Al menos 2.645 personas murieron y 12.666 resultaron heridas por los dos terremotos que sacudieron a Venezuela el 24 de junio, según el último balance oficial publicado este viernes.
Más de 15.000 personas perdieron sus viviendas y 885 edificios resultaron afectados, de los cuales 189 con colapso total, según las cifras oficiales, especialmente en el estado La Guaira, zona cero de los sismos.
Hay 6.462 personas rescatadas con vida. El gobierno no ha informado sobre cifras de desaparecidos, pero Naciones Unidas estima que pueden ser hasta 50.000.
- Fuente: AFP
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Reportan 81 muertos y más de 2.200 casas afectadas por inundaciones en India
El balance de las inundaciones causadas por unas lluvias torrenciales en el estado de Uttar Pradesh, en el norte de India, desde el viernes por la noche subió a al menos 81 muertos, anunció este lunes la agencia gubernamental de gestión de catástrofes.
Uttar Pradesh, un estado de más de 240 millones de habitantes, sufre con frecuencia lluvias y tormentas durante la temporada anual del monzón, de junio a septiembre.
Las autoridades locales registraron 45,1 milímetros de lluvia el domingo, frente a una media de 1,8 mm en tiempos normales, y en 74 de los 75 distritos del estado se produjeron precipitaciones un 60% mayores a la media.
Además, las inundaciones causaron daños en más de 2.200 viviendas y cubrieron 81 hectáreas de tierras agrícolas.
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Los servicios especializados de India han advertido en los últimos años de un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, especialmente de las tormentas violentas y los rayos, que los expertos atribuyen a la subida de las temperaturas y al cambio climático.
Fuente: AFP
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Vuelco de camioneta dejó un muerto y dos heridos cerca del Asunción Golf Club
Una persona falleció y otras dos resultaron con lesiones de consideración ayer domingo, luego del aparatoso vuelco de una camioneta en las inmediaciones del Asunción Golf Club, a pocos metros de la ruta PY03.
El suceso se registró sobre la calle Acahay, a escasos metros de la ruta PY03 (exTranschaco), en jurisdicción del barrio Santísima Trinidad de Asunción. El rodado involucrado es un vehículo de la marca Toyota, modelo Land Cruiser, de color verde, con chapa BNB 465, el cual era conducido por Agustín Portillo Gauto, de 48 años.
El conductor resultó con lesiones al igual que sus acompañantes, identificados como Ángel Rolando Amarilla Centurión (43) y Claudelino Portillo Gauto (50).
Bomberos voluntarios acudieron al sitio y se encargaron de asistir a las víctimas. Los que se llevaron la peor parte fueron los dos acompañantes, quienes fueron derivados al Hospital de Trauma debido a la gravedad de sus heridas. Alrededor de las 18:40, personal policial apostado en dicho centro asistencial confirmó el fallecimiento de Claudelino Portillo, de acuerdo con el informe del portal Sucesos Paraguay.
Su hermano, quien iba al mando del vehículo, fue demorado por agentes policiales y trasladado a la Comisaría 12ª, donde debe ser sometido a la prueba de alcotest por disposición de la fiscal Hermenegilda Cubilla. Hay que señalar que dentro de la camioneta fueron halladas varias botellas de cerveza, por lo que no se descarta que el conductor estuviera bajo efectos del alcohol al momento de ocurrir el accidente.
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Entre escombros y tambores: el lado humano tras el sismo
- Juan Carlos Dos Santos G.
- X: @juancads
- Fotos: Gentileza
En una misión marcada por la urgencia sísmica en Colombia, la mayor de reserva de las Fuerzas de Defensa de Israel Ilil Comay-Dror relata la precisión en la búsqueda de víctimas, la realidad técnica sobre el terreno, la calidez humana por encima de la tensión política y el valor emocional de devolverle la identidad a una comunidad golpeada.
Hay un mundo de distancia entre el ruido mediático de las redes sociales y lo que se vive sobre el terreno. En las diversas plataformas, abunda la polarización, la retórica, la pelea ideológica.
Pero cuando la tierra tiembla en América Latina, el dolor no le pregunta a nadie de qué bandera es. Solo hay urgencia, escombros y gente tratando de salvar a otra gente.Eso fue, en el fondo, lo que explicó la mayor (res.) Ilil Comay-Dror, parte de la delegación de rescate israelí que llegó hasta Colombia tras el devastador sismo. Ilil no es solo una militar en servicio de reserva: en su vida civil es madre de dos hijas, una profesional que de un día para otro tuvo que empacar todo y responder al llamado.
RESCATAR ALMAS
Con relación al trabajo que realizaron, describió algo que suena casi quirúrgico: no se mueven escombros a ciegas, sino que se superponen mapas, se cruza inteligencia geográfica, se calcula con precisión dónde debería estar atrapada una persona.
Y admitió, con una amargura que no intentó disimular, que a veces la velocidad no alcanza para salvar vidas. Ahí el trabajo se reduce a lo que en hebreo llaman neshamot: rescatar almas, recuperar cuerpos, devolverle a las familias algo parecido a un cierre.
Con relación a las vulnerabilidades que pudo observar en las ciudades de América Latina, Ilil fue honesta hasta la humildad: no es ingeniera, aclaró. Pero lo que vio sobre el terreno fue revelador. En una misma calle observó paradojas que cuesta creer: edificios modernos reducidos a polvo –muchas veces por reformas imprudentes, como piscinas construidas en las azoteas–, mientras a pocos metros un teatro centenario seguía en pie.
Los ingenieros locales temían lo peor solo con ver la fachada destruida del teatro; el equipo israelí revisó la estructura y encontró que el esqueleto principal aguantaba. La belleza de ese edificio de cien años todavía tiene futuro.
ENTERRANDO AL ODIO
Lo que más rescato de la conversación no fue la ingeniería. Fue la dimensión humana, casi diplomática, del relato. En un clima geopolítico tenso, con banderas de odio circulando en redes, ella y su equipo trabajaron en terreno con el uniforme y las insignias oficiales de Israel bien visibles.
Y la respuesta de la gente no fue rechazo: fue abrazo. Codo a codo con los socorristas locales, hicieron amigos entre las ruinas, recibieron el agradecimiento de las autoridades colombianas. “Al final, aprendimos nosotros más de ellos que lo que fuimos a enseñarles”, confesó y se le notó la emoción al decirlo.
SALVANDO A LA MÚSICA
Hay un episodio que resume todo lo que significa reconstruir una comunidad. Mientras revisaban un hotel colapsado en Cali para evaluar si era seguro entrar, encontraron una serie de bultos bajo los escombros.
Eran los instrumentos musicales artesanales de una delegación de 80 chicos y jóvenes que habían viajado sin sus padres para el Festival Petronio Álvarez y que tuvieron que huir aterrorizados cuando empezó el temblor.Ilil es madre de dos hijas que tocan instrumentos –contrabajo y violín–, así que sintió esa escena de manera muy personal.
El equipo no dudó: montaron una operación de excavación que ya no buscaba víctimas, sino que buscaba tambores, buscaba instrumentos. Devolverles esos instrumentos a esos chicos no fue solo recuperar objetos.
Fue devolverles la voz, el arte, la esperanza a una comunidad que necesitaba volver a levantarse.Israel atraviesa hoy sus propios dilemas y conflictos internos. Y, sin embargo, la mayor (res.) Comay-Dror dejó una frase de su esposo que guardo con mucho respeto: “Cuando das, te sentís mejor”.
Su testimonio me convenció de algo: cuando la tragedia golpea, la diplomacia más pura no se firma en un despacho ni se discute en redes sociales. Se construye con las manos, en el barro, sirviendo a los demás.
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Reportan 6 muertos y 129 desaparecidos tras vuelco de un ferri en Indonesia
Al menos seis personas murieron y otras 129 estaban desaparecidas este domingo después de que un ferri que navegaba entre las islas de Java y Borneo volcara debido al mal tiempo, informó la agencia de rescate indonesia.
El ferri Virgo Transport 8, que transportaba a 213 pasajeros y 30 tripulantes, perdió contacto con su compañía naviera en la madrugada del domingo, tras zarpar de Surabaya, en Java Oriental.
Basarnas, la agencia nacional de búsqueda y rescate de Indonesia, dijo en su última actualización que seis personas murieron y 129 están desaparecidas. Otras 108 personas fueron rescatadas. “La gente estaba en pánico. Algunos se subieron a las mesas, se empujaban”, relató Rinto Arahap, un sobreviviente de 33 años que habló con AFP.
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El pasajero rescatado contó que muchas personas estaban durmiendo cuando la embarcación comenzó a zozobrar hacia las 2:00 de la madrugada del domingo (18:00 GMT del sábado). También dijo que unas cinco horas después del inicio del viaje escuchó un ruido que le pareció como si fueran metales que se rompían.
Sacudida por olas de más de dos metros, la gente empezó a gritar y a pelear por hacerse con los chalecos salvavidas, contó Arahap. “No hubo ninguna advertencia de la tripulación de la embarcación. Básicamente, fue gente que tomó la iniciativa gritando: ‘el barco se está inclinando’”, afirmó desde una camilla en un centro de salud en Banjarmasin, a donde fueron llevados los sobrevivientes.
Operaciones de búsqueda
Las operaciones de búsqueda y rescate comenzaron la mañana del domingo con personal de la marina, la policía y la empresa responsable. El ministro de Transporte de Indonesia, Dudy Purwagandhi, informó que la embarcación se volcó.
El encargado local de búsqueda y rescate, I Putu Sudayana, dijo más temprano a la AFP que el capitán del barco comunicó a los propietarios de la nave que la embarcación se estaba “inclinando”. Después se perdió el contacto.
Los equipos de rescate tuvieron que luchar contra olas de hasta 2,5 metros para llegar al ferri, declaró Sudayana a los periodistas. La última posición conocida de la nave fue en aguas del mar de Java, a unos 15 kilómetros del puerto de Banjarmasin.
Fuente: AFP