Un discípulo de la izquierda en el poder disputará la presidencia de Colombia en el balotaje con un excéntrico abogado de derecha, tras una ajustada primera vuelta marcada por la mayor ola de violencia en una década. Según la entidad que organiza las elecciones el millonario Abelardo de la Espriella se impuso con 43,7 % de los votos sobre el favorito de la izquierda, el senador oficialista Iván Cepeda 40,9 %.
El 21 de junio se medirán nuevamente en una segunda vuelta que es en parte un referéndum sobre el mandato de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda en la historia del país, que no podía aspirar a la reelección por ley. “Estamos en los puntos radicales”, “que Dios nos ampare”, dijo Gloria Terranova, trabajadora de una finca cafetera de 59 años.
El resultado fue una sorpresa respecto a las encuestas, que colocaban en segundo lugar a De la Espriella, un outsider de 47 años sin experiencia política, cantante aficionado y admirador de Donald Trump.
Este abogado, que ha defendido a narcotraficantes y a estrellas del fútbol, hace campaña como “El Tigre” y se presenta como el llamado a evitar que la izquierda “regrese al poder y destruya el país”.
La campaña presidencial en Colombia se vio empañada por atentados con coches bomba, ataques con drones, el asesinato de un destacado candidato presidencial y amenazas contra todos los presidenciables.
Al igual que el mandatario Petro, Cepeda puso en duda los resultados preliminares que lo colocaron en segundo lugar y dijo que sólo se pronunciaría “cuando las comisiones escrutadoras dejen totalmente aclarado” el resultado.
El llamado “preconteo” en Colombia es el primer recuento de votos hecho por los órganos electorales, y tiene por objetivo informar a la ciudadanía sobre los resultados el mismo día de los comicios. Estos se tornan oficiales una vez confirmados mediante el escrutinio, que suele coincidir con el conteo preliminar.
Hijo de un comunista asesinado por agentes estatales y paramilitares, Cepeda prometió este domingo derrotar al “fascismo mafioso”.
Su candidata a vicepresidenta es Aida Quilcué, una líder indígena que fue secuestrada brevemente por la guerrilla durante la campaña.
“¡Aquí está tu tigre!”
De la Espriella votó en la ciudad caribeña de Barranquilla rodeado de escoltas con escudos antibalas.
“¡Aquí está tu tigre que ruge y que muerde! (...) Vamos a enfrentar, a derrotar y a castigar a los enemigos de Colombia”, gritó tras una cápsula blindada y con la camiseta de la selección nacional de fútbol tras recibir los resultados.
El ultraderechista propone reducir en un 40 % el tamaño del Estado para enfrentar la crisis fiscal, y promover la inversión privada.
También promete eliminar el tribunal surgido del acuerdo de paz y medidas radicales como la muerte o la cárcel “10 pisos bajo tierra” para mafiosos.
Sus seguidores simpatizan con el saludo militar y sus referencias al patriotismo. El domingo muchos vestían la camiseta de la selección.
“Veo en él un hombre decidido, de carácter (...) La seguridad es lo que necesitamos ahora mismo”, dijo Kelly Mayorga, una vendedora de flores de 43 años.
La campaña transcurrió en medio de un clima de polarización y miedo, con mortíferos atentados de guerrillas y negativas de los principales candidatos a participar en debates.
“Sinsabor”
La candidata de la derecha tradicional, Paloma Valencia, quedó en un lejano tercer lugar, con el 6,9 %. La senadora apadrinada por el expresidente Álvaro Uribe anunció su apoyo a De la Espriella para el balotaje.
“Seguiré en esta batalla para derrotar a Iván Cepeda”, dijo en un evento solitario en Bogotá.
El resultado del domingo representa un golpe para Cepeda.
De aquí en adelante “va a ser el juego de los endosos. El juego de quién apoya a quién” y la opción de Cepeda “es desmarcarse de la agenda de Petro” y moverse hacia el centro para sumar, sostiene el analista Felipe Botero, director de Ciencias Políticas de la Universidad de Los Andes.
Cepeda sufragó en un barrio popular de Bogotá en el que se crió antes de exiliarse en Checoslovaquia, Bulgaria y Cuba debido a la persecución contra su padre.
“Celebraremos el segundo gobierno progresista en Colombia”, sostuvo temprano el filósofo y defensor de derechos humanos, que suele rodearse de indígenas, campesinos y ambientalistas.
En su sede de campaña en Bogotá el ambiente era de desánimo. “Sí es un sinsabor”, dijo Andrés Alba, trabajador de 42 años en una cafetería de Bogotá.
Cepeda apuesta por continuar con las políticas sociales de Petro que aumentaron el salario mínimo en cifras récord, redujeron el desempleo y la pobreza en uno de los países más desiguales del mundo. La oposición le critica ser uno de los arquitectos de la “Paz Total”, la política con la que Petro intentó sin éxito negociar con las organizaciones que siguieron en armas tras el acuerdo con las FARC en 2016.
Fuente: AFP.