El papa León XIV instó este sábado a Europa a esforzarse por “proteger” e “integrar” a los migrantes, durante una visita a la isla italiana de Lampedusa, convertida en un símbolo de la crisis migratoria con miles de muertos en la travesía desde África. El primer papa estadounidense de la Iglesia católica, que se ha enfrentado al Gobierno del presidente Donald Trump por su trato a los migrantes, hizo coincidir el viaje con el 4 de julio, cuando Estados Unidos cumple 250 años de su independencia.
La visita de León XIV tiene lugar además dos semanas después de que la Unión Europea aprobara nuevas normas migratorias que prevén un mayor uso de la detención y la creación de centros de retención fuera de sus fronteras. “Desde este confín de Europa en el Mar Mediterráneo, se ve mejor la llamada que el fenómeno migratorio dirige a la sociedad europea”, dijo el papa durante su homilía.
“Europa tiene la capacidad (...) de afrontar la crisis de modo orgánico, insertando los primeros auxilios en un plan estratégico de larga duración, que sea capaz de acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y, al mismo tiempo, trabajar por el desarrollo, de tal forma que nadie se vea obligado a emigrar”, insistió. El papa comenzó la visita con un momento de recogimiento en el cementerio donde se encuentran las tumbas de migrantes no identificados.
Solo frente al mar
Acto seguido se quedó solo frente al mar, con la sotana azotada por un fuerte viento. Miraba a las aguas que se han tragado tantísimas embarcaciones de migrantes en la frontera entre África y Europa.
El papa habló con una familia migrante, antes de tomar de la mano a los niños y colocarse junto a su madre embarazada en la “Puerta de Europa”, un monumento dedicado a las personas que arriesgan todo en busca de una vida mejor.
Lampedusa, a 145 kilómetros de la costa de Túnez, ha acogido a miles de migrantes. El santo padre dio las gracias a esta comunidad pesquera y turística de 6.000 habitantes por su solidaridad, y rindió homenaje a los fallecidos durante la travesía.
“Sentimos su presencia”
“Sentimos su presencia, que nos interpela tanto como la de aquellos que han desembarcado, necesitados de atención y ayuda”, afirmó.
La travesía para llegar allí desde el norte de África es considerada la ruta migratoria más mortífera del mundo, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En 2025, unas 1.330 personas murieron o desaparecieron al intentarlo.
Embarcaciones de organizaciones humanitarias acusan a la UE de no actuar para prevenir los naufragios.
El papa también visitó el muelle al que llegan las personas rescatadas en el mar y bendijo una placa dedicada a su predecesor, el papa Francisco, quien eligió Lampedusa para su primer viaje en 2013.
Regresará al Vaticano a primera hora de la tarde.
Lampedusa es el segundo destino migratorio de Europa que visita León XIV, quien había aprovechado su viaje al archipiélago español de Canarias para denunciar la trata de personas, el mes pasado.
Su presencia “envía un mensaje claro en una época en la que el debate político mundial sobre la migración se centra más en las fronteras y la disuasión que en la protección y la responsabilidad compartida”, aseguró a la AFP Filippo Ungaro, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur).
La visita de León XIV “reviste una importancia histórica, geopolítica y social considerable, además de su dimensión religiosa”, destacó por su parte monseñor Antonino Raspanti, presidente de la Conferencia Episcopal de Sicilia, en una entrevista el viernes con el diario Corriere della Sera.
El papa se ha pronunciado anteriormente en contra de las medidas para reprimir la migración y ha calificado de “inhumano” el trato dispensado por el gobierno de Trump hacia los inmigrantes. En un discurso el viernes para conmemorar el 250º aniversario de Estados Unidos, el Sumo Pontífice pidió “moderación” en el discurso público estadounidense y recalcó que las “sucesivas oleadas de inmigrantes” han contribuido a construir el país.
Fuente: AFP.
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León XIV aboga por la paz en Europa y alerta contra el “rearme”
El papa León XIV llamó este lunes a Europa “a sacrificar algunas posiciones por el bien superior de la paz”, alertó contra “la ilusión del rearme” y pidió dignidad en unas relaciones internacionales “cada vez más bárbaras”.
El pontífice estadounidense-peruano pronunció en Metz, durante la última etapa de su viaje a Francia, un discurso sobre la paz y Europa, en un contexto cambiante, entre la guerra en Ucrania, el auge de la extrema derecha europea y la imprevisibilidad del presidente de Estados Unidos Donald Trump.
“Lamentablemente, también en Europa, en esta época ha reaparecido la guerra: una nueva ‘inútil masacre’ que cada día causa innumerables víctimas civiles”, aseguró, retomando una expresión del papa Benedicto XVI.
“Es necesario comprometerse en un diálogo paciente, mostrar audacia en la negociación y estar dispuestos a sacrificar algunas posiciones por el bien superior de la paz”, agregó el papa, cuyo padre desembarcó en Normandía durante la Segunda Guerra Mundial.
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La elección de Metz, que Francia y Alemania se disputaron desde finales del siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial, no es algo baladí. En esta región nació Robert Schuman (1886-1963), uno de los llamados “padres fundadores” de la UE y que el Vaticano busca beatificar.
Pero el proyecto europeo, que nació de los escombros de una Europa devastada, se debilitó en los últimos años por la crisis política abierta con la llegada de migrantes, la retirada del Reino Unido y las diferencias sobre qué actitud adoptar hacia el presidente ruso, Vladimir Putin.
“Hoy en día, las relaciones humanas y entre los estados se vuelven cada vez más bárbaras. Se menosprecia el valor de la palabra dada; y se presume más bien de la mentira y el engaño”, subrayó el pontífice, en una crítica velada a políticos populistas como su compatriota Trump.
“Europa puede poner fin a esta espiral gracias al respeto por el otro, que ha sabido cultivar y preservar”, subrayó León XIV, para quien el “derecho internacional y el multilateralismo” son “el mejor antídoto contra la voluntad de dominación”.
El papa llamó además a “integrar como en la propia familia” a migrantes y refugiados y alertó contra “la ilusión del rearme”, cuando los países europeos aumentan su gasto militar frente a una Rusia cada vez más desafiante.
En la sala, el presidente francés, Emmanuel Macron, pidió recuperar el “coraje de sus padres fundadores” y no ceder al “repliegue” ni al “regreso de los nacionalismos”, pero pocos de sus pares de la Unión Europea escucharon su llamado.
Aunque su oficina indicó que se invitó a los mandatarios de los 27 países de la UE y de las instituciones comunitarias, sólo los dirigentes de la vecina Luxemburgo y la presidenta de la fronteriza región alemana de Sarre, Anke Rehlinger, respondieron presentes.
“Profundo, inteligente y abierto”
León XIV también se dará un nuevo baño de masas a bordo de su papamóvil y oficiará una última misa, después de que los eventos celebrados en París y en el santuario de Nuestra Señora de Lourdes atrajeran a 1,3 millones de fieles en este país laico, según el Vaticano.
En cada una de sus apariciones entre los fieles, el sucesor de Francisco en el trono de San Pedro se ha mostrado sonriente y cordial, ofreciendo escenas que mezclaban aclamaciones, celulares alzados, bendiciones de bebés y banderas del Vaticano.
Alrededor de la catedral gótica de Metz, el público empezaba ya a congregarse para ver al papa, entre ellos Franck Rivoire y su esposa Corinne, un electricista y una profesora que llegaron en la mañana desde Suiza.
“¡Espero que podamos ver algo!”, dice entusiasmado Rivoire. Su esposa considera que el pontífice es “profundo, inteligente y abierto”: “Le planta cara a Trump, y eso es lo que necesitamos en los tiempos que corren”.
A siete meses de la elección presidencial en Francia, crucial para la UE, el papa también lanzó durante su viaje una serie de mensajes, como la importancia de “convivir con dignidad y paz” con los migrantes o de la religión en el espacio público.
Sin nombrar a nadie, estas críticas apuntan en parte a la favorita de los sondeos, la ultraderechista Marine Le Pen, que propone un programa de mano dura contra los migrantes y prohibir el uso del velo islámico en el espacio público.
“Obtén para Francia gobernantes sabios y generosos, (...) capaces de afrontar los desafíos y decididos a servir al bien común. Que conserven al país en paz en el concierto de las naciones”, llegó a pedir León XIV el sábado ante la virgen de Lourdes.
Fuente: AFP
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Francia: el papa promete a víctimas de abusos en la Iglesia evitar nuevos casos
El papa León XIV expresó este domingo a siete víctimas de agresiones sexuales en el seno de la Iglesia en Francia su “compromiso” a evitar nuevos casos y llamó a sus obispos a “perseverar” en la prevención y reparación de este “flagelo”.
Aclamado durante dos días por cientos de miles de fieles en París, el pontífice estadounidense-peruano vivió en Lourdes, un importante centro de peregrinación católico, la etapa más difícil de su viaje a Francia.
La Iglesia francesa se ve sacudida desde hace años por las revelaciones de violencia sexual en su seno. En 2021, un informe encargado por obispos y monjas estimó en hasta 330.000 el número de víctimas menores desde 1950.
Para abordar esta situación, León XIV se reunió a puerta cerrada con siete de ellas, pero no con los colectivos que las reagrupan. Este formato, que ya usó durante su visita en junio a España donde pidió “verdad, justicia y reparación”, había generado malestar.
Pero al término del encuentro de casi dos horas, el pontífice dio muestras de una “toma de conciencia mayor”, según las víctimas que dieron cuenta a la prensa. Se mostró “muy atento” y “auténticamente dispuesto a escuchar”, declaró Olivier Mardi, una de ellas.
El papa estadounidense les agradeció “su doloroso testimonio y reafirmó su compromiso de hacer todo lo posible para que el mal que han sufrido no vuelva a repetirse con otras personas”, indicó el Vaticano en un comunicado.
“Doloroso flagelo”
Las siete víctimas representan un abanico de los escándalos que han sacudido la Iglesia en Francia, entre ellas una del abate Pierre, otrora figura popular de la lucha contra la exclusión, y un antiguo alumno del colegio católico Bétharram.
Tras el demoledor informe de 2021, el entonces papa Francisco expresó su “inmenso dolor” y llamó a la Iglesia francesa a “emprender un camino de redención”. Los obispos reconocieron entonces el carácter “sistémico” de estas agresiones, como reiteró este domingo León XIV, y crearon una instancia independiente destinada al reconocimiento y reparación de las víctimas.
Durante otro encuentro con los obispos, su guía espiritual les animó a “perseverar en el camino emprendido, manteniendo la máxima vigilancia”, tras reconocer que afrontaron “con determinación el doloroso flagelo de los abusos contra personas menores”.
Antes de entrar a la asamblea donde los obispos se suelen reunir, el papa oró un instante ante la fotografía de la escultura “El niño que llora”, que se ubicó en ese lugar hace cinco años para no olvidar las agresiones sexuales.
La diócesis de Lourdes decidió incluso recubrir por completo los mosaicos de la fachada de una de sus basílicas elaborados por Marko Rupnik, un sacerdote esloveno acusado de agresiones sexuales, para permitir a las víctimas volver al santuario.
“Tiene que hacerse justicia”
Las palabras del líder espiritual de 1.400 millones de católicos en el mundo eran muy esperadas por los fieles en Francia. Para Domitille Bardoul, de 26 años, “hay una toma de conciencia” en el seno de la Iglesia. “No hay que ponerse una venda en los ojos”, abundó Paul, de 31 años, para quien “tiene que hacerse justicia” y “el papa está ahí también para manifestar[la]”.
Sin referirse explícitamente a la cuestión, León XIV llamó ante 150.000 personas a someterse “humildemente a la mirada purificadora del Señor” para “sanar” los “dolorosos extravíos” cometidos, durante su homilía en la pradera del santuario de Nuestra Señora de Lourdes.
Su penúltima jornada en Francia también estuvo marcada por esta misa multitudinaria y nuevos baños de masas a bordo de su papamóvil, entre vítores y aplausos. Ante peregrinos enfermos, reiteró que es “imposible” considerar la eutanasia como algo “normal” y les aseguró que “no son un peso”.
León XIV es el tercer jefe de la Iglesia católica, después de Juan Pablo II y Benedicto XVI, en visitar el santuario de Lourdes como papa. Personalmente, ya lo hizo con 19 y 29 años, como Robert Francis Prevost.
Tras participar en la tradicional procesión nocturna de las antorchas, el pontífice concluirá el lunes su viaje con un discurso sobre paz y la Unión Europea en Metz, una ciudad del noreste que Francia disputó con Alemania durante las dos guerras mundiales.
Fuente: AFP
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Misa gigante del papa
Cientos de miles de personas asistieron ayer sábado a una misa gigante en los emblemáticos Campos Elíseos de París, punto álgido de la visita del papa León XIV a una Francia laica donde aumentan los bautismos entre jóvenes y adultos.
Un entusiasmo popular acompaña la primera visita de un pontífice a París desde Benedicto XVI en 2008. El fervor por el líder espiritual de 1.400 millones de católicos en el mundo se vio de nuevo este sábado, cuando recorrió a bordo de su papamóvil los Campos Elíseos.
El viaje llega en un momento decisivo para la Iglesia en Francia, país oficialmente laico, donde los bautismos de adolescentes y adultos progresaron en los últimos cinco años.
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Confirman “visita apostólica” del papa León XIV a la Argentina. Gran expectativa
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: AFP / Gentileza
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei. En lo que va de su apostolado ha expresado preocupación por humanizar las nuevas tecnologías, y manifestado su compromiso eclesial con los derechos humanos, la justicia social, el trabajo y la dignidad humana.
León XIV (70), el papa que hasta el 8 de mayo de 2025 fue el cardenal Robert Prevost, norteamericano de Chicago, llegará a la Argentina el próximo domingo 8 de noviembre cuando los relojes marquen cuatro y media de la tarde y, en ese país, permanecerá hasta dos horas después del mediodía del miércoles 11.
Sesenta y nueve horas con treinta minutos para desarrollar una apretada agenda en la capital argentina, en la provincia de Córdoba (700 kilómetros al oeste de Buenos Aires y poco más de 1.200 al sudoeste de mi querida Asunción) y en un par de localidades de la provincia bonaerense.
El anuncio formal desde la Ciudad del Vaticano –pese a que el viaje, como posibilidad, desde largo tiempo se barajaba– tiene alto impacto. Desde el lunes pasado, cuando simultáneamente se anunció en Roma y en Buenos Aires, supera las expectativas. Algunas y algunos que aseguran saber todo y un poco más desconciertan.
“No sé nada”, dicen una y otra vez. El colega Fernando Bravo (82) le pregunta al cardenal Ángel Sixto Rossi (68), jesuita, arzobispo de Córdoba. “Viene a traer ese mensaje que está en el evangelio y no es exclusivo”, responde el religioso. Describe al pontífice: “León es un hombre manso, que inspira paz. No es esa especie de Krakatoa, de volcán que era el papa Francisco (1936-2025) que nos hizo tanto bien. León es un perfil más manso y creo que quizás los argentinos necesitamos mansedumbre. (Porque este) Es un momento de profunda contemplación de la dignidad humana (y su llegada) es una posibilidad para reforzar nuestras convicciones sobre el valor de cada persona”.
¿INCOMODIDAD?
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei (55). El prelado se adelanta a la pregunta: “No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida; (porque nosotros, las y los religiosos en la Argentina) sobre eso nos expresamos cada vez que hay que hacerlo”.
La comunicación oficial vaticana claramente consignó en el momento del anuncio que la de León XIV es una “visita apostólica”. Los objetivos que procura alcanzar aquí el obispo de Roma y sumo pontífice de la Iglesia católica son, por sobre todo, pastorales, espirituales y en su transcurso peregrinará como misionero. En esos tres puntos están y estarán sus prioridades.
FM, un teólogo con alto reconocimiento académico que quiere preservar su identidad “porque no deseo que nadie piense que busco promocionarme a la sombra del viaje papal”, está convencido que “este papa estadounidense que se forjó pastoralmente en las periferias sudamericanas procurará confirmar en la fe a la feligresía católica, predicará la paz, la esperanza y abogará por los sectores sociales vulnerables”.
¿Por qué no lo haría? Alguna vez explicó ante el Colegio Cardenalicio cuando fue elegido –cuando dejó de ser Robert Prevost– que desde ese momento sería León XIV para homenajear a su antecesor León XIII (pontífice entre 1878 y 1903). Simbolismos. Aquel predecesor, el 15 de mayo 1891, hizo pública su carta encíclica llamada Rerum Novarum (Cosas Nuevas, en español). De aquel texto emerge la que se conoce como doctrina social de la Iglesia (DSI). Eran tiempos de Revolución Industrial.
DEFENSA DE LOS DERECHOS
De allí que Gioacchino Vincenzo Raffaele Luigi Pecci (1810-1903) –don Vincenzo, como se lo mencionó hasta que fue elegido papa– entendió que era el momento para exhortar en defensa de quienes trabajan; de abogar por la justicia social; de proteger las conquistas laborales y abogar por la creación de nuevos derechos ante los desafiantes desarrollos tecnológicos epocales.
Trescientos setenta y dos días después –15 de mayo de 2026– cuando se cumplieron ciento treinta y cinco años desde Rerum Novarum, León XIV, el papa que en pocos días trajinará la Argentina firmó su primera carta encíclica, Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad, en español).
En ella hace foco sobre las inteligencias artificiales y, como en aquel texto del 1891, también mira, profundiza, reflexiona y pide a la comunidad global que observe las nuevas tecnologías y, desde esa perspectiva desafiante, recuerda el compromiso eclesial con los derechos humanos, con la justicia social, con el trabajo y con la dignidad humana.
El programa oficial precisa que ochenta minutos después de pisar suelo argentino el papa visitará al presidente Milei en la Casa Rosada (sede del Gobierno nacional). Según lo previsto por los protocolos, los saludos no se extenderán por mucho tiempo. Para las 18:30 se anuncia otra actividad en el Palacio Libertad a menos de quinientos metros de la Rosada.
MISTERIO SOBRE LA AGENDA
Más allá de los saludos y de las presentaciones de rigor, el gran interrogante es el de tratar de dilucidar sobre qué temas hablarán el jefe de Estado anfitrión y el pontífice. Ninguna de las fuentes –religiosas, laicas vinculadas con la Iglesia católica, diplomáticas, políticas– quisieron arriesgarse a imaginar siquiera cómo construirán la agenda dialógica entre ambos líderes.
Tres de esos informantes, dos de ellos prelados, uno de los cuales reside desde tres décadas en Roma, con el compromiso de este corresponsal de “in corde tuo serva” (guardar en el corazón) sus identidades, señalan que “León –la voz que más se escuchó en los últimos tiempos en favor de la paz y para advertir sobre los desarrollos tecnológicos más avanzados– llegará al Río de la Plata después tres sucesos políticos relevantes con efectos de alcance global”.
Los consultados describen: “Las presidenciales en Brasil (4 de octubre), primera potencia en Latinoamérica y, para muchos analistas, séptima economía del mundo; las parlamentarias en Israel (27 de octubre); y, las de medio término en Estados Unidos (3 de noviembre)”. ¿Y esos son temas para una visita apostólica? “¿Por qué no?”, coinciden nuevamente y guardan silencio.
Tal vez acierten, pienso. La relación bilateral argentino-brasileña está en un punto muy bajo y, en el plano global, Argentina aparece firme y acríticamente alineada con la Casa Blanca e Israel. Aunque los tiempos protocolares no son generosos, la doctrina social de la Iglesia (DSI) será un eje inevitable. En el Vaticano conocen y analizan los datos oficiales que emiten los países que visita o visitará el Pontífice.
ESTADÍSTICAS
Argentina reportó unas pocas horas atrás que registra 32,2 % de pobreza y 7,5 % de indigencia en los primeros seis meses de 2026. Acerca de esos indicadores, el Observatorio de la Deuda Social (ODS) de la Universidad Católica Argentina (UCA), que lidera el académico Agustín Salvia, en la mañana del viernes último explicó que “frente al segundo semestre de 2025 (los valores gubernamentales difundidos) implican un aumento de 4,1 y 1,8 puntos porcentuales”.
Precisa luego que “un nivel de pobreza en torno a 32,3 % sería similar –aunque incluso algo superior– al del primer semestre de 2025 (31,6 %)”, pero aquel indicador “formaba parte de una fase de descenso que continuó hasta el tercer trimestre de 2025”. Por el contrario, la actualización que publicó el gubernamental Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) “se construye sobre una secuencia ascendente” que se verifica desde setiembre del año pasado.
Ante la evidencia científica, las fuentes consultadas señalan que “pobreza e indigencia crecen y, desde esa perspectiva, la Iglesia recuerda que san Juan Pablo II, durante su pontificado, en SRS 42 (Sollicitudo rei sociales - Preocupación por los problemas sociales) nos recordó que la DSI se fundamenta en la dignidad del hombre haciendo opción preferente por el pobre”.
IMPORTANCIA SOCIAL
Por cierto, no son pareceres para dejar que caigan en el olvido. ¿Es socialmente importante el catolicismo en la Argentina? Según el Censo Nacional de 1960, el 90 % de la población de entonces era católica. El Barómetro de las Religiones y las Creencias en la Argentina, un estudio cuyos resultados distribuyó semanas atrás la Universidad de Buenos Aires (UBA), revela que el 57 % de las personas consultadas para esa compulsa responden ser católicas.
Juan Cruz Esquivel, director del trabajo, sin embargo, sostiene que, si bien “el catolicismo continúa siendo mayoritario, pierde centralidad como matriz dominante”. En el mismo contexto, la investigación da cuenta de que “la población sin filiación religiosa se consolida como segundo grupo en magnitud” e interpreta que “el cambio religioso está fuertemente impulsado por un proceso de reemplazo generacional”; que “las formas de creer varían según el nivel educativo” de las personas consultadas y que, en línea con lo consignado, “el campo religioso argentino se vuelve más plural, fragmentado y diverso”.
De dicho estudio se desprende que “el segundo grupo en magnitud (detrás de quienes aseguran ser católicos y católicas) es el que reúne a la población sin filiación religiosa” que alcanza al 22,4 %. Esta tendencia, para los analistas de los datos de campo recolectados, “confirma el avance de procesos de desinstitucionalización religiosa”, aunque que el dato “no implica necesariamente ausencia de religiosidad” porque “una proporción significativa mantiene creencias y prácticas espirituales”.
Señala el reporte luego que “este fenómeno se aproxima a lo que la sociología denomina ‘creer sin pertenecer’, porque la religiosidad persiste (pero) desvinculada de instituciones formales”. Destaca después que “el campo evangélico, por su parte, consolida su posición como segunda identidad religiosa organizada” porque alcanza al 17,4 %. Un total de 22,4 % de las personas que aceptaron responder a las y los pesquisantes, cuando Barómetro les preguntó “¿cuál es su religión?”, dijeron no tener ninguna (13,2 %), ser agnósticas (4,8 %) y ateas (4,4 %), testigos de Jehová / mormona (0,5%); umbanda / africanista (0,5 %); islam / musulmana (0,3 %); Judía (0,2 %); y, “otra” –sin especificar cuál– 1 %.
PÉRDIDA DE PESO RELATIVO
Con el análisis de esos datos, estiman que las “tendencias en el largo plazo” permitirán verificar un “descenso sostenido del catolicismo”, porque “pierde peso relativo en todas las mediciones”; un “crecimiento del mundo evangélico”, que exhibe una “expansión gradual pero constante” en el tiempo; y un “aumento de los sin filiación religiosa”, lo que destaca “la intensidad del incremento (de esa tendencia que) le permitió posicionarse en el segundo lugar (que hoy se verifica) a partir de 2019”.
En medio siglo, la preminencia católica en el estudio mencionado aparece como decreciente. “Estas tendencias configuran un escenario de creciente pluralización del campo religioso”, sostiene Barómetro y aporta cinco conclusiones. 1) Fin de la hegemonía católica; 2) Consolidación de la pluralización (de las religiones y creencias); 3) Centralidad del cambio generacional (las nuevas generaciones impulsan la transformación del mapa religioso); 4) Desinstitucionalización de las creencias (porque crecen las formas de religiosidad desvinculadas de instituciones); y, 5) Segmentación social del fenómeno religioso (que se distribuye según condiciones sociales y niveles educativos). [https://creencias.com.ar/recursos/serie-ocrear-n-1-barometro-de-las-religiones-y-las-creencias-en-argentina/].
León XIV es el segundo papa que viaja a la Argentina. El primero en la historia fue Juan Pablo II (1920-2005), que llegó hasta aquí para protagonizar dos “visitas apostólicas”. La primera entre los días 11 y 12 de junio de 1982. Permaneció solo treinta horas. Fue recibido por el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri (1926-2003). Desde 2 de abril, Argentina estaba en guerra con el Reino Unido de la Gran Bretaña, después de la recuperación de las Islas Malvinas ocupadas por la fuerza por Inglaterra en 1833.
MISIÓN
El pontífice remarcó al llegar que su visita estaba “por encima de toda intencionalidad política” y categorizó su actividad –estrictamente religiosa– como “un encuentro del padre en la fe con los hijos que sufren” por la guerra “para pedir por la paz”. Cuando regresó, el 6 de abril de 1987, fue marcadamente diferente. Lo recibió un presidente democráticamente elegido, Raúl Alfonsín (1927-2009). Transitó Buenos Aires y una decena de provincias.
En la capital argentina –el 11 de abril– lideró el tercer Encuentro Mundial de la Juventud que, por primera vez, se concretó fuera de Roma. “Vuelvo ahora en visita pastoral para seguir cumpliendo la misión que el Señor me ha encomendado…”, dijo enfáticamente entonces para destacar el carácter de su misión. Apostólica y pastoral.
Treinta y nueve años pasaron hasta hoy. Doce de ellos con Francisco –el papa argentino, el primero sudamericano, el del “fin del mundo”– que, pese a ello, nunca regresó a su tierra natal, aunque realizó cuarenta y siete viajes apostólicos; y visitó sesenta y seis países. Entre ellos, Brasil, Bolivia, Paraguay, Cuba, Estados Unidos, México, Colombia, Chile, Canadá, Perú y Panamá. Hasta aquí, no llegó.
León arribará desde Uruguay y, desde aquí, viajará a Perú. Allí vivió desde cuando promediaba la década de los años 80 en el siglo pasado. En 2014, el papa Francisco lo creó obispo en la diócesis de Chiclayo, departamento septentrional de Lambayeque. En 2015 adoptó la ciudadanía peruana.
SEMBRANDO ESPERANZAS
“Conoce en profundidad de pobrezas, indigencias, discriminaciones, exclusiones, pueblos originarios, autoritarismos, amenazas y se especializa en sembrar esperanzas”, dice en confidencia un prelado emérito quebrantado en su salud que asegura conocerlo. Los ministros argentinos de Seguridad y de Relaciones Exteriores –Alejandra Monteoliva (56) y Pablo Quirno (60), respectivamente– estiman que siete millones de personas se movilizarán y participarán de su peregrinaje.
Se decretarán feriados nacionales, provinciales y asuetos. El visitante oficiará no menos de cuatro misas con pretensiones multitudinarias. Se reunirá con trabajadores, empresarios, personas encarceladas. Protagonizará diálogos interreligiosos, recorrerá establecimientos de salud. Agenda de alta intensidad.
Aquí hay cautelas, prudencias y opiniones que suenan a eventuales desencuentros entre las y los anfitriones con el papa visitante. El canciller Quirno, pese a ello, sostiene que “no hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia”.
Jorge García Cuerva (58), arzobispo de Buenos Aires, por su parte, reconoce que “es verdad que hay muchas diferencias y (enfatiza en que) no está mal reconocerlas”. En ese contexto, sin embargo, asegura creer que “nos tiene que dar mucha paz el saber que hay temas en los que no coincidimos”.