La venta de aires acondicionados y ventiladores en una popular cadena de supermercados dejó ayer jueves escenas de tensión e “incidentes” en Francia, donde los ciudadanos buscan hacerse con estos aparatos antes de una nueva ola de calor. Los franceses todavía se recuperan de la intensa ola de calor que la semana pasada dejó temperaturas por encima de 40.ºC y un récord de noche más calurosa, con 22.ºC de media, así como al menos 1.000 muertes adicionales.
Desde entonces, las cadenas de venta de electrodomésticos enfrentan una fuerte afluencia de clientes, como ocurrió el jueves con el supermercado alemán a precios bajos Lidl que puso a la venta ventiladores y aires acondicionados. Largas colas de espera, avalanchas en las tiendas, empujones: varios vídeos en las redes sociales mostraron a multitudes intentando conseguir estos aparatos a precios de saldo en estos supermercados en Francia.
“Lidl Francia lamenta los incidentes ocurridos en sus tiendas”, dijo AFP la cadena, subrayando que sus empleados “tuvieron que gestionar tensiones, en un clima a veces difícil”. Ante una tienda Lidl en el noroeste de París, decenas de clientes esperaban desde las 7:00 de la mañana su apertura, dos horas después, bajo la atenta mirada de los policías, constató un periodista de AFP.
La gente estaba de buen humor, pero se produjeron altercados con algunos clientes que intentaban colarse. “¡No abriré la tienda hasta que se hayan ido!”, gritó una responsable, mientras los clientes la increpaban.
El enfado fue mayor cuando se conoció que, en ese establecimiento, en un barrio obrero de París, sólo había dos aires acondicionados a la venta. Lassana, que no quiso dar su apellido, fue uno de los afortunados, tras hacer fila desde las 4:00.
Fatou tuvo menos suerte y compró un pequeño ventilador. “Y lo logré peleando, porque la policía había cerrado” la tienda, asegura el hombre de 69 años, que calificó de “engañosa” la publicidad del distribuidor. Lidl Francia justificó la falta de existencias por “el ciclo de venta de sus productos”: “encargados con un año de antelación” y que llegaron el jueves a sus supermercados “a un precio fijo”.
Decesos aumentan 30 %
El número de fallecidos aumentó casi un 30 % en Francia y un 62 % en la región de París la semana del 22 de junio, cuando se alcanzó el pico de la ola de calor excepcional que azotó el país, anunció el viernes la agencia francesa de salud pública, en base a datos provisionales.
Según un nuevo balance, hubo “un incremento del 29,1 %, que corresponde a 2.025 muertes adicionales respecto a la semana anterior”, según la agencia de salud pública, que recordó que esta última cifra es “sin duda inferior a la real”.
La estimación del número de fallecidos se basa sólo en los certificados electrónicos de defunción, que representan poco más de la mitad de las muertes en el país.
La ola de calor que afectó a Francia durante diez días fue excepcional e incluyó tres de los días más calurosos jamás registrados en el país.
La agencia de salud pública ya había avanzado una cifra parcial de mil muertes más de lo habitual.
“Lo más importante es que, entre esos 2.025 fallecidos, (...) hay un aumento del 91 % de muertes en domicilios respecto a la semana anterior”, precisó en la cadena TF1 la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist.
Las autoridades sanitarias y el Gobierno llevan días destacando el problema de las muertes a domicilio durante las olas de calor. En 2003 otra ola de calor excepcional causó 15.000 muertes en Francia, principalmente de personas mayores, muchas de ellas en residencias de ancianos, pero también en sus propias casas.
Fuente: AFP.