El Ministerio de Salud italiano declaró el jueves la alerta roja o nivel 3, el más alto, en las ciudades de Roma, Florencia, Bolonia, Turín y Brescia, debido a una ola de calor que afecta a Europa esta semana. Las temperaturas, inusuales para finales de mayo, deberían alcanzar hasta 31 °C en Turín, ciudad del norte de Italia; 32 °C en Florencia y Brescia (al este de Milán), 33 ºC en Bolonia (con una sensación térmica de 35 °C), y 31 °C en Roma, en el centro de la península.
El nivel 3 indica “una situación de urgencia (ola de calor) susceptible de provocar efectos perjudiciales en la salud de personas sanas y activas, y no solo en los grupos de riesgo como las personas mayores, los niños más pequeños y las personas con enfermedades crónicas", precisó el ministerio. Este nivel de alerta máximo se activa cuando las temperaturas altas y las particulares condiciones meteorológicas persisten durante tres días consecutivos o más.
Desde el 25 de mayo, el Ministerio de Salud italiano ha estado publicando a diario un boletín sobre este fenómeno de calor y evalúa la situación en 27 ciudades italianas con pronósticos para las próximas 24H, 48H y 72H. “Mucho, mucho calor. Estamos sudando mucho”, dijeron a AFPTV Nana Martínez García y María Ángeles Mellinas Tello, dos turistas españolas que afirmaron “beber mucha agua” y “ponerse siempre a la sombra” en cuanto pueden. “Y los sombreros. ¡Imprescindible el sombrero!”, agregaron.
Josh Ren, un turista estadounidense, también adaptó sus rutinas ante las altas temperaturas. “Levantarse temprano, empezar hacer tus cosas antes, hacer muchas pausas (...) ir al museo, quedarse un poco más dentro (de los sitios) en las horas de más calor...”, enumeró. Desde principios de esta semana Europa atraviesa una ola de calor inédita y precoz para un mes de mayo de primavera que ha afectado particularmente Francia, el Reino Unidos e Italia.
Este fenómeno, llamado por los expertos “cúpula de calor”, trae aire cálido procedente del norte de África, y permanece atrapado bajo un sistema de altas presiones sobre Europa occidental, lo cual ha provocado temperaturas propias del verano boreal que empieza el 21 de junio. Los científicos señalan que el cambio climático inducido por el ser humano está intensificando fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor, sequías e inundaciones.
Foto: AFP.

