Un meteoro que se dirigía hacia la Tierra explotó sobre el noreste de Estados Unidos el sábado, informó la NASA, y desató una serie de estruendos que se escucharon en la región con una potencia equivalente a 300 toneladas de TNT. La bola de fuego se desintegró sobre el noreste de Massachusetts y el sureste de New Hampshire a las 14:06 locales (18:06 GMT), dijo a la AFP la subdirectora de prensa de la agencia espacial, Jennifer Dooren, en un comunicado.
“Esta bola de fuego no estuvo asociada a ninguna lluvia de meteoros actualmente activa, pero era un objeto natural y no la reentrada de desechos espaciales ni de un satélite”, dijo. “Se estima que la energía liberada en la desintegración fue equivalente a unas 300 toneladas de TNT, lo que explica los fuertes estruendos”.
El meteoro viajaba a más de 120.000 kilómetros por hora a una altitud de más de 60 kilómetros cuando se desintegró. Residentes en el área se alarmaron por los inesperados ruidos y usuarios en redes sociales informaron de que fueron tan potentes que algunas casas temblaron.
Fuente: AFP.
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Malestar en la UE por la invitación de EE. UU. a ministro ruso al G20
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, consideró inapropiada la presencia del ministro ruso de Finanzas en la reunión del G20 que organiza Estados Unidos, y declaró que “no es el momento de normalizar” las relaciones con Moscú. El ministro ruso Anton Siluanov se presentó sorpresivamente el lunes en la mesa en la que estaban reunidos una decena de funcionarios en Ashville, Carolina del Norte.
“Me parece que la posición de Europa es conocida”, dijo Dombrovskis a la prensa este martes. “No pensamos que sea el momento de normalizar a Rusia” ni su presencia en estos encuentros, añadió. “En lo personal, siempre me ha resultado incómodo tratar temas sensibles con representantes de regímenes que llevan a cabo una guerra y que diariamente matan a civiles”, declaró el comisario europeo.
Siluanov se reunió el lunes con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anfitrión del encuentro. El bloque europeo logró que el ministro ruso quedara fuera de la foto de familia. Dombrovskis señaló que ha “presionado” a sus homólogos para que incrementen la ayuda financiera a Ucrania.
La presencia de Siluanov, tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, desencadenó protestas de parte de los líderes europeos, que han tratado de aislar a Moscú en la escena mundial. Moscú ha intensificado sus ataques sobre Kiev este verano boreal, más de cuatro años y medio después del inicio de la invasión. Las conversaciones auspiciadas por Estados Unidos siguen congeladas, mientras el Kremlin mantiene sus exigencias maximalistas para poner fin a la guerra.
Tenso G20
Los comentarios del funcionario europeo se producen cuando los ministros de Finanzas y los gobernadores de bancos centrales del Grupo de los 20 se preparan para iniciar su segundo día de reuniones, con cuestiones como los “desequilibrios” económicos en agenda. El tema central apunta a las preocupaciones sobre el exceso de capacidad industrial de China y lo que Washington considera “prácticas comerciales desleales”.
Los responsables de finanzas de las principales economías globales se reúnen desde el lunes y hasta este martes en esta ciudad de las Montañas Blue Ridge.
Pero sus conversaciones se han visto eclipsadas por la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, los aranceles del presidente Donald Trump y la frustración de los líderes europeos por la inesperada asistencia del ministro de Finanzas ruso.
Avances difíciles
Con Estados Unidos al frente de la presidencia rotativa del G20, Washington ha tratado de movilizar a sus socios para aumentar la presión económica sobre Irán y encontrar vías para impulsar el crecimiento global.
El G20 está compuesto por 19 naciones más la UE y la Unión Africana, y se creó tras la crisis financiera asiática de 1997-1998 para reforzar la estabilidad económica y financiera mundial.
Con todas las miradas puestas en la capacidad del grupo para abordar conjuntamente los grandes problemas económicos, los funcionarios estadounidenses han presionado para lograr un acuerdo sobre un comunicado final conjunto.
Las conversaciones del G20 sobre finanzas sirven de antesala a la cumbre de líderes que Trump convocará en diciembre en Miami.
Aun así, “muy pocas reuniones recientes del G20 han producido avances significativos, y es poco probable que esta lo logre”, señaló James Lindsay, del laboratorio de ideas Council on Foreign Relations.
Lindsay dijo a la AFP que existen “diferencias significativas” entre los ministros del G20, entre ellas sobre cómo abordar el exceso de capacidad manufacturera de China y las sanciones a Irán.
La invitación de Washington a Siluanov “desde luego no ayuda a los esfuerzos de Estados Unidos por sumar a los europeos” a la hora de aumentar la presión sobre Irán o fomentar la aceptación de las políticas económicas de Trump, añadió.
También hay descontento por la exclusión este año de Sudáfrica, miembro del G20, señaló Lindsay.
Aunque los líderes puedan alcanzar acuerdos sobre temas como la inteligencia artificial incluidos en la agenda formal de Estados Unidos, persisten grandes diferencias entre Washington y Pekín, así como con sus aliados, entre ellos el vecino Canadá, añadió. Esto dificultará alcanzar avances significativos en la cumbre de líderes de diciembre.
Fuente: AFP.
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El presidente de Irán manifiesta compromiso a EE. UU. para poner fin a la guerra
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, prometió el martes que Teherán retomaría de inmediato sus compromisos para poner fin a la guerra si Estados Unidos reanuda el protocolo de acuerdo de junio, al margen de una cumbre en Kirguistán, donde mantuvo un encuentro con Vladimir Putin. “Declaro explícitamente que, si Estados Unidos vuelve a sus compromisos en virtud del protocolo de acuerdo (...), la República Islámica de Irán tomará inmediatamente medidas recíprocas”, declaró Pezeshkian en Biskek, la capital de este país montañoso de Asia Central.
En total, 17 jefes de Estado y de gobierno, entre ellos los dirigentes ruso, iraní, chino, indio, pakistaní y turco, están en Biskek para participar en la cumbre que marca los 25 años de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), un bloque que busca contrarrestar la influencia de Occidente. A mediados de junio, Teherán y Washington firmaron el llamado protocolo de acuerdo de Islamabad, para poner fin a las hostilidades desencadenadas a finales de febrero por ataques estadounidenses e israelíes contra Irán que causaron la muerte del antiguo guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Pero este acuerdo hizo aguas a principios de julio con la reanudación de las hostilidades. Tras un mes de calma en agosto, Estados Unidos atacó el lunes el estratégico estrecho de Ormuz e Irán apuntó en represalia contra objetivos estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos. El dirigente iraní ya declaró el lunes que a Teherán no le interesa prolongar la guerra contra Estados Unidos.
Más tarde, Pezeshkian se reunió con Putin, a quien agradeció la posición de su país durante la guerra en Oriente Medio.
“Le damos las gracias por sus posiciones en cada etapa, tanto en el período en el que se estaban produciendo combates y actos de agresión, como en circunstancias normales, cuando Estados Unidos nos estaba imponiendo sanciones, en Naciones Unidas y en foros internacionales”, expresó.
Entre los numerosos encuentros bilaterales previstos, Putin también tiene en agenda una reunión con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para tratar la guerra en Ucrania, según el Kremlin, tras cuatro años y medio de un conflicto que no muestra ningún signo de apaciguamiento.
Turquía ha acogido varias rondas de negociaciones para intentar poner fin al conflicto más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Las negociaciones diplomáticas, bajo mediación estadounidense, se hallan actualmente en punto muerto.
Fuente: AFP.
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El presidente iraní considera que continuar la guerra no beneficia al país
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este lunes con golpear a Irán “con fuerza” después de que ambos países reanudaran sus ataques cruzados, mientras que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, consideró que continuar con la guerra con Washington no beneficiará a su país.
Seis meses después del inicio del conflicto, que comenzó con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, Irán mantiene un bloqueo sobre el estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por el que antes de la guerra transitaba una quinta parte de las exportaciones mundiales de hidrocarburos. Washington, de su lado, persiste en un cerco contra puertos iraníes.
El domingo, Estados Unidos anunció que atacó una isla iraní en dicho estrecho, a lo que Teherán respondió bombardeando objetivos militares estadounidenses en Oriente Medio. Este intercambio de ataques, el primero de este tipo en un mes, hizo temer una intensificación de las hostilidades. Tras el anuncio, el precio del barril de Brent rebotó y ya cotiza por encima de los 90 dólares. El presidente estadounidense prometió responder.
“Vamos a golpearlos con fuerza”, dijo Trump, según un periodista de Fox News que afirmó haber hablado brevemente con él.
Washington indicó que había dirigido sus ataques contra lanzacohetes iraníes situados en la isla de Larak para impedir que Teherán colocara minas en Ormuz.
Irán respondió con ataques contra Jordania y Emiratos Árabes Unidos, que apuntaron, según Teherán, contra fuerzas estadounidenses. Sin embargo, más tarde, el presidente Pezeshkian abogó por el diálogo.
“Seguimos esforzándonos por encontrar un camino de acuerdo y comprensión, y consideramos que continuar la guerra no está en nuestro interés ni en el de la región”, declaró el presidente iraní antes de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Kirguistán.
El ataque de Estados Unidos contra Larak causó tres muertos y varios heridos, según medios oficiales.
Los influyentes Guardianes de la Revolución iraní anunciaron que respondieron lanzando misiles balísticos contra dos bases aéreas militares estadounidenses en Jordania, aliada de Washington, causando “graves daños”.
El ejército jordano dijo que había interceptado ocho misiles, sin precisar su procedencia.
Teherán también señaló que atacó a personal militar estadounidense en una base aérea en Emiratos Árabes Unidos utilizando “decenas de drones”, según la televisión estatal.
Emiratos, en tanto, aseguró haber “respondido” a un dron procedente de Irán.
La agencia marítima británica UKMTO informó el lunes por la noche que un petrolero que cruzaba el estrecho de Ormuz fue alcanzado por tres “proyectiles desconocidos”, frente al extremo nororiental de Omán. Según la agencia, no se reportaron víctimas ni impacto ambiental. Estos ataques se producen tras semanas en las que las hostilidades habían perdido intensidad y sólo hubo intercambios esporádicos de disparos, sobre todo en el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
Presión económica
Los Guardianes de la Revolución afirmaron este lunes que un petrolero “pirata” se incendió cerca de ese estrecho, tras haber golpeado dos minas navales al intentar “pasar por la ruta ilegal” al sur de la vía marítima. Pero, horas después, el ejército estadounidense desmintió esa información y aseguró que “ningún barco ha chocado contra minas en el estrecho de Ormuz”.
Desde el último bombardeo estadounidense contra Irán el 29 de julio, el gobierno de Trump había privilegiado la “guerra económica”.
Este lunes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que Estados Unidos mantendrá esta política de presión al inicio de una reunión de ministros de Finanzas del G20 en Asheville, Carolina del Norte.
“Vamos a seguir ejerciendo presión, y ya hemos tenido muy buenas conversaciones aquí”, dijo Bessent a la prensa antes de iniciar el encuentro.
Bessent señaló que un punto de inflexión en esta campaña de presión podría llegar “en cuestión de semanas o meses”.
Irán por su parte, presiona a Estados Unidos con el bloqueo del estrecho de Ormuz.
La guerra es profundamente impopular en la opinión pública estadounidense, a dos meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre, en las que Trump se arriesga a que los republicanos pierdan el control de ambas cámaras del Congreso. El mandatario se reunirá el martes con representantes del sector petrolero, después de que Estados Unidos anunciara la semana pasada un acuerdo con Venezuela que, según Trump, le dará a su país un control mayoritario de una parte de las inmensas reservas de crudo.
Fuente: AFP.
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La NASA lanzó el telescopio Roman para elaborar un nuevo “Atlas del Universo”
La NASA lanzó el domingo al espacio su telescopio Roman, que debe elaborar un nuevo “Atlas del Universo” y aportar respuestas a varios de los grandes misterios de la física, entre ellos los que representan la materia y la energía oscuras. Este aparato de última generación fue puesto en órbita a las 7:26 locales (11:26 GMT) por un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, en el sureste de Estados Unidos, según la retransmisión en video de la agencia espacial estadounidense.
Diseñado para ofrecer una vista panorámica de las vastas extensiones del espacio, el telescopio espacial Roman “ayudará a develar los secretos del universo”, declaró el presidente estadounidense Donald Trump el viernes durante una ceremonia en la sede de la NASA en Houston, Texas.
Con más de 12 metros de altura, este moderno observatorio fue desarrollado durante más de una década, con un coste superior a los 4.000 millones de dólares. El telescopio lleva el nombre de la pionera astrónoma estadounidense Nancy Grace Roman, conocida como la “madre del Hubble”, otro de los telescopios insignia de la NASA.
Mientras que el Hubble reveló que el universo se expande más rápido de lo que se pensaba, el Roman tratará de responder a otros misterios aún sin resolver. “Roman dará a la Tierra un nuevo atlas del universo”, afirmó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en abril, cuando presentó el proyecto a la prensa.
Estudiar lo invisible
Con un campo de visión más de 100 veces mayor que el del Hubble —y significativamente más amplio que el del James Webb—, el Roman estudiará vastas franjas del cielo desde un punto de observación situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, al que tardará unos 100 días en llegar. Está diseñado para trabajar en conjunto con otros observatorios como el Webb, que ofrece mayor potencia y precisión.
Tiene como objetivo descubrir miles de exoplanetas, así como decenas de miles de supernovas, las muertes explosivas de estrellas masivas. “Será el mayor catálogo de objetos astronómicos jamás elaborado y nos ayudará a comprender cuán comunes son sistemas solares como el nuestro”, declaró a la AFP Dave Content, responsable técnico de Roman.
El nuevo telescopio también arrojará luz sobre dos de los mayores misterios de la física: la materia oscura y la energía oscura. Se desconocen sus orígenes, pero se cree que juntas constituyen alrededor del 95 % del universo.
Se cree que la materia oscura actúa como una especie de pegamento gravitacional, mientras que la energía oscura sería una fuerza repulsiva que impulsa la expansión del universo.
Gracias a su visión en infrarrojo, podrá detectar la luz emitida por objetos celestes hace miles de millones de años. Así, mirará hacia atrás en el tiempo para ofrecer a los científicos una ventana al pasado remoto del universo, con el fin comprender mejor estos dos fenómenos misteriosos.
Sorpresa
Las observaciones del Roman complementarán la labor del Observatorio Rubin en Chile y de la sonda Euclid de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Julie McEnery, científica principal del proyecto Roman, señaló que investigaciones recientes sugieren que la forma en que los científicos han concebido la expansión temprana del universo, basada en las predicciones de los modelos existentes, podría ser errónea.
“Observaciones recientes apuntan a que nuestro modelo estándar del universo es incorrecto”, declaró en una rueda de prensa el sábado, añadiendo que el Roman ayudará a aclararlo.
“Dirá de forma definitiva: ‘Sí, el modelo funciona, o no funciona’. Y si no funciona, nos proporcionará la precisión y la calidad de los datos que nos permitirán empezar a distinguir entre las distintas opciones”, añadió.
Los científicos y el público tendrán acceso a todos los datos del Roman. Pero el volumen será abrumador, advirtió Content.
El telescopio generará alrededor de 1,3 terabytes de datos al día, “lo que significa que básicamente no se pueden descargar los datos en el portátil de nadie”, dijo.
“Espero, y de hecho doy por hecho, que los descubrimientos científicos más emocionantes del Roman serán una sorpresa, algo que no podemos prever y que sentará las bases para el siguiente conjunto, más profundo, de preguntas que deberán abordar futuras misiones”, afirmó.
Fuente: AFP.