Perú eleva a “fuerte” la proyección de intensidad de El Niño en su costa
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La entidad peruana a cargo del seguimiento al fenómeno climático de El Niño elevó el martes la intensidad proyectada del evento de “moderada” a “fuerte” entre junio y septiembre, y prevé que se prolongue hasta el primer trimestre del próximo año. El Niño es un fenómeno natural que aumenta las temperaturas superficiales en el Pacífico ecuatorial central y oriental, que genera cambios globales en los vientos y las lluvias, así como condiciones meteorológicas erráticas.
Los pronósticos de la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional de El Niño (Enfen) señalan que “se desarrollaría desde junio de 2026 hasta marzo de 2027, con mayor probabilidad de alcanzar una magnitud fuerte de noviembre a diciembre". El Niño repercute principalmente en la franja marina y su impacto ya se siente en Perú, donde las temperaturas han alcanzado hasta 26 grados centígrados, cinco por encima del promedio de la temporada otoñal.
La científica Grinia Ávalos, coordinadora del Enfen, dijo a la AFP que el fenómeno ya ha provocado “un fuerte calentamiento del mar y temperaturas superiores a lo habitual en la costa”. “Perú es uno países más afectados por este evento, debido a que las lluvias intensas y las altas temperaturas pueden causar graves daños a la infraestructura pública, la actividad económica y las poblaciones de la costa”, comentó Ávalos.
En relación a los recursos pesqueros, se espera que la intensificación de las condiciones cálidas del mar continúe alterando la distribución de la anchoveta para la pesca.
Científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos consideran que hay un 63 % de probabilidades de que se produzca “un episodio de El Niño muy fuerte entre noviembre y enero, situándose entre los eventos de mayor magnitud registrados desde 1950”.
La última vez que el fenómeno golpeó a Perú fue en 2023 y causó 99 muertos. Pero los episodios más graves ocurrieron entre 1997 y 1998, cuando causó 500 muertos y un descalabro del PIB del 6 %, y entre 1982 y 1983 dejó 9.000 fallecidos y una caída del PIB de 11,6 %.
El invierno se despide con tiempo inestable y altas temperaturas
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El último fin de semana del invierno se caracterizará por tiempo inestable y altas temperaturas. Las lluvias dispersas con ocasionales tormentas eléctricas afectarán gran parte del territorio nacional a partir de este viernes y se extenderían hasta el lunes, día en el que empieza la primavera.
La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) prevé una jornada fresca a cálida, con cielo mayormente nublado y vientos que soplarán del noreste, después variables. La máxima prevista para Asunción es de 26 ℃, mientras que en la región Oriental estará entre 24 y 33 ℃, y en el Chaco alcanzará 37 ℃.
Mañana, sábado, persistirán las precipitaciones acompañadas de tormentas eléctricas. Se aguarda un día cálido, con cielo mayormente nublado y vientos variables. La mínima estimada oscilará entre 17 y 23 ℃, en tanto que la extrema entre 21 y 33 ℃.
El domingo se pronostica una jornada mayormente cálida a calurosa. El cielo permanecerá nublado y los vientos variables, luego rotarán del norte. Las condiciones de tiempo inestable continuarán, pero con tendencia a mejorar después de las primeras horas.
Al amanecer los valores de la temperatura oscilarán entre 18 y 23 ℃, de acuerdo con el boletín meteorológico; la máxima a nivel país estará entre 31 y 36 ℃, llegando a 39 ℃ en la región del Chaco.
Según el pronóstico extendido, el lunes, en el arranca la primera y se recuerda el Día de la Juventud, las condiciones se mantendrán, persistirá el ambiente caluroso y las precipitaciones en gran parte del territorio nacional.
Pronostican una jornada cálida a calurosa, con una máxima de hasta 35 °C en el Chaco
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El tiempo sigue estable este jueves, con una temperatura máxima alcanzará 35 °C en la región Occidental. Para mañana, viernes, se espera un cambio en las condiciones con el ingreso de un sistema que generará lluvias dispersas con ocasionales tormentas eléctricas.
La Dirección de Meteorología e Hidrología prevé un amanecer fresco en gran parte del territorio nacional, aunque en la zona del sur se presentará frío. La tarde se caracterizará por un ambiente cálido a caluroso. El cielo estará parcialmente nublado y soplarán vientos variables. La máxima prevista oscilará entre 27 y 31 °C en la región Oriental, mientras que en el Chaco entre 32 y 35 °C.
Mañana, viernes, las condiciones comenzarían a cambiar tras precipitaciones acompañadas de ocasionales tormentas eléctricas en gran parte del territorio nacional. Se aguarda un día cálido, con cielo mayormente nublado y vientos variables. La mínima estimada estará entre 17 y 23 °C, mientras que la máxima entre 22 y 31 °C en la región Oriental, en tanto que en el Chaco entre 30 y 37 °C.
El tiempo inestable se mantendrá el sábado, en el que se pronostica una jornada cálida, con cielo mayormente nublado y vientos que soplarán variables. El domingo, según el boletín de Meteorología, las condiciones mejorarían, aunque persistirán las lluvias con ocasionales tormentas eléctricas en algunos puntos del territorio nacional.
Los animales están muriendo en medio de la peor sequía que recuerdan muchos centroamericanos, quienes enfrentan los implacables efectos del poderoso fenómeno meteorológico de El Niño. Foto: Orlando Sierra/AFP
Maíz seco, vacas raquíticas: El Niño arrasa Centroamérica con la peor sequía
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El árido Corredor Seco Centroamericano sufre los estragos de la peor sequía que la población recuerda debido al fenómeno El Niño: la comida escasea y los campesinos se apresuran a vender el ganado antes de que muera. “A veces me pongo a llorar. A veces uno come, a veces no”, cuenta Lidia Ochoa en San Lorenzo, en el sur de Honduras. La zona es parte del corredor seco que también abarca áreas de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Aquí viven más de 10 millones de personas y 80 % de los pequeños productores son pobres, según la ONU.
Acostumbrados a eventos climáticos extremos, la población está desconcertada por la severidad del fenómeno que amenaza con intensificarse a niveles históricos. “Nunca habíamos visto algo como esto”, dice Ochoa, de 76 años. En esta época del año la parcela de su paisano Francisco Molina, agricultor y ganadero de 48 años, debería estar cubierta de maíz. Pero es un campo árido rodeado de osamentas de ganado donde el calor sofoca. La escena se repite en El Salvador.
“Es el primer año que hemos visto esta escasez y esta necesidad de agua”, cuenta María de la Paz Portillo, de 31 años, administradora de un tanque cada vez más seco que surte a la comunidad de El Matazano (noreste). En la zona el termómetro ha llegado al récord de 42°C. El Niño, una variación natural del clima que ocurre cada dos a siete años, eleva las temperaturas superficiales en el centro y este del Pacífico ecuatorial, lo que genera cambios globales en vientos y lluvias, así como condiciones meteorológicas erráticas.
Se observan cultivos de maíz secos en la aldea de Los Piches, en San Lorenzo (departamento de Valle, Honduras), el 4 de septiembre de 2026. Foto: Orlando Sierra/AFP
Racionar la comida
Ante la pérdida de cultivos generalmente destinados al autoconsumo, algunos campesinos están reduciendo las comidas o se ven forzados a comprar lo que normalmente producen.
Aunque los gobiernos han declarado el estado de emergencia, su ayuda parece insuficiente y varias comunidades dependen del apoyo de oenegés.
“Todas las cosechas de maíz se van a perder”, afirma la líder indígena Elvira Pasá desde una lejana aldea del municipio de Cunén, en el norte de Guatemala, país con serios problemas de desnutrición infantil que se agravan con la sequía.
Sus vecinos, cuenta, ya compran maíz 50 % más caro de lo normal.
“Comemos con una tortilla y no volvemos a comer más porque todo está carísimo”, se lamenta Lidia Ochoa en Honduras.
Antaño el tanque de agua de El Matazano daba para abastecer permanentemente a medio centenar de familias y llenar un depósito donde vecinos criaban unas 1.000 tilapias para consumo y venta.
Pero dejaron los peces y reservan el agua para usos prioritarios.
“Nos está afectando porque (...) no estamos consumiendo tilapia, y también en lo económico porque era un sustento”, afirma María del Carmen Portillo, de 32 años, en este poblado salvadoreño.
El Niño, que según meteorólogos alcanzará su apogeo a fin de año, podría dejar sin suficiente alimento a 16 millones de personas en América Latina, dijo a la AFP Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU.
Según expertos, las repercusiones del fenómeno continuarán hasta bien entrado 2027.
En Panamá el canal interoceánico, que funciona con agua dulce, ya se vio obligado a reducir el tránsito de buques.
Vacas muertas
La falta de agua también ha dejado sin alimento al ganado, al punto que en San Lorenzo algunos productores se ven obligados a venderlo a precios muy bajos antes de que muera.
Un centenar de vacas han perecido en esta aldea hondureña en los últimos meses. Las osamentas rodean las parcelas secas y establos donde los granjeros ordeñan animales raquíticos.
Desde que la sequía se intensificó en junio, Darwin Cruz tuvo que vender dos de sus vacas lecheras y otra murió. Le quedan tres que producen la cuarta parte de lo habitual.
Para un pequeño productor como él es un duro golpe, pues con ese ingreso financia la alimentación de su esposa y dos hijas.
Cruz se pregunta qué hará si no llueve y su respuesta es un lamento: “Vender mis vaquitas”.
Algunos moradores como la salvadoreña Vilma Ortiz, de 53 años, intentan arreglárselas produciendo con menos agua.
Para ello construyó un invernadero en El Matazano y en lugar de tomates sembró chiles, un fruto que le dijeron es “más valiente” ante la sequía.
Pero el panorama en esta región de tierras agrietadas es sombrío. “La verdad es que ya me está dando miedo porque no sabemos con qué vamos a vivir”, confiesa Elvira Pasá en su comunidad guatemalteca.
El amanecer se presenta frío a fresco a nivel país, con un aumento en los valores de la temperatura por la tarde, oscilando entre 23 y 29 °C. Foto: Jorge Jara
Persiste el ambiente fresco a cálido este miércoles
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Las condiciones del tiempo se mantienen estables este miércoles, persiste el ambiente frío a fresco en las primeras horas del día, luego cálido. El viernes volverían las lluvias en el oeste y sureste de la región Oriental, así como de la Occidental.
El amanecer se presenta frío a fresco a nivel país, con un aumento en los valores de la temperatura por la tarde, oscilando entre 23 y 29 °C, de acuerdo con el pronóstico de la Dirección de Meteorología. El cielo estará escasamente nublado, con vientos que soplarán del sureste. En cuanto a las precipitaciones, la probabilidad se mantiene baja.
Para mañana, jueves, se pronóstica una jornada nuevamente fresca a cálida, aunque calurosa en el norte de la región Oriental y en la zona del Chaco. El cielo estará parcialmente nublado a nublado y con vientos que soplarán variables. La mínima estimada estará entre 11 y 21 °C y la extrema entre 25 y 34 °C.
El viernes se aguarda un día cálido y con lluvias. El inicio del fin de semana se presentará con cielo mayormente nublado y vientos variables. Las precipitaciones se darían de manera dispersa, mientras que en el oeste y sureste de ambas regiones podrían presentarse acompañadas de tormentas eléctricas. La mínima se mantendrá entre 17 y 22 °C, en tanto que la máxima entre 23 y 35 °C.
Según el pronóstico extendido, el fin de semana las condiciones no variarían, ya que continuará el ambiente cálido y las lluvias en gran parte del territorio nacional.