ofrecer una alternativa a lo que consideran el dominio de Estados Unidos sobre el orden mundial.
Durante muchos años China y Rusia han organizado maniobras militares conjuntas que varios países, en particular los de Occidente, observan con recelo en el contexto de la guerra en Ucrania.
Las armadas de ambos países llevarán a cabo sus ejercicios “Joint Sea-2026” en “los espacios aéreo y marítimo frente a Qingdao”, gran puerto militar del este de China, informó el Ministerio chino de Defensa.
En cuanto termine “parte de las fuerzas de ambos países participará en una patrulla marítima conjunta” en una zona del Pacífico, añadió.
Esta iniciativa “tiene como objetivo responder conjuntamente a los desafíos de seguridad y preservar la paz y la estabilidad en la región”, afirmó el ministerio.
Por parte de China participarán:
- dos destructores
- una fragata
- un submarino
- un buque de reabastecimiento
- y un buque de rescate, según otro comunicado del ejército chino.
La flota rusa del Pacífico precisó que los ejercicios se llevarán a cabo del 6 al 13 de julio en el mar Amarillo, una extensión que separa China de la península coreana.
En un comunicado citado por las agencias de prensa rusas, la flota rusa indica que las maniobras comprenderán “operaciones de salvamento conjuntas”, “misiones de lucha antisubmarina y defensa aérea” y “ejercicios conjuntos de tiro de artillería”.
Un crucero, una corbeta, un submarino diésel y un barco de rescate rusos han llegado al puerto de Qingdao para participar en los ejercicios, según esta fuente.
Durante una ceremonia en Qingdao, el contraalmirante ruso Serguéi Sinko, citado por la agencia TASS, declaró que los ejercicios tenían como objetivo “fortalecer la asociación estratégica” y garantizar “la paz y la estabilidad” en la región.
Estos ejercicios tendrán lugar aproximadamente dos meses después de una visita a China del presidente ruso Vladimir Putin. El líder del Kremlin calificó entonces el nivel de la relación bilateral de “sin precedentes” y el dirigente chino Xi Jinping usó la palabra “inquebrantable” para definirla.
Los ejercicios “Joint Sea” entre las dos armadas se organizan desde 2012.
China nunca ha condenado a Rusia por su invasión de Ucrania, lanzada en febrero de 2022, pero llama a negociaciones de paz. Los países occidentales la acusan de ofrecer a Moscú un apoyo económico crucial para su esfuerzo bélico.
Fuente: AFP
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