Suecia recomendó el jueves a los padres no dar a sus hijos un teléfono inteligente propio antes de los 13 años y cita varios riesgos asociados a su uso. En un comunicado, la Agencia de Salud Pública sueca afirmó que el objetivo de la nueva recomendación era “principalmente reducir el riesgo de que los niños se expongan a contenidos nocivos, desarrollen problemas de sueño o adquieran un patrón de uso similar a una adicción”.
Si bien las entrevistas con los niños revelaron que valoraban la posibilidad de mantenerse en contacto con familiares y amigos a través del celular, la agencia expresó que los riesgos potenciales superaban los beneficios. “El uso se asocia con distracción, presión social y exposición a contenidos y contactos nocivos”, argumentó el organismo público y subrayó que las investigaciones también demostraron que se asocia con “un sueño de menor calidad”.
En caso de que los padres deseen que sus hijos tengan un móvil, la agencia sugirió que les dieran un “teléfono sencillo” sin acceso a internet. La agencia de salud sueca ha recibido el encargo de investigar el uso de las pantallas y su impacto en los niños. En junio hizo un llamado a los padres para que dejaran a un lado sus teléfonos cuando pasaran tiempo con sus hijos. En la misma línea, el gobierno de Suecia anunció en enero que prohibiría los teléfonos inteligentes en las escuelas para los niños hasta los 15 o 16 años.
Proyecto en Canadá
El gobierno de Canadá presentó el miércoles un proyecto de ley que contempla fijar en 16 años la edad mínima para crear cuentas en redes sociales. “La seguridad de los niños no puede ser una consideración secundaria. Todos sabemos que el contenido dañino en línea puede tener consecuencias muy graves”, declaró el ministro de Cultura, Marc Miller.
“A medida que la tecnología evoluciona, debemos asegurarnos de que nuestras leyes se adapten, porque los padres no pueden afrontar estos desafíos solos”, añadió Miller en un comunicado. “Las redes sociales y los chatbots con inteligencia artificial no promueven un desarrollo saludable en los niños y se han convertido en una fuente de ansiedad, aislamiento, depresión y muchos otros problemas de salud mental para muchos jóvenes”, dijo a su vez Marjorie Michel, ministra de Salud.
Australia se convirtió en el primer país en prohibir el uso de redes sociales a menores en diciembre de 2025 para protegerlos de los temidos efectos nocivos en su salud mental, con resultados hasta el momento dispares. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió el 29 de mayo que prohibir el acceso de los menores a las redes sociales no era suficiente e instó a los gobiernos y las empresas a diseñar plataformas más seguras.
Fuente: AFP.